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martes, 20 de septiembre de 2016

Rafael Santandreu y Stephen Hawking: las claves del cambio.



Sin duda conocéis a este psicólogo, seguidor de la terapia cognitiva.
Se ha hecho muy popular en las emisiones de La 2 de RTVE, en el espacio "Para todos la 2". Su libro "El arte de no amargarse la vida" ha estado en la lista de los más vendidos, y no me extraña en
absoluto. Lo terminé hace unos días, acto seguido leí en dos ratos "Las gafas de la felicidad" y ahora aguardo impaciente a que la ONCE publique en su biblioteca más obras suyas y a que Rafael continúe dándonos recetas para ser felices; recetas que, por otra parte, son de sentido común y no tienen nada de mágico.
Lo primero que hemos de hacer es despojarnos de las cargas que nos atenazan en nuestro cruel estado de consumismo vertiginoso y que nos hacen necesitar, desear, ansiar, querer cada vez más para no bajarnos del carro de la competitividad, del adelanto, de los absurdos cánones que la vorágine de esta sociedad del estrés y la prisa nos ha marcado. A continuación, ¡no terribilicemos! Vivimos en la ficción de que somos los más importantes, el centro, y por tanto cualquier inconveniente que nos ocurra lo valoramos como terrible. ¡Señores, somos un minúsculo granito de arena en esta galaxia, una entre millones dentro del universo! El mundo estaba ahí antes de nosotros y ahí seguirá después hasta su colapso definitivo: ¿qué objeto tienen tantos quebraderos de cabeza?

Ya estamos preparados para liberarnos de otro importante lastre: el miedo a la enfermedad, el miedo al dolor, el miedo a la muerte... ¡El miedo al miedo, en suma! ¿Para qué? ¡Podemos ser felices aun con incomodidades, y la muerte es parte natural de la vida! ¡Su hermana gemela! ¡Sería horrible vivir para siempre, pensadlo!

Santandreu dedica casi por entero el capítulo 10 de "El arte de no amargarse la vida" a Stephen Hawking, de manera que ambos coincidimos en modelo: ¡cuánto lloré leyéndolo! Me alegró saber que emplea su biografía, vídeos y escritos de este genio en las terapias y pregunta a sus pacientes: "¿queréis pertenecer vosotros también al club Hawking? ¿Os decidís a ser personas fuertes igual que él?".

Este gran físico teórico, como bien sabéis, fue diagnosticado a los 21 años de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una condena a muerte para casi todo el mundo. De hecho le auguraron tres años de vida, redondeando al alza. El buen estudiante (perdonad: precisamente esto no era, que hasta entonces trabajaba bien poquito), a punto de embarcarse en una tesis doctoral sobre cosmología, vio derrumbársele su querido universo. El cerebro le quedaría intacto, mas, ¿para qué? Llegaría un momento en que nadie podría saber qué pensaba; no le sería ya posible comunicarse con el mundo: ¿qué sentido tenía entonces vivir? Stephen se recluyó en la habitación de su prestigiosa residencia universitaria, el Caius College, cuyos muros vieron estudiar a J. J. Thomson, William Harvey, Francis Crick, John Venn... ¿Qué importaba ya todo aquello? Stephen, en la flor de su juventud, constataba impotente cómo iba entorpeciéndose, paralizándose, inutilizándose cada vez más.

"¿por qué a mí, por qué a mí?". La estadística resultaba tan despiadada... ¿Había de tocarle precisamente a él una enfermedad con un índice tan sumamente bajo de afectados? Sí, para que luego digan; los dados de Dios no podían ser más desfavorables e irónicos. La partida había finalizado ya hacía tiempo..., ¿o no, o no, o no? ¿Y si aún se le podía permitir una jugada, una tirada más?

El joven Stephen se sacudió el aislamiento wagneriano. Wagner, aquél que abogaba por un todo en las artes; un todo como el que Hawking buscaría obsesivamente durante su completa existencia y hasta el momento actual en las leyes del universo; un todo que nunca va a abandonarlo y que constituye la pesquisa última de su vida.

Stephen abrió la puerta de su habitación y las compuertas de su mente. Jane, su dulce novia, ángel bueno aparecido en el momento justo, aportó un nuevo y retador impulso. Lejos de rechazarlo y verlo como a un inválido sin remedio, lo abrazó amorosa y afirmó contundentemente que, juntos, desafiarían a médicos y enfermedades. "Para casarme -reflexionó él metódico, como siempre- he de tener un trabajo que me aporte ingresos. Si quiero trabajar, debo terminar la tesis. Para eso tengo que esforzarme: ¡lo que no hice nunca! Mi ritmo de estudio ha sido de una hora al día. He de acrecentarlo exponencialmente, máxime con las dificultades que se me avecinan".

La determinación resultó tan inquebrantable que Stephen contradijo todos los pronósticos. Han pasado casi 55 años desde aquella horrible sentencia de muerte y el profesor Hawking es ahora una celebridad: ha desarrollado matemáticamente la teoría del Big Bang, ha descubierto particularidades hasta entonces insospechadas en los agujeros negros, ha cosechado premios y reconocimientos por doquier... En su vida familiar ha tenido parejas, tres hijos y tres nietos. Ha trabajado como profesor en la universidad de Cambridge (Profesor Lucasiano), ocupando la misma plaza que otrora desempeñara Isaac Newton. Ha escrito libros que llegaron a encabezar la lista de los más vendidos. Posee muchísimos amigos y colegas y cuenta con millones de admiradores entre los cuales tengo el inmenso honor de incluirme. Pero, sobre todo, es una excelente persona, positiva e inquebrantable, que nunca se rinde y está dispuesta a brindar sus conocimientos a los demás, ya sean prominentes catedráticos, humildes trabajadores analfabetos o niños curiosos ávidos de saber.

Todos podemos experimentar una transformación tan enorme como la del profesor Hawking: ¡eso nos demuestra Santandreu en sus obras!
Contrariamente a lo que pudiera parecer al principio, ¡resulta muy, muy fácil! Claro que hemos de cambiar al completo nuestro paradigma mental porque, lo sabemos, ¡se está tan cómodo en la indolencia...! "Dejadme aquí sufriendo y lamentándome hasta el fin de los tiempos: ¡no necesito hacer nada más! Lo paso mal, pero... ¡Estoy tan calentito...!". ¡Falso, cruel engaño! El cambio duele, mas al final se agradece: ¡y cómo! ¡Nos enseña a vivir, a ser felices en momentos de paz y sosiego y en otros de dolor y adversidad! ¿Nos acompañáis?
"Seamos cada vez más. Podremos transformar el mundo devolviéndole la cordura y la hermosura que le corresponde. Persevera. Haz del trabajo racional una prioridad. Prohíbete pelearte con las cosas y con las personas. Quita la palabra "queja" de tu diccionario. Elimina todos tus miedos y complejos. Hazte del club de las personas fuertes. Te esperamos con los brazos abiertos".
Tomado de: Santandreu, Rafael, "Las gafas de la felicidad". Penguin Random House, 2014.

Hawking, Stephen: "Breve historia de mi vida". Ed. Crítica - 2014.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Escuela de genios con Stephen Hawking.

Información en National Geographic.

¡Por fin se emite en España! Esta serie fue estrenada en mayo en el
canal televisivo National Geographic. En ella, el insigne físico teórico Stephen Hawking aclara, a nivel
básico, los grandes interrogantes que han ocasionado jaqueca al Homo
Sapiens Sapiens desde que tiene uso de razón; a algunos más que a
otros, pero a fin de cuentas representan las preguntas que van
revoloteando por nuestras cabecitas curiosas y que han originado
tantos descubrimientos y desvelado sorprendentes misterios: ¿quiénes
somos? ¿Adónde vamos? ¿De dónde venimos? ¿Dónde estamos? ¿Qué lugar
ocupamos en el universo? ¿Qué sentido tiene nuestra vida? ¿Por qué
estamos aquí? ¿Cómo se creó todo; hubo un principio y habrá un final?
¿Cómo serán? ¿Estamos solos en la galaxia, en el universo?
Stephen Hawking es un genio y al par un divulgador de excepción. En su
serie, cuya primera temporada consta de seis capítulos, intenta que
personas corrientes, de la calle, como tú y como yo, lleguen a
conclusiones válidas y correctas; a las mismas que alcanzaron grandes
científicos de toda la historia. Por tanto, estamos ante unos
episodios muy dinámicos, aunque a muchos puedan parecer algo simples.
A mí lo que no me gusta es que los voluntarios escogidos parecen no
tener ni idea de absolutamente nada: ¡incluso saben menos que yo! Se
asombran desmesuradamente por cualquier pequeña explicación y sólo
exclaman: "Oh my God! Oh my God! Oh my God!". Bueno, bueno... Sí,
amigos: la Tierra no es plana, ni es el centro del universo, y somos
polvo de estrellas, y antes del Big Bang no había espacio / tiempo, y
existen miles de millones de galaxias y millones de millones de
millones de millones de estrellas. Eso ya no tiene por qué dejarnos
sin aliento.
El experimento más curioso fue el de intentar hacer un combinado con
las copas moviéndose pendularmente: ¡imposible! Resultado: unas
cuantas copas rotas. Solución: emplear un imán para detener el péndulo
que sería una barra metálica; así se explica la atracción
gravitatoria. Me pierdo muchos aspectos visuales, así que, amadísimo Stephen
Hawking, hear my beg! Why not a version for blind with
audio-description? Is it not posible? Could you explain it to the
responsibles in Nat Geo? And please: Are you so kind to let me participate as volonteer in your experiments for the netx saisson? Thank you very much indeed, profesor Hawking! Los jueves, a las 22:30, no os perdáis "Escuela de genios por
Stephen Hawking", en National Geographic. Si disponéis de Imagenio
contáis con el canal. ¡Disfrutad de este apasionante viaje! Mi carta a Stephen Hawking.

lunes, 12 de septiembre de 2016

¿Educación o adoctrinamiento? Reflexiones escolares.

Esta mañana pasé casualmente por un colegio justo a la hora de entrada
de los críos: ¡su primer día! Un señor me ayudó a esquivar a las
multitudes de niños y progenitores que se agolpaban ante la puerta
esperando la apertura. Fue tarea ardua.
Me encanta que los infantes acudan a centros educativos; que se
formen; que descubran el mundo; que lean; que se les abra la mente...
Pero las sucesivas reformas que tuvieron lugar desde la fatídica LOGSE
han dejado a nuestro sistema tan cojo, tan pobre y a nuestros alumnos
tan a la cola... ¡Casi la vergüenza de Europa! ¡Que le pregunten al
Informe PISA!
Este panorama tan desolador me lleva a preguntarme por qué no existen
alternativas libres de ideología en la educación privada. Por supuesto
que prefiero una enseñanza pública de calidad, pero no voy a ser
ilusa: ¡se ve que en este país ese derecho lo hemos perdido para
siempre! Los padres que quieran ofrecer algo más a sus hijos habrán de
acudir o bien a centros religiosos o a colegios extranjeros como el
británico, la Deutsche Schule o la Alliance Française. Muchos, por
otra parte, no pueden permitirse estos lujos por el excesivo gasto.
En cuanto a la educación de niños con discapacidades, he de manifestar
mi más absoluta indignación por las soluciones aparecidas desde la
LOGSE que pueden estar muy bien en la teoría, pero son imposibles de
ser llevadas a la práctica: ¿cómo atiende un solo maestro de apoyo a
varios alumnos con problemas bien diversos, desde un Asperger hasta un
autista, un ciego, un sordo, un paralítico cerebral? ¿Cómo integrar a
estos críos en un aula con 25 alumnos? ¿Por qué ese desprecio de los
colegios específicos? Yo tuve el inmenso honor, el gran privilegio de
educarme en uno, el ya extinto Luis Braille de Sevilla (sólo ha
quedado como centro de recursos educativos de la ONCE). Si no me
hubiese ocurrido tal cosa en mi desarrollo académico, quizás ahora no
sería capaz de estar redactando estas líneas.

Por favor: ¡apostemos por una enseñanza de calidad! ¡Nuestros niños
son el futuro! ¿O es que no os interesa, señores políticos y señores
directivos de multinacionales? ¿Queréis fabricar a ignorantes sin
espíritu crítico para manipularlos mejor? ¿No comprendéis que esas
armas se volverán contra vosotros generando el declive al completo del
país? ¡Pedimos buenos estudiantes; jóvenes preparados; excelentes
profesionales! ¡Queremos estar a la altura de Europa! ¡Queremos el
fomento a la excelencia, el cuidado y la potenciación de
investigadores! ¡Queremos preparación! Es un ruego.

miércoles, 7 de septiembre de 2016

En defensa del Braille: carta a la ONCE



Estimados señores:

A estas alturas de la película, nadie va a poner en cuestión Las indubitables ventajas de la informática y las llamadas nuevas tecnologías, aunque ya empiecen a ser viejas. A nosotros los ciegos nos han abierto las puertas al mundo; al conocimiento. Nos han proporcionado acceso a una información hasta ahora inabarcable.
Esto, sin embargo, no tiene por qué  implicar la caída en picado y la no utilización de nuestro bendito sistema de lectoescritura: el Braille. Ello nos convertiría en analfabetos, por muchos libros en audio que leamos o mucha información a la que accedamos.
La tecnología es compatible con el Braille.  Podemos, por ejemplo, leer un documento de Word con un anotador específico que disponga de línea Braille, O directamente desde el ordenador con una línea conectada. Tampoco hemos de dar la espalda a nuestras publicaciones periódicas, que no son nada caras y nos haría mantener el contacto con el papel y lo impreso.
Los libros ya son otro cantar debido al volumen que ocupan, Y reconozco que eso de ir cargados como mulas desde correos y de vuelta cada Dos semanas no siempre es posible. Dependemos de alguien, por qué no vamos a ir con el bastón y tres sacas de tela. Sin embargo, las bibliotecas en los centros de la ONCE habrían de potenciarse, en lugar de ir desapareciendo, qué es lo que ocurre en la actualidad, por desgracia.
Los libros en Braille para mí son insustituibles, pero no voy a ser ilusa: ocupan mucho espacio y suponen un alto coste de producción. Sin embargo, podría seguir editándose en formato bra, pues supone mayor facilidad a la hora de descargar los libros y porque permite una lectura con líneas Braille. El audio es más limitante. Para muchos casos conviene la duplicidad, aunque sé que vuestra política es evitarla.
Los niños han de aprender en Braille desde el principio, porque las habilidades lectoras se adquieren cuando uno es pequeño, y si no se potencian entonces se perderá esa capacidad con riesgo de convertir al niño en un analfabeto funcional.

Solicito de todo corazón que este mensaje sea difundido donde corresponda.

Muchísimas gracias.
Rocío Sánchez.

miércoles, 24 de agosto de 2016

En Worburm



Este pueblecito se encuentra a unos 20 kilómetros de Betford. Carnfield, donde vivimos, està a 15  kilómetros en sentido opuesto. Richard vive en el Pounds Close,en una casita de madera preciosa, de dos plantas, con un gran jardín donde hemos desayunado esta mañana y merendamos ayer. Me encanta descalzarme y dejarme acariciar las plantas de los pies por la hierba, césped que Richard podó el lunes.
Para el paseo, my dear gentleman me ha dejado un encantador sombrero veneciano: ¿Por qué hemos perdido la tradición de los sombreros de paja?  A mí me resultan comodísimos, ligeros, adecuados.  El día es caluroso, los prefiero nublados. Pero... !Noooooo! !Calor cuando llegue a Osuna! Me voy a morir. En mi pueblo se nos obliga durante las fechas estivales a un permanente estado de letargia y encierro: !desesperante! Aquí al menos se puede vivir. Además los días cunden una barbaridad y los horarios son más lógicos. Al comer antes, uno se acuesta con la digestión bien hechecita. Al levantarse antes,las jornadas son muy aprovechables. Además no se interrumpe el día con el fastidioso intervalo de la siesta, donde todo parece morir. Mi madre emplea una preciosa metáfora que no sé de dónde habrá sacado, si es invención propia o qué: "! Venga, niña, date prisa, que se "jilacha" El día!". Por supuesto quiere decir "deshilacha"; El hilo de la vida, del destino que tejen las incansables y feísimas Parcas con el diente compartido.


Hemos caminado por los jardines del duque de Betford. La casa está cerca, por una zona en que hemos visto ciervos. Me he abrazado a árboles gigantes. Me metí entre las ramas de uno, en armonía cumn matre natura. Cuando me deshice del abrazo, tenía una ramita en la mano: !su regalo!
También había un lago donde metí los pies. !Con patitos!Luego nos tumbamos los tres en la acariciadora hierba.
Ahora estamos comiendo en un jardín que es la terraza de un bar: The White Horse. Se oye a mirlos y petirrojoscantar. Se está  muy bien a la sombra.


Sobre las cinco y media hemos de estar en Luton: !se acabó el idilio! Mas volveremos. Quizás en Navidad, para cantar un Messiah y ver a los King's y a los del New College. En marzo, al parecer, se va a hacer la Misa en Si Menor de Bach con el coro de la OCG. Imagino que precisarán refuerzos, así que entramos los tres, !y yo rapto a mi Richard! !Milord!
I must thank you two, Richard and Jorge, for the magnificent days in your unique company! Richard, Mr. May-Miller, thank you very much for your hospitality, kindness and good maners! I will cry when I leave you! You are 1600 kilometers far away! Please, come back soon! Or rather: I hope to return back soon. Please!!!https://youtu.be/pdt3QFtcUSw


martes, 23 de agosto de 2016

La catedral de Ely







La catedral de Ely es románica, muy grande, con muchas columnas y pinturas en el techo que son del siglo XIX. Al final de la nave central hay una mesa con un espejo y a través de él puedes ver lo que hay en el techo. Yo pedí a Richard que fotografiara el espejo y así salían las pinturas; no sé qué habrá resultado. ¡Parecemos Carrol o Borges!


Tiene una capilla adyacente, la Lady's Chapel. La mía: como me han llamado "lovely lady...". ¡Ah, no, es de la Virgen!
Por supuesto hay un coro de niños, ahora de vacaciones, pero he comprado un hermoso disco donde además aparecen varios solistas. ¡Qué maravillosos coros hay por toda Inglaterra! ¡y qué privilegio lo de los Evensongs! Puedes asistir diariamente a un concierto, gratis, en bellas iglesias y catedrales, escuchando las cristalinas y angelicales voces de estos pequeños cantores... ¡Me apunto!
Los sillones de la catedral son muy cómodos y pareces estar en un palco. Había tres libros en el atril: la Biblia, el de los salmos y el de los himnos. La acústica es buenísima. Por lo visto en la Lady's Chapel se efectúan muchas grabaciones discográficas debido a ello.


Se leyeron dos lecturas. Digo yo: san Pablo con los Corintios era como servidora de ustedes con el blog: ¡no paraba de escribirles! En la boda de mi hermana leí una de ésas, dedicada al amor.



Casi todo fue cantado, salvo las mencionadas lecturas y la plegaria o como se llame, donde el pastor tiene un pensamiento para lo que se le ocurra en ese día y para enfermos o muertos del lugar. Hoy ha mencionado los conflictos, las guerras, los sin techo y los niños inocentes que viven en peligro. Tras cada plegaria decía: "Lord in your mercy ["Dios en tu misericordia"]", y había que responder: "Hear our prayer". ¡Pero no se ponen de acuerdo! Ora de pie, ora sentado, ora de rodillas... ¡Ah, hemos cantado un himno! Yo con ellos, tarareando: como no tienen el texto en Braille... ¡En Zeist -Holanda- sí estaban! Quizás porque Gertjaap, el organista y predicador, es ciego. ¡Aaaaaaah!

De vuelta en el coche, escuchando a mis niños solistas de la catedral de Ely. Pasamos ahora por Cambridge. Oh Cambridge, civitas sapientiae summae! Cambridge, pulchra! Cambridge bonarum memoriarum! Cambridge cum multis sapientibus hominibus, nunc et semper! Usque proxima occasione! ¿O se dice "Usque proximam occasionem"? In latina lingua scribo, quoniam omnes comprehendere possunt; facile est illis! Sapientes sunt; multi in latina lingua libros scriverunt, sive vasta opera lexerunt.
Vale, Newton! Vale, Harvey! Vale, Venn! Valete, Watson Crickque! Valete, Regis, Jesui et Caii Collegia! Vale, Alma Mater! Sed... Sed... Caeci oculi mei pleni lacrimarum sunt! Vale... Vale, amice Stephane! Stephen Hawking te clamant, sed latinum nomen non est. Care, care...!
Pasando justo por Cambridge, el disco que escuchamos reproduce... ¡El aria con eco del Oratorio de Navidad! "Flösst mein Heiland!". ¡Es mágico! ¿A qué se deben tales coincidencias cósmicas? My dearest, my dearest...! I was speaking to you and suddenly Bach comes! Why? Tell me, tell me, tell me! Please explain! Pero el aria con eco dice: "Nein, nein, nein". Eso denota indubitablemente que no te apetece aclararlo. Lo entiendo: un esfuerzo demasiado grande..., y además tienes que estudiar el universo y no puedes malgastar el precioso regalo de tu tiempo. ¡Gracias por hacerme comprender! Mas... ¿Seguiremos siendo amigos aunque yo resulte tan pesada y te cause tantas molestias? ¡Hala! El tierno niño soprano dice ahora: "Ja". "Ja, ja". El eco le responde: "Ja, ja". Thank you! Thank you! I love you! You are speaking to me without words, precisely mind to mind, as I suggested in my fictions! What, again? "Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja".



