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lunes, 24 de abril de 2017

Dirigida por Stephen Cleobury


¿Quién me iba a decir a mis doce años, cuando descubrí en unos discos antiguos los celebérrimos villancicos ingleses cantados por esas cristalinas y tiernas voces infantiles del coro del King's College de Cambridge, que un día, 25 años después, iba a ser preparada y dirigida por Stephen Cleobury, el actual director de esta formación? Efectivamente: eso ha ocurrido este fin de semana en Madrid, en un seminario de Zenobia Música al que me he inscrito.

Cleobury colabora con Zenobia por tercer año consecutivo; y es que Rupert, organista y director del Cenobia Consort, fue niño cantor de los King's: ¡qué hermoso! Espero que me llamen para otros cursos: ¡seguro que voy, si me vienen bien las fechas!

Hemos cantado la primera parte de la Selva Morale e Spirituale del genial Monteverdi: ¡preciosa forma de celebrar su aniversario! ¡Qué gran músico era, y cuánta marcha tenía! Hoy hubiese escrito pop-rock, con esos acordes de tónica, subdominante y dominante tan machaconamente repetidos; como en el Beatus Vir.

Por suerte, Zenobia nos dio las partituras con bastante celeridad, lo que posibilitó el poderlas transcribir y llevar en Braille. Sin embargo, confieso plena de vergüenza y bajando la mirada que no estudié: he estado muy liada con otras cuestiones. El viernes las abrí ya en el ensayo; menos mal que se me da estupendamente lo de la lectura a primera vista, o a primer tacto: ¡ja, ja!
La letra de casi todas las piezas la conocía por otras versiones musicadas de estos salmos, algunas también de Monteverdi (Vísperas); de modo que podía ir leyendo cómodamente las notas. En el Credidi o en el Beatus, al principio, aprovechaba los compases de espera para ver el texto que tendría que cantar y luego lo acoplaba. Es que la yema del dedo no da para dos líneas.

En mi cuadernillo tenía sólo la parte de soprano, que ocupa mucho más espacio que toda la obra completa en tinta, evidentemente. No podía fijarme en las otras voces, y resultaba complejo cuando Cleobury nos mandaba constantemente, a saltos, de un punto a otro de la partitura para fijar determinados pasajes. Yo directamente me acoplaba por deducción según el acorde previo y, obvio, en cuanto empezaban con el texto seguía automáticamente por donde tocara. Un esfuerzo titánico pero que, claro está, merece la pena y supone todo un reto para mí.

Ayer, durante el concierto, apenas daba crédito a lo que estaba ocurriendo y la emoción casi me hizo verter lágrimas. "GRATIAS AGIMUS TIBI" -decía el Gloria, y yo lo corroboraba para mis adentros dirigido a Cleobury, a Rupert, a todos los compañeros que actuaban conmigo y, por supuesto, a Monteverdi, sin quien nada de esto habría sido posible.

Thank you very much indeed! VIVAT MUSICA!

lunes, 20 de marzo de 2017

Alonso Lobo, polifonista de Osuna.


El 5 de abril de 1617 fallecía Alonso Lobo, polifonista de la talla de Tomás Luis de Victoria, Francisco Guerrero o Cristóbal de Morales, si bien no tan conocido. A nosotros nos debería resultar familiar, pero por desgracia no ocurre tal cosa.
Lobo nació en Osuna alrededor de 1555. Recibió un título en nuestra universidad y trabajó en una iglesia de la Villa como canónigo. En 1591, la catedral de Sevilla lo nombró asistente de Francisco Guerrero, de quien fuera discípulo y al que sustituyó como maestro de capilla durante sus ausencias.
En 1593 lo contrató la Catedral de Toledo y en 1594 volvió a Sevilla.
Su influencia se extendió pronto en el extranjero; en el México colonial fue considerado uno de los compositores más relevantes.
Entre las obras de Lobo destacamos misas y motetes, tres pasiones, lamentaciones, salmos e himnos, además de un Miserere para doce voces, hoy perdido. Tampoco ha sobrevivido música secular o instrumental; o al menos no tenemos noticia de ello.
 
El 5 de abril tendrá lugar un concierto homenaje en la Catedral de Sevilla, templo al que honró con su música. Por fortuna, el día siguiente se ofrecerá un concierto en la Colegiata de nuestra localidad: ¡espero que no sea el único! También se descubrirá una placa conmemorativa. ¿Por qué no son publicitados convenientemente estos actos? Yo, tremendamente interesada, me acabo de enterar por una coralista sevillana que actuará en el concierto.
He oído cantar piezas de Alonso Lobo recientemente en un curso de música antigua que tuvo lugar en Cambridge. "¡Anda: ése es de Osuna, de donde yo nací, en Andalucía!" –exclamé orgullosa. "Really?". Los cantores me miraron con interés reverencial. En cambio ahí estamos nosotros, compatriotas, sin ni siquiera dedicarle una plaza importante o erigirle una estatua; sin traer a coros (sólo puntualmente por imperativo de la ocasión) o crear uno que interprete su música, entre otras; sin instruir a nuestros niños sobre la figura musical con que contamos y la importancia cultural de un municipio que tenía duques, universidad, capilla musical e ilustres figuras a lo largo de la Historia, como Francisco Rodríguez Marín.
La cultura no vende. Eso parece afirmar la actual izquierda en cualquier punto de España, que confunde el interés por el pueblo con el populacheo y la chabacanería,.
Recuerdo la época gloriosa de nuestro Conservatorio, cuando cada dos semanas tenía lugar un interesante concierto de música clásica. Me suena vagamente un periodo anterior en que se hacía teatro y Cineforum en el Instituto, y los alumnos tenían nivel, humor y espíritu crítico. Lorca o Alfonso X eran interpretados, con música acompañante que tocaban los niños del colegio con flautas de pico e instrumental Orff. ¡Eso era cultura, amor por el conocimiento y buen hacer!
En enero pudimos disfrutar de una magnífica actuación de los violagambistas Fahmi y Rahmi Alqhai, reseñada en este mismo blog. El título del acto era "Homenaje a Alonso Lobo": ¿por qué? ¿Para escurrir el bulto? ¿Qué tienen que ver la música francesa e inglesa del Barroco para viola da gamba con la polifonía religiosa del Renacimiento? Francamente, no veo oportuno que despistemos así a la audiencia.
Confío en que, en lo que queda de año, nuestro pueblo ponga remedio a la situación y se una al aniversario de un grande, considerado por Victoria como su igual. ¿Qué pensarán en el resto del mundo cuando vean que nosotros, sus compatriotas, ni siquiera lo conocemos? ¡Tendríamos que avergonzarnos!
Muchas gracias, ¡y apostemos por la cultura! Sólo eso nos hará grandes, libres y sabios.
 
   

OSUNA: ACTO POR EL ANIVERSARIO DE ALONSO LOBO.
06/IV/2017.
-18:45: descubrimiento de una placa conmemorativa por el cuadricentésimo aniversario de la muerte.
-19:00: conferencia a cargo del musicólogo Juan María Suárez Martos.
-20:00: concierto. Ensemble Alonso Lobo acompañado de Oniria.
[9 de abril]. Artículo ofrecido en El Pespunte, periódico local, sobre los actos en homenaje a Lobo.

martes, 7 de marzo de 2017

Queremos etiquetado en Braille para los máximos productos posibles.




 

El otro día iba a tomar un vaso de leche. Abrí el cartón y resultó ser caldo de pollo. "Bueno: esta noche toca sopa".
A media mañana quise zumo de naranja, pero abrí uno de piña. ¿Me voy a por el de naranja y mantengo los dos en uso, o me resigno?
Por la noche decidí cenar algo ligerito: un envase de arroz para cocer al microondas acompañando a un trozo de pez espada a la plancha. El contenedor resultó ser de calamares en su tinta, que no casaban muy bien con el filete.

Muchas de estas eventualidades podrían evitarse con un correcto etiquetado en Braille de los productos. He visto en el Coop de Inglaterra que casi todos los preparados alimenticios frescos lo tienen, y los postres, y algunos cosméticos. No creo, pues, que resulte tan difícil una legislación al respecto, como la de los medicamentos: ¡imaginaos el trastorno y los riesgos para la salud si no dispusiéramos de la ventaja del rotulado!

 
Si queréis, podéis sumaros a la campaña que recoge firmas para que la propuesta se lleve a debate en la Oficina Española del Parlamento Europeo:
Change.org: por una legislación que obligue al etiquetado de productos en Braille
Con demasiada frecuencia no se piensa en las necesidades de los ciegos. Aquí en españa es usual que nuestras peticiones las deriven a la ONCE, y así el gobierno se implica poco. He comprobado en otros países que se ocupan más de la accesibilidad en ciudades: medios de transporte con megafonía operativa, semáforos acústicos, mapas y maquetas en Braille en las calles, museos con información en nuestro sistema de lectoescritura y reproducciones en relieve, etiquetado en productos, etc.
Por favor: ¡imitemos a nuestros vecinos de Europa! ¡Ayúdenme! Los ciegos también contamos.
Muchas gracias por vuestro interés y vuestra immplicación.
Entrevista para el programa "Gente despierta", de Radio Nacional de España.
Artículo en El Correo de Andalucía.
Entrevista en Las Mañanas de RNE.
Nota de EFE.
En el Telediario de Televisión Española (pulsad en "00:33:46 Braille").
Noticia en Canal Sur Televisión.
Artículo en El Mundo.

domingo, 26 de febrero de 2017

La carta que nunca leerá Carl Sagan.




Habitamos un universo donde los átomos se fabrican en los centros de las estrellas, donde cada segundo nacen mil soles, donde la vida nace entre estallidos gracias a la luz solar y a los relámpagos en los aires y las aguas de planetas jóvenes; donde la materia prima de la evolución biológica se fabrica a veces en la explosión de una estrella a medio camino Del centro de la Vía Láctea, donde una cosa tan bella como una galaxia se forma cien mil millones de veces: un Cosmos de quasars y de quarks, de copos de nieve y de luciérnagas, donde puede haber agujeros negros y otros universos y civilizaciones extraterrestres cuyos mensajes de radio pueden estar alcanzando en este momento la Tierra. ¡Qué pálida son en comparación con esto Las pretensiones de la superstición y de la pseudociencia! ¡Qué importante es que hagamos progresar y comprendamos la ciencia, esta empresa característicamente humana!
. Carl Sagan: "Cosmos".

Nada tan rico como el inagotable caudal de la Naturaleