viernes, 17 de junio de 2016
Festival Bach de Leipzig 2016. Día 7 y último para mi: Matthäuspassion / Pasión según san Mateo
Esta mañana volví a ir a una iglesia a presenciar mi última misa cantada. Era la Propsteikirche que el taxista no encontraba por ser búlgaro, pero que tuvo la amabilidad de apagar el taxímetro cada vez que buscaba.
Esta vez fue todo coral. Lo curioso es que cuando llegué, cinco minutos después del inicio del evento, estaban cantando el motete bachiano "Fürchte dich nicht, ich bin bei dir ["No temas, estoy a tu lado"]. Parecía ser el propio Bach quien me estuviese dirigiendo tales palabras, y precisamente esa mano amiga era lo que ansiaba; ambicionaba; buscaba desesperadamente dudrante mi lustro de crisis: alguien, algo que me levantara, me instase a emerger, me extrajera de la sima de infinita tristeza y me abrazase tiernamente exclamando: "Yo te he liberado. No temas, no temas: estoy a tu lado, te he liberado". Eso hace Bach: poner en boca de su dios y el dios de tantos las alentadoras palabras. En la segunda parte, la de "denn ich habe dich erlöset ["pues te he liberado"]", la voz de soprano entona un coral mientras en las demás cuerdas aparecen obsesivamente las frases "denn ich habe dich erlöset" y "du bist mein ["Eres mío"]", en una especie de fugato... En fin, perdonad mis imprecisiones: no sé nada de análisis musical. Esta disposición de las voces crea, al menos en m (y supongo que es lo que pretendió Bach) un estado de alivio; de liberación plena; de relajación; igual que cuando Rosina me absolvió de mis pecados con su frase: "Si lo que hiciste mal fue sin intención deliberada de causar daño, ¡entonces no eres mala!". Danke, Rosina: danke, meine Liebe! Du hast mich erlöset!
Cantaron también "Warum toben die Heiden", de Mendelssohn; gran admirador y estudioso -y descubridor- de Bach: ¿por qué me da tanta paz don Félix? ¿Qué tiene? ¿Tal vez por la sencillez de su música que algunos llaman demasiado dulce, demasiado edulcorada? El rico de Mendelssohn; afortunado hijo de banqueros judíos con su hermana Fanny a la que tanto quiso y que nunca pudo desarrollar su carrera musical por ser mujer, a pesar de su enorme talento.
Brahms también apareció por allí; el joven amante de Clara Schumann, aun delante de Robert su marido que acabara enloqueciendo e ingresado en un centro psiquiátrico después de su frustrado intento de suicidio (pretendía ahogarse en el Rhin). ¡Pobre Clara! Niña prodigio que tampoco pudo satisfacer plenamente su carrera, con un padre cruento e insensible, un marido frustrado por una lesión que lo conminó a abandonar sus estudios pianísticos y lo obligó a dedicarse por entero a la composición. Robert, que amaba a Clara, mas perdió la razón. El pobre oía de noche una nota, la misma insistentemente. El infeliz hubo de pasar largas temporadas en el sanatorio sin ver a nadie. Así murió tal genio, y supongo que CClara flirtearía platónicamente con el joven Brahms.
A las ocho de la tarde, el colofón; para mí, claro. Los festivales Bach de Leipzig se cierran cada año, indefectiblemente, con la Misa en Si Menor del gran Kantor, y eso ocurrirá el sábado, creo; ¿o el domingo? Yo, por desgracia, abandono mañana esta magnífica ciudad, aunque volveré muy, muy pronto. Danke, Leipzig! Danke, danke, danke! Ya a mis 13 años soñaba con venir a la tumba de Bach. ¡Ay! Estoy pensando en don Antonio Almaza, el profesor de música del colegio de la ONCE, a quien tanto debo. Gracias a él soy bachiana acérrima. Don Antonio no responde a mis mensajes y temo que le ocurra algo. He querido decirle muchas veces que he superado la depresión, mas me temo que no lo sepa. Hace poco murió su mujer, y él anda en una residencia de ancianos. ¡Antonio, Antonio, mi adorado profesor! Me llamaba "Rociín con acento en la í", y me pedía permiso para fumar en clase; yo no se lo ocncedía y él replicaba sencillamente: "Bueno, ¡je, je, je! Me lo fumo de todas formas, mi chica, aunque no debería, ¡je, je, je! ¡Ma-ra-vi-lloooo-so, mi chica!". Así era siempre, hasta cuando te comunicaba que se quería morir: "¡Je, je, je! ¿Qué hago yo ya aquí, mi chica? Soy un ciego inútil: ¡la puta ceguera! Es duro, pequeña. ¡Ay, mi Rociín, mi pobre, je je, je!". "No digas eso". "Es que la depresión es una mala cosa, pequeña".
Un día, cuando terminé la educación básica y, a mi pesar, salí del colegio de la ONCE de Sevilla, fui a visitarlo a su casa. Entonces hube de afrontar un conflicto protocolario de alta seriedad: no sabía si llamarlo de tú o de usted porque ya no era mi profesor -aunque sí mi maestro, y sigue- y estábamos en otro contexto; entonces trataba de evitar las formas comprometedoras hasta que, no recuerdo cuándo, él me otorgó el permiso. Francamente, me parecía fuera de lugar referirme a él como don Antonio cuando estaba invitada en su casa tomando café y en un ambiente distendido y de amistad sincera.
El día de la mencionada visita me dijo unas palabras que jamás olvidaré:
"Si yo estuviera en la iglesia de santo Tomás de Leipzig y pudiese tocar el órgano que tocó Bach, te juro que me tiraría al suelo y me echaría a llorar".
Me entraron ganas de abrazarlo, pero con mis padres delante me daba vergüenza.
¡Don Antonio, querido maestro! Por favvor: dime que estás bien, ¡dímelo! Lee estas líneas. Lee que el año que viene te llevaré a Leipzig, donde no tocarás el órgano de Bach porque no existe, mas intentaré que te permitan desplegar tu arte en la Thomaskirche! Don Antonio, amado profesor, querido maestro: ¡responde!!! ¡Responde!!!
¡Vaya, cuánto me enrollo! Lo de la pasión va, pues, en otro artículo.
jueves, 16 de junio de 2016
Festival Bach de Leipzig 2016. Día 6:: Telemann, Händel y Bach
He de matizar que sólo hablo de los conciertos a los que voy, pero hay muchísimos más; y conferencias, actuaciones de diverso tipo, guías por el museo y por las dependencias del Thomanerchor... ¡Esto es para verlo todo! Las misas cantadas tienen lugar a diario,, en diversas iglesias. En la de hoy hubo instrumentos originales, una cantata de Telemann y la 83 de Bach.
Telemann compuso estupenda música de cámara; sus suites oberturas son formidables; me encanta que adorase la flauta de pico y le dedicara tanta literatura, mas... Alguna pega había de tener tan longevo hombre de lejos -Telemann-: las cantatas. Son un poco pastiche; no tienen garra; les falta unidad; se van por la tangente, por la secante y por la cotangente, y por los cerros de Úbeda y la luna de Valencia, y el seno y el coseno. Hm: menos mal que no fue Thomaskantor, porque se hubiera perdido mucho. Las que he escuchado parecen no tener la espiritualidad que se pide para estas cosas. ¡A ver si era agnóstico el hombre de lejos!
Conozco la cantata 83 por Harnoncourt, con un niño contralto cantor de Viena assai de cuyo nombre no quieren acordarse. Me dijeron los de secretaría o Büro -no sé cómo traducirlo- que no citan los nombres de los solistas porque son un equipo: ¡qué leches! Huy, perdón. Sí, son un equipo, pero si un chavalito canta de soprano o contralto solista, ¿qué pasa, que no se lo reconoce? Fallo garrafal, realmente garrafal.
Adoro esa cantata de Bach, "erfreute Zeit der neuen Bunde, da unser Glauben Jesu lenkt, da unser Glauben Jeeesu lenkt",,, etcétera. Rebosa alegría, felicidad;; y el coral infiltrado en el recitativo arioso siguiente, o como se llame, que no tengo ganas de consultar a estas horas...
Hubo también un coral cantado por todos nosotros y ellos, con el organista improvisando, porque tenía cinco o seis estrofas con la misma melodía, así que imagino que el pobre lo hace por no aburrirse: acabo de descubrir el origen de la improvisación.
Por la tarde, Haydn, Bach y Händel en la Nikolaikirche: un Sanctus anterior a la Misa en Si Menor, prácticamente el mismo con un cambio en el texto y sin Hossanna ni Benedictus ni... ¿Qué era lo otro? Ah, ya está. En vez de "pleni sunt caeli [o "coeli"] et terrae gloria tua" decía "gloria eum, o eis"... ¡Uf, el latín! Latinam linguam amo, sed... Sed... Pigra sum, quaeri non volo, dormire debo [¡Brrr!], chronica non finita, multum scribendum, tempus non ho, cras matutina prima hora levam, et caetera, et caetera, VALETE.
Le tocó luego el turno a una oda de Händel para el día de santa Cecilia. ¡Oh, cómo me gustan las de Purcell al respecto! Caecilia significa "cieguecita", y esta señora es patrona de la música por un error de traducción: algún inspirado traduttore traditore vio escrito algo de organis, que en este caso se refería a los instrumentos de tortura, y tradujo "organis" en tanto instrumento musical. ¡Qué sabio! Imaginad a la cieguecita ésta, que no era ciega, sólo el nombre; sometida a la más cruel y sádica tortura,,. pongamos por caso a la parrilla, como hacían éstos de la santa, ojo, santa Inquisición. La Inquisición de los primeros siglos, que no sé cómo se llamaría... Porque, ¿en qué siglo fue? No tengo ganas de mirar, es tarde. Bueno, comoquiera que fuesen denominados entonces los impartidores de justicia; ojo, justicia, justicia, jus... ¡Bastaaaaaaaaa! Ellos, los adalides de las buenas obras y guardianes de la moral, toman a la moza y la queman viva. Mientras tanto, a Cecilita no se le ocurre otra cosa que tocar un instrumento musical: ¡claro, claro! ¿Cómo no lo había pensado antes? La pregunta surge de inmediato: ¿qué había bebido el traduttore traditore?
¿Por qué comienza esta oda como un concerto grosso?
¿Qué es esto? ¡Sucede algo raro! De pronto... ¡No! Se oye gente... ¡Hablan en inglés! Estoy en... Parece una taberna. A ver, agucemos el oído:
-Why have you ordered meal for five people, Mr. Haendel?
"¿Quééééé? ¡Händel!!!"
-I am hungry, sir! Is it a crime?
-But... I cannot believe it, Mr. Haendel! You will eat all that, alone, without help! You are crazy!
-Perhaps, sir, but I need it, or better saaid, my body does need it! What shall I do, my dearest? Oh wait please, do not go! Could you bring me that delicious wine? Oh my goodness, grandiös! But hurry up, I beg! I cannot eat all that without a drink!
-Herr Händel, Herr Händel! ¿Eres tú de verdad?
-¿Qué? ¡Yo sí soy yo, desde que nací, creo; he sido siempre yo! ¿Y tú, eres tú o te han cambiado? Perdona, es que... Tengo tanta hambre que desvarío.
-Yo soy... Bueno, una admiradora.
-Pero... ¡No sé, ere rara! Y... Eres... Perdona: ¿no... Hm, no ves nada?
-No, no te preocupes.
-¿Y cómo me conoces?
-He oído tu última ópera. Tu fama aquí es notoria.
-Pero tú no eres de aquí; me hablas en alemán, ¿vienes de Halle?
-No, vengo de Leipzig, aunque tampoco soy de allí.
-Oh Bach. Aún no he podido conocerlo, y estuvimos a punto de vernos dos veces.
-¿Por qué no vuelves?
-¡Imposible! Tengo que trabajar mucho. ¡Uf, Peppush y Gay! ¡Los odio!
-¿La ópera del mendigo?
-¡Ésa! Todo el mundo la va cantando por la ccalle, silbándola: ya no quieren ver las mías. No les importan ni Julio César, ni Rinaldo, ni Alcina, ni Jerjes; ninguno de los grandes. Sólo gente de la calle que entona melodías bárbaras. ¿Por qué? ¿Sabes la de dinero que hemos perdido? Ah, espera... Thank you, sir!
-And for the lady?
-No, no, many thanks: I have no time.
-Don't mention it. Mr. Haendel is a little... Hm...
-What on earth are you about to say, my dearest?
-Nothing, nothing: I only wanted to remember that your music is unique all over the world!
-Aha! I must express here my huge gratitude for your respect, admiration and consideration, Sir! I knew what you have said! Ha, ha! And now please let me eat in peace. You will do it, won't you, sir?
-Of course, Mr. Haendel! I cannot stand you in bad mood and with strong need to it.
[N.B.: me he tomado la licencia de traducir la conversación a inglés actual y entendible]; disculpad y corregid los errores.
-Pero dime: ¿quién eres y por qué me buscas?
-No, no te busco: te he encontrado, Herr Händel. Ahora he de irme, sé que quieres dar cuenta de tus suculentos manjares.
-De acuerdo. Eres todo un enigma para mí, ciertamente. Nice to meet you, anyway!
-Pero, Herr Händel: ¿no echas de menos Alemania, Halle?
-Hm: aquí he adquirido fama y gloria, por así decir. Tengo mi sociedad de óperas, cuento con el favor del rey Jorge... ¿Qué más se puede pedir?
-¿Y por qué nunca te has casado?
-¡Déjame, dájame! ¡Con lo a gusto que se vive solo! No cambiaría mi libertad ni por todo el oro del mundo.
-Ah, pareces don Quijote.
-¡Sí, me encanta ese personaje! Bueno: perdona, Milady! ¿Tendríais la amabilidad de dejarme comer?
-¡Claro, mein Herr! Parece que no lo hubieras hecho en veinte días.
-¡Muy graciosa, Milady! Farewell!
-¡Uuups! Pues nada, quedad con... Con... Con las viandas.
Después de Händel vino Haydn con su Misa, y yo me pregunto: "¿por qué todos los ET VITAM VENTUrI SAECULI, AMEN, Ahahahahahahamen, ahahahahaamen" son fugados? ¿Y por qué en los Incarnatus cantan sopranos y hay instrumentos de viento? A ver si mi amigo Luis Ánge de Benito me aclara algo: ¡please explain, please explain! ¡Ay, mi otro amigo! Me refiero ahora a Asimov, el título de cuyo libro acabo de citar; bueno, de uno de los casi 300 que escribiera. Me gustaría conocerlo, pero no..., es decir, no... A ver: discupad que no os explique lo de los viajes en el tiempo. Es muy, muy fácil, pero uno ha de ser prudentísimo y tomar muchas, infinitas precauciones para no volatilizarse; por eso lo sabe tan poca gente y por eso no os lo digo: no me gustaría sentirme responsable de vuestra muerte. Algún día veré a Asimov y a Helen Keller, y a... ¡A Leonardo, es admirable! ¡Ese fue al futuro! ¡Sin duda, sin duda, ahora lo sé! ¿Cómo si no puede diseñar una bici y un helicóptero? Y a Galileo, claro, para decirle que mi otro amigo nació 300 años justos después de su muerte y que lo adora a idem, y para maldecir en directo a esos bárbaros, brutos de la Santa... ¿Cómo se llamaban allí en Italia? Santa inquisizione, ¡jejeje! A esos burros fanáticos que en nombre de Dios iban a quemar a un genio. "Eppur si muove", ¿cierto? ¡Di que sí, hombre! ¡La verdad, la verdad, la verdad!!!
-Meine Liebe! ¿Aún sigues aquí desvariando? Ya te quedan dos días, por ahora. Mañana podrás venir un ratito durante la noche, como hoy, y... Por favor, un tiempo sin viajes transtemporales. ¡Ah, otra advertencia! ¡No se te ocurra pedirme que vaya a tu caótica época! Me volvería loco, no sobreviviría, no volvería a ser el mismo, me anularía, me alienaría, me... ¡Además va contra las leyes divinas! ¡Dios me condenaría!
-No, Herr Bach: no te preocupes, no se puede. Si trataras de viajar al futuro conmigo, tú quedarías aquí, en tu tiempo, y yo..., yo desaparecería, así de golpe, me alienaría, como tú dices; me volatilizaría. Sería como encontrar a mi anti-yo.
-¿Quééé?
-Nada, no me hagas caso; pero: ¿cómo sabes tanto de cosas de relatividades, si Einstein nació en 18...? A finales del XIX.
-¿Quién? Yo no sé nada de eso raro, pero tengo imaginación y sentido común; algo que parece ser que se perdió en el futuro. Tengo miedo de que estas cosas antinaturales me hagan perder mi... Mi caudal, mi... Corriente... ¿Y si dejo de ser yo por tu culpa, qué? ¿Cómo podría olvvidar todas estas cconversaciones? Pero... ¡Nooooo, por favor, nooooo, otra vez no! ¿Sólo sabéis llorar los del futuro, o qué os pasa? ¡No entiendo nada!
-¡Es que quieres olvidarme!
-¡Ay, santo Dios! ¡No se trata de eso! Es el problema con la Historia, siemmpre el mismo. Yo no puedo, no debo saber qué hay en el futuro, ni qué va a ser de mí dentro de unos años, ni cómo voy a morir, ni... No puedo hablar con gente del futuro, simplemente eso, porque... ¡Porque va contra natura!
-Pero dijiste que sí, que a escondidas, que de vez en cuando...
-Tengo miedo, Fräulein, mucho miedo. Algo puede fallar en los engranajes del tiempo y entonces nos vamos los dos al mismísimo infierno: ¡sería horrible! ¡Con las ganas que tengo de reunirme con Dios!
-¡Pero si Dios tiene que ser aburridísimo!
-¡Eeeeh, para! ¡Para, blasfema, para! Dios mío, perdónala, porque no sabe lo que dice. Por favor, perdónala: no la condenes, no la condenes. ¡Ella es buena, mas le ha tocado vivir en la época equivocada!
-Oh Herr Bach, siento haberte ofendido, no era mi intención; es que... ¡Esta vida es mejor que la que tú ambicionas, sólo ahí sentadito contemplando a Dios!
-¡Virgen santísima! ¡Eres imposible! ¡No te entiendo! ¡Eres rara, rara, rara, rara! Ven aquí, vamos a la iglesia. Pediré por ti mientras improviso sobre el coral que elijas.
-¿Cómo era ése que está basado en una canción profana...?
-Hay tantos, meine Liebe...
-En una de Heinrich Isaac, o de...
-No sé a cuál te refieres.
-¡Ah, ya: ése que dice que suceda todo lo que Dios quiere, o algo similar! ¡Qué fe tenéis vosotros los creyentes! ¿Entonces por qué hay guerras? ¿Por qué hay maldad? ¿Por qué Dios, que tan bueno es, consiente esas cosas?
-¡Dios no es malo, blasfema! Mein Gott, mein Gott, verzeih ihr! Mein lieber Vater! ¡No! Malos somos nosotros, nosotros! NOsotros no cumplimos su voluntad y...
-¡Ay, Herr Bach, habla de otra cosa, por favor!
-Del coral, ya sé cuál dices. A mí también me encantaa: ¿es que leéis las mentes los del futuro?
-¡Muy gracioso!
-¿Me ayudarás con el fuelle?
-¡Claro!
-Estupendo. ¿Lista?
-¡Síííí!
martes, 14 de junio de 2016
Festival Bach de Leipzig 2016. Día 5: cantando desde la cuna.
Hoy dejé a mi familia irse a Berlín. Yo desayuné tranquilamente en el hotel, tomé un taxi y me encaminé -o me encaminaron rodando- a la iglesia de san Pedro (Peterskirche). Allí hubo una misa cantada, con órgano, coro de chicas y una orquestilla. Tocaron algo moderno igual de Reger,, más piezas de un compositor barroco que no identifico.
Las misas protestonas... ¡Ah, no, la protestona soy yo, lo siento! Las misas protestantes, más que algo religioso, son una filosofía;; una reflexión sobre la vida,, y positiva; una lectura y un canto de toda la comunidad de fieles, que sigue entonando los corales luteranos que otrora usara Bach: ¡resulta emocionante! Además, todos entonan afinadísimo.
Después de la misa me esperaba mi amigo Nermin, al que no veía desde 2006. Fuimos a su casa y sobre la una salimos a comer a un restaurante de al lado, junto con mi otra gran amiga Anja, también conocida como Ania de Alemania. Me encantó poder compartir de nuevo un rato con quienes me acogieran tan amistosamente en 2006, en mi anterior y primera visita a esta ciudad literario-musical. ¡Oh, cuánto los quiero! ¡Cómo me han demostrado su cariño! ¡Cómo han estado ahí todo el tiempo, durante mis depresiones! Lejos,,, con mucho trabajo; mas aun así sacaban un rato de donde no lo tenían para dirigirme unas líneas de aliento,, consuelo y apoyo; apoyo del de verdad. Danke,, meine Lieben!!! Ich mag euch sehr, sehr, sehr, sehr, sehr!!!
A las cuatro hubo en la estación de tren dos conciertos: el primero con el Thomaner Nachwuschchor y el segundo con el coro 2 del Kinderchor des Mdr.
Los pre-thomaner son críos que estudian en el colegio Bach, preparan las pruebas de admisión para ingresar en el coro de santo Tomás y mientras van recibiendo clases de coro, de canto solista y de instrumento. Tienen seis y siete añitos y me encantó oírlos entonar corales de la Pasión según san Mateo: ¡qué tiernos! Me los hubiera comido,, ¡mis chiquitines!
El coro de la radio del centro de Alemania está dividido en cinco niveles, como los cuatro de los Tölzer. El coro de concierto es el 1 y Anja y yo escuchamos hoy al 2. Interpretaron canciones infantiles muy graciosas; en una imitaban a animales y nos pidieron a los del público que los secundáramos.
¡¡¡Bravo, bravo, bravo!!! ¡Así se motivva a la gente por la música: ¡así se entusiasmma! ¡Así se crea afición! Desde la cuna: ¡sí! Desde que nacen se les canta, se les toca, se los hace respetar la música.
He observado el silencio que reina en los conciertos de estas tierras: nadie tose, nadie se mueve, nadie carraspea, y cuando la pieza termina no hay ese ansia de aplaudir, sino que la gente necesita el aterrizaje, el cambio de dimensión;; igual que me pasa a mí. Me identifico tantísimo con la cultura alemana que, lo sé de cierto, algún día he de acabar allí; o aquí.
-Ja meine Liebe! Pero ahora tengo que hablar contigo.
-¿Qué quieres?
-¡Que regreses a tu loca época!
-¿por qué?
-¡No, no llores, no llores! ¡Es necesario! No podemos pasarnos el día escondiéndonos de la Historia. ¡Es duro, es difícil! ¡Corres el riesgo de desaparecer!
-¿Por qué?
-Porque está claro que, si lo que me cuentas es cierto, yo nno puedo salirme de la Historia. Lo tuyo es más fácil: desapareces así con 36 años, en circunstancias inexplicadas, y ya está. Temo que cometamos alguna torpeza y..., no sé, te volatilices de golpe. ¡Es peligroso! Mi fammilia tiene miedo, y otro de mis temores es que alguien se vaya de la lengua.
-Pero, Herr Bach... ¡Solo hasta que me vaya de Leipzig! ¿Qué te cuesta? Mañana, pasado y el otro; ¡ya está!
-Bueno, pero tienes que andar con muchísimo cuidado. No quiero disgustos.
-¿Y luego ya no nos veremos más?
-Hm... Igual agún día suelto, de noche, de incógnito; y no interfieras en la Historia: ¡para nada! ¡No hables del futuro! ¡No digas que me conoces! ¡No sepas leer! Huy... ¿Y ese bastón? ¡Es moderno! Te daré un callado de madera.
-De acuerdo, Herr Gott der Musik.
-¡¡¡Loca!!! ¿Qué dices? ¿Cómo osas utilizar así el nombre de Dios en vano? Nunca sabremos cómo es la música celestial; la mía es sólo un pálido reflejo. Dios me la dicta y yo lo sirvo con mi arte.
-¡No, no, no! Tu música es tuya, mérito tuyo. ¡Qué rabia! Ahora resulta que lo bueno que hace uno no cuenta porque se lo da Dios, y lo malo... ¡Lo malo sí es cosecha propia!
-Calla, viajera del tiempo. Me vuelves loco con esas ideas tan raras. Menos mal que vivo aquí y ahora y no en el siglo XXII como tú.
-¡El XXI!
-Bueno, lo mismo da: igual de trastornados serán unos que otros.
-¿Esa imagen tienes de mí?
-No te ofendas, meine Schülerin. Tú eres en cierto modo una excepción; una rara avis.
-Sí: por eso me siento tan sola e incomprendida.
-De acuerdo, lo sé, pero deja el victimismo: busca a gente que te valore y, si realmente ése es tu deseo, vente a vivir a Alemania.
-¡Sí, lo haré! ¡Oh Herr Bach!
-¿Otra vez llorando? ¡El arroyo soy yo! ¿Te crees una cascada de lágrimas? ¡Basta! Venga, tengo el remedio perfecto: ¿quieres una improvisación sobre el coral "Mit Fried und Freud"?
-¡Síííííí!
Festival Bach de Leipzig 2016. Día 4: ¡no era el órgano de Bach!
Estaba equivocada: el órgano que tocó Bach ya no existe. Hoy hemos visto a Ulrich Böhme, el organista de santo Tomás o Thomasorganist.
El órgano siempre me ha fascinado: esa grandeza, esa sonoridad, esa majestuosidad, y cuando termina la pieza y queda resonando extinguiéndose el sonido lentamente... Adoro las fugas: el sujeto, el contrasujeto, las respuestas, el desarrollo con los minitemas que no recuerdo cómo se llamaban... ¡Ah, sí! ¡Estrechos! Y luego esa nota pedal que hay poco antes de terminar,, y las tan habituales cadencias de Picardía.
Otra cosa que me cautiva es lo de las fantasías corales, las variaciones sobre un coral; una melodía a priori simple, desnuda, que Bach somete a análisis; a diversos ropajes -léase "armonizaciones diferentes"-, a inversiones, cambios de modo, de timbre, de octava... ¡Eso sólo puede hacerlo un genio como él! ¿Y cómo aprendió tanto si ni siquiera estudió música regularmente por así decir?
Hubo también piezas de Reger en el concierto de hoy: corales,, con una soprano. Para finalizar, una obra de Mendelssohn basada en Bach con su fantasía, coral, su fuga... ¡Ay! Imagino al jovencísimo Mendelssohn yendo a ccasa de su abuela, que fuera amiga de Ana magdalena, creo.
-Mira, nieto: tengo aquí unas partituras viejas; por si quieres echarles un vistazo.
-Déjame ver, abuela.
Mendelssohn se retira y vuelve a las cuatro horas:
-¿Qué has estado haciendo, hijo mío?
-¡Abuela, por favor...! ¡Esto es maravilloso! ¿Cómo ha podido estar tan olvidado? ¿Quién era ese Bach tan desconocido? ¡Un genio, claro: un genio! Pero ¿por qué lo hemos tenido tan olvidado, por qué no lo hemos respetado? Voy a volver a estrenar esta pasión según san Mateo y a procurar que la obra de este músico excelso sea apreciada, querida y venerada en este país que no nos merece.
Y así hizo, y Bach marcaría toda su producción.
He de repetir el viaje porque quiero ir a Eisenach, a la casa de Schumann, a la natal de Clara, etc. etc.
-Meine Liebe: vete ya a dormir. He hablado con la familia para ver qué hacemos contigo.
-¿Y qué han dicho?
-Que puedes venir así de vez en cuando; un día, un rato, sin que se te note mucho, pero eso de distorsionar la ciencia, la lógica y los designios de Dios resulta inadmisible.
-¡Que Dios no existe!
-¡Qué pesada eres! ¡Me vas a enfadar en serio! ¿Por qué blasfemas siempre, siempre? Tengo miedo, temo por tu alma; no quisiera que te condenases.
-¡No te preocupes!
-Sí pero haz el favor de no mencionar más esas ofensas contra nuestro Creador.
-De acuerdo: ¡lo siento!
-Otra cosa que hemos decidido: no puedes venir muy frecuentemente, no; y cuando lo hagas nos encontraremos preferiblemente de noche, tú y yo solos. Si quieres verme improvisar, dirigir al coro, etcétera, ha de ser de incógnito, y es mejor que hables con la menor gente posible. Hay otra condición, la última: que no cuentes a nadie, ni siquiera a mí, nada del futuro: ¡pero nada! Tú has de comportarte como si vivieras en esta época totalmente. ¿Lo harás?
-¡Uh: va a ser complejo!
-Cielo: has demostrado tener una imaginación desbordante.
-De acuerdo, querido. Una pregunta antes de dormir.
-¿Id est?
-Que, si no has ido a la universidad y has estudiado música por tu cuenta, ¿cómo has aprendido tanto?
-No, pequeña ingenua! No he aprendido tanto: soy un mero siervo de Dios.
-¡No es cierto: la genialidad es tuya! ¡Créelo, créelo!
-¡Déjame creer lo que me venga en gana, jovencita! ¿Quién piensas que eres para mandar así en mi voluntad?
-¡Oh, lo siento!
-Estaba bromeando, tonta. Ahora descansa: ¿de acuerdo?
-¡Muchas gracias por todo, Herr Bach; de verdad.
-Nada que agradecer, pero mañana vuelve a tu futuro; tiene que pasar un largo lapso de tiempo hasta que podamos reencontrarnos sin que la Historia sospeche. ¡Duerme bien!
-Tú o usted o vos también, Herr Bach.
lunes, 13 de junio de 2016
Reflexiones lipsianas
Leipzig es una ciudad tranquila; silenciosa; pacífica. Su gente no se estresa y te trata con amabilidad. La comida es exquisita,, y encima cuentan con gran variedad de zumos: el de banana es mi preferido.
La música está en todas partes. Durante el fin de semanna,, en la plaza del mercado, tenía lugar la llamada Bachmosphëre, juego de palabras entre "Bach" y "Atmosphëre". Se trataba de actuaciones de muy diverso tipo.
Ayer, tras el concierto, cayó un gran chaparrón. Yo bromeé afirmando que se trataba de lágrimas de mi Bach. Esta tarde, antes del concierto de órgano,, iré a la Bach-Shop a comprar algunnnos "bachitos" y ccamisetas con su nombre, ademmás de una cajita de música con la bourrée de la suite para laúd que luego usara Jetro Tull. Yo no soy consummista,, pero aquí la ocasión lo merece: ¿cuándo voy a volver, dónde si no voy a conseguir estas exclusivvidades?
Esta mañana dimmos una vuelta fuimos a la estación a comprar agunos billetes y vvisitamos la sinangoga, donde estaban de culto: es la primera vez que presencio un rezo judío y sonaba algo estresante. Los hombres habíann de estar abajo y las ujeres arriba. Cuando abrimos la puerta y entramos todos nos miraron con cara de sorpresa.
Comimos en un hermoso Biergarten y luego nos dirigimos a un parque cerca de la ópera, donde nos relajamos un rato: ¡qué paz!
El día está siendo mmucho más relajado, por tanto, de lo ccual me alegro, pues ayer estaba derrengada..
Hoy vvoy a escuchar e órgano de Bach; me refiero a aquél en que posó sus manos, aquél que lo vio improvisar... ¡Oh, qué placer! ¡Cuánto me hubiera gustado estar allí, unna de esas noches suyas de insomnnio, ayudándolo con el fuelle!
-¿Nos vamos ya, querida alumna? ¡Es tarde...!
-¿Podrías regalarme otra immprovisación, Herr Bach?
-Bueno si tú me lo pides... ¿Sobre qué coral?
-"Es ist genug";; aunque ése es un poco extraño, ¿no?
-Para mmí no hay nada extraño cuando se trata de improvisar..
Y a Herr Bach se le ocurrieron las más bellas fantasías en torno a aquel himno del alma que se alegra ante la muerte pues por fin deja las preocupaciones de este mundo y encuentra la paz, la paz del viaje hacia el Paraíso.
-¿Por qué lloras, meine Studentin?
-Porque... ¡Es tan hermoso...!
´Vamos,, vamos. Ahora sí te conmino a que abandones ipso facto la iglesia y te dirijas con tu profesor a casa, a dormir, si no quieres arriesgarte a un buen pescozón.
-De acuerdo, te haré caso:: ¡cómo te pones!
-Pero liebe Studentin: ¿por qué te lías tanto coordinando las manos? ¿Por qué cuando te digo dedo 5 pones el dedo 1? ¡No estudias no te esfuerzas! ¿Cuántas veces has toccado el minueto que te he puesto?
-Es que profesor..., ¡yo prefiero escucharte a ti! Yo toco muy mal.
-Pero, meine Liebe: ¿quieres aprender? ¿Sabes lo que decimos nosotros? "Ohne Fleiss, kein Preis".
-Ya, Herr Bach: pero, ¿cuánto tiemmpo se mme vva a permitir estar aquí? Los viajes a travvvés de las époccas no están cotizados y poca gente sabe que pueden efectuarse. En ccuanto se descubra... Porque esto va contra la ciencia y la lógica. Immgina... ¡Oh, no! Sólo de pensarlo me da algo. Immagina que mmme diese por matarte;; es una hipótesis de trabajo claro que no lo vvoy a hacer.
-¡Acabo yo antes ccon tu vida! Mira, llevo la espada.
-Bueno,, para el caso es lo mismo: yo en mi épocca tengo 36 años, he nacido, he crecido... Si tú accabas ccon mi vida,, ¿qué?
-Nada, ccontaría ccomo una desaparición en ccircunstancias extrañas. Mas si tú das cuccenta de la mía, ¿qué?
-¡No sé,,, no sé,, tengo mmiedo! Por eso no puede saberse. A mí me da igual si esto se descubre y no puedo vvolver a mi épocca: me quedo cocntigo, Herr Bach, pero tienes que enseñarmme las ccocstumbres de aquí...
-Ja mmemine Liebe, pero tú... ¡No digas a nadie,, a nadie,,, a nadie que vienes de otra épocca! ¡No muestres en ningún ccaso tus adelantos! Me refiero a las máquinas, esa ropa tan rara... Sigue vistiéndote con los trajes de Liesgen. Pero...
-¿Qué?
-No sé, estoy pensando. Eres mujer y ciega. En esta época las cosas no funcionan como en la tuya. En teoría no sabes leer, el sistema ése de puntos no se ha inventado,, y...... ¿No te importa? ¿Qué harás? ¿De qué vivvirás?
-Yo me quedo en tu casa,, me enseñas tu arte,, a tocar el órgano, el clave y más instrumentos. Ayudo a ccuidar a los niños. No sé...
-Magdalena está de acuerdo pero Friedemann... Ya sabes cómo es.
-Bueno, va a casarse; se va a Halle.
-Meine Liebe: tu caso es especial. Convocaré una reunión familiar y veremos qué se puede hacer.
-Pero, ¿no me quieres?
-Oh meine Liebe, no se trata de eso: una mujer ciega y transtemporal... ¡Madre mía! A mí me da miedo,, y Dios podría ofenderse por contravenir sus reglas.
-¡Dios no existe!
-¿Quééééé? ¡Estáis locos los de futuro! ¡Paganos paganos blasfemos! ¿Cómo osas decir eso?
-Lo siento, Herr Bach: algún día te lo explico.
-¡No, no lo hagas! Si me contaminas con las cosas del futuro,, yo ya no volveré a ser el mismo y no puede ocurrir. También si yo te acojo en casa, no volveré a ser el mmismo y como se sepa, la Historia tendría que reescribirse. Te quedarás en una posada yo me ocuparé de tu manutención y me encargaré de que no nos vean juntos. Te enseñaré de noche a tocar el órgano. VVivirás al revés que todos.
-¡Pero yo quiero verte dirigir el coro!-De acuerdo, sólo si no se te nota mucho. ¿Acceptas las condicciones?
-Herr Bach, he de pensarlo: también a mí me da miedo.
-Bueno:: esta noche no te voy a dejar dormmir fuera. Ven a ccasa. Es tarde, nadie te verá.. Oh mmeine Liebe, siento tratarte commo a una ccriminal... No te ofendas: en cierto modo lo eres, ccontraviniendo las leyes de la lógica y del sentido común.
-¡Gracias, maestro!
¿Triunfará la barbarie en nuestro mundo?
Masacre en un club homosexual de Orlando. Un loco de origen afgano con aversión a la homosexualidad parece encontrar más cívico matar a 50 y herir a 53 que besar a otra persona del mismo sexo. Llevaba un rifle de asalto y una pistola,, adquiridos legalment. Pero nadie decide erradicar ese comercio de armas porque da dinero,, ¡cochino dinero! También -claro está- porque hay tanta violencia que uno quiere tener garantías de no ser aniquilado..
En Noruega, los padres intentan evitar que sus niños pasen cerca de las embajadas de Israel y Estados Unidos, para que no vean a hombres armados.. Esos pequeños no serán violentos,, o al menos tienen menos probabilidades de serlo. Sí, también hubo un loco noruego que se lió a tiros,, mas estadísticamente será más improbable que tales hechos ocurran si la persona se ha educado en un ambiente de amor,, de respeto, de tolerancia, de valor a la vida y a sus congéneres.
Desde aquí mis condolencias a las destrozadas familias y a la especie humana, que ha sufrido otra grave herida: ¿qué animal haría tal cosa, matar gratuitamente por nada? Ni por cocmer,, ni por obtener beneficios, ni por defender a la prole... ¡Sólo por barbarie, barbarie, barbarie! ¡Somos la peor especcie, maldito Homo Insiepiens Insipiens Ignorans Criminalis Violens Crudelis BBarbarus!!!
¿Por qué, por qué, por qué, por qué, por qué? ¿Cuándo el abrazo de los mmillones de ccriaturas? ¿Cuándo el beso de la humanidad? ¡Estoy llorando! ¡No es posible! ¡Me avergüenzzo de mi especie! No, no, no: hay gente buena, hay gente magnífica,, hay gente que honra y dignifica el Hommo Sapiens! La hay,, la hay,, y las conoces: conoces a muchca. La hay y la hubo a lo largo de la breve historia del hombre ¡Sí, sí, sí! ¡Esperanza, por favor, esperanza! ¡Fuera lágrimas! ¡La barbarie no triunfará no puede triunfar! ¡Somos más fuertes! ¡Por favor, deccidme que somos más fuertes! ¡Abrazzadme, millones de criaturas!
En Noruega, los padres intentan evitar que sus niños pasen cerca de las embajadas de Israel y Estados Unidos, para que no vean a hombres armados.. Esos pequeños no serán violentos,, o al menos tienen menos probabilidades de serlo. Sí, también hubo un loco noruego que se lió a tiros,, mas estadísticamente será más improbable que tales hechos ocurran si la persona se ha educado en un ambiente de amor,, de respeto, de tolerancia, de valor a la vida y a sus congéneres.
Desde aquí mis condolencias a las destrozadas familias y a la especie humana, que ha sufrido otra grave herida: ¿qué animal haría tal cosa, matar gratuitamente por nada? Ni por cocmer,, ni por obtener beneficios, ni por defender a la prole... ¡Sólo por barbarie, barbarie, barbarie! ¡Somos la peor especcie, maldito Homo Insiepiens Insipiens Ignorans Criminalis Violens Crudelis BBarbarus!!!
¿Por qué, por qué, por qué, por qué, por qué? ¿Cuándo el abrazo de los mmillones de ccriaturas? ¿Cuándo el beso de la humanidad? ¡Estoy llorando! ¡No es posible! ¡Me avergüenzzo de mi especie! No, no, no: hay gente buena, hay gente magnífica,, hay gente que honra y dignifica el Hommo Sapiens! La hay,, la hay,, y las conoces: conoces a muchca. La hay y la hubo a lo largo de la breve historia del hombre ¡Sí, sí, sí! ¡Esperanza, por favor, esperanza! ¡Fuera lágrimas! ¡La barbarie no triunfará no puede triunfar! ¡Somos más fuertes! ¡Por favor, deccidme que somos más fuertes! ¡Abrazzadme, millones de criaturas!
domingo, 12 de junio de 2016
Festival Bach de Leipzig 2016. Día 3: cantatas de Bach con el coro de niños de Hannover.
Esta mañana nos lo tomamos relajadamente: desayunamos con tranquilidad y, sin agobios, nos encaminamos hacia el Johannapark, un parque grandísimo donde abundaban los tilos majestuosos. Disfrutamos de su sombra y de su tranquilidad y caminamos,, caminamos, caminamos..., hasta llegar a otro parque. Estuvimos paseando hasta las dos, que nos sentamos a hacer picnic, es decir, a tomarnos el bocadillo en plena naturalezza. Yo estaba ya agotada, pero la comida me dio energías para regresar.
Llegamos al hotel sobre las tres y media, nos duchamos, bajamos a tomar café (bueno, yo chocolate caliente, que estaba buenísimo) y, ¡al concierto! Fue en la iglesia de san Nicolás e intervinieron el coro de niños de Hannover y Concerto Cöln. Por desgracia no hubo niños solistas. De los cuatro, los que más me gustaron fueron el bajo y el tenor; la que menos, la soprano.
Al parecer están dedicando el paseo por las cantatas a las compuestas en 1723-24, obras relativamente tempranas. Hoy todas fueron alegres y luminosas. Empezaron con "der Himmel lacht, die Erde jubiliert", con ese coro inicial tan abundante en coloraturas. Luego vino la 155, la que menos conozco. Después la 65, la de Epifanía, "Sie werden alle aus Saba kommen", con esa instrumentación tan rica: corni da caccia, flautas de pico.... Se ve que Bach en la corte contaba con muchas posibilidades al respecto.
Laa penúltima: "Herr, wie du wilt", con ese coral inicial constanantemente interrumpido para al final insistir machaconamente en la idea de que se hará lo que Dios disponga. ¡Vaya un dios dictador! El coral que cierra la obra está basado en "une jeune fillete", anónimo francés que dio la vuelta a Eurpa en todas sus posibles versiones.
Por último, "Singet dem Herrn ein neues Lied", BWV 190. Ésta no la grabó Harnoncourt, y si alguno de mis lectores puede aclararme por qué... Yo tengo una versión con el coro e Tölz y el Collegium Aureum que no fue reeditada en disco commpacto; hablé de ello en una entrada de mi otro blog.
El coro inicial es un despliegue de agradecimiento a Dios, de ganas de cantarle y alabarlo. Es deslumbrante. El aria de contralto de esa cantata, "Lobe, Zion, deinen Gott" es mi preferida... Bueno, después del coro inicial, claro; cortita pero, no sé: tiene algo que me fascina. El coral final aparece también con su orquesta interrumpiendo de vez en cuando, las trompetas con sordina, los timbales....
Nunca pude ver realizado mi sueño de presenciar una cantata de Bach con el tándem Harnoncourt / Schmidt-Gaden, con niños solistas y la energía de ambos conjuntos; pero lo de hoy con el coro de niños de Hannover y su claro sonido, con el Concerto Cöln y su fuerza y buen gusto, me ha transportado a otra dimensión.
Pero,, ¿por qué en las iglesias alemanas hay tan buena acústica? ¿Los muros, las columnas de en medio, la falta de ornamentos? Con razón se celebran tantos conciertos en elllas.
Sigo agotada y quedándome dormida ante el teclado, pero no quería perder la conexión diaria porque luego olvido datos. Mañana pretendo ir al museo de Bach, aunque habrá poca cosa: entre lo que fue destruido y lo que fue malvendido o tirado por negligencia.... ¡Friedemann, no te perdono! Buenas noches, en casa reeditaré estos artícuos que podréies consultar ya corregidos.
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