En el bosque de Marston Thrift


 
Escribo desde el jardín de Richard, donde acabamos de tomar café. El clima es agradable por la sombra, pero hoy es un día caluroso con máximas de 28-29 grados.
¡Qué magnífico paseo por la floresta! Incluso me he subido a un árbol al que he abrazado. Esto me recuerda a un sueño que tuve en noviembre de 2002:
Estaba en un bosque y había un incendio. Se oía el crepitar de la vegetación al quemarse y ya incluso comenzaba yo a percibir el calor acercándose angustiosamente. Me encontraba abrazada a un árbol. "¡Oh, tengo que salir corriendo! Pero... ¡No! Si este árbol va a morir, ¡moriré con él!", y me estreché más fuertemente a su tronco, habiendo asumido pues mi destino, mi ofrenda a la Naturaleza herida. Cuando desperté comprobé con asombro que tenía los ojos llenos de lágrimas.
Subí también a una plataforma para los cazadores, a dos metros y medio o tres del suelo. Había unas escaleras y luego te sentabas arriba. ¡Qué emoción, tan elevada! Richard y Jorge no pusieron pegas porque ya conocen el "boundariless" de mi amigo Hawking, pero cuando iba a bajar exclamaron: "¡cuidado, cuidado!". Mirad: podría llevar a mi amigo en una mochila y escalar un árbol... Mas, ¿y si nos caemos? ¡Qué responsabilidad! ¡No, no nos caemos, boundariless!
Me encanta quitarme los zapatos y pisar la hierba; así me siento en comunión con la madre Naturaleza. Odio que le demos tanto la espalda con el hormigón, el ruido, los coches, el asfalto, los bloques de pisos... ¡Aquí no ocurre! Las casitas son de madera y se integran en el paisaje; los lugareños salen de casa y tienen el campo ahí... ¡Qué gracioso en Noruega, con la vegetación encima de los techos de las viviendas! ¡Camufladitas!


Ahora nos dirigimos a Ely, para otro Evensong -misa cantada, cfr. Mi artículo anterior-. Igual vuelvo a llorar.
Mañana salimos por la tarde. Al menos nos restan unas horitas de goce. En Osuna o Granada me esperan el calor, la sequedad, la lejanía con Mutter Natur, el desierto musical y cultural salvo excepciones... Por ejemplo, el 25 actúan Raúl Mallavibarrena y Rocío de Frutos en los jardines del Alcázar. Va a ser muy precipitado, pero ¡a ver si pudiera ir! Raúl es el responsable de que ahora esté con Richard y Jorge y de que haya hecho cuatro cursos musicales más, ¡y de que piense hacer otro montón! Al parecer, el próximo año se repite Ludlow. En junio habrá otro con la misma organización, Lacock, en Monteconero -Italia-. Tendré que pensármelo, porque Italia es calurosa en verano. Sí quiero hacer también el de Santiago de Compostela, en agosto. No será tan estresante porque dura dos semanas, y es internacional. Podré conocer a mucha gente, librarme del calor y hacer música con otros, aprender, ¡aprender mucho! ¡Gracias, casualidades cósmicas!
Estoy pensando que, cuando regrese, no voy a tener nada que contar: con remitir a todo el mundo a mi blog... Mejor para el tema ése de la entropía: relatar lo mismo a veinte o treinta peersonas puede convertirse en una agotadora molestia.
Ely está a unos 60 kilómetros de Cranfield. Se pronuncia "Ili", pero entonces no sé por qué se dice Elisabeth y no Ilisabet, pues "Eli" también sonaría "Ili". Bernard Shaw decía que "ghoti" podría sonar como "fish". ¡No, no os sorprendáis! Las letras -gh se pronuncian como -f en la palabra "laugh", por ejemplo. La -o suena -i en "women". Las letras -ti son equivalentes a "sh" en "nation": entonces... Voilà!

¡Ely o Ili, pero aquí estamos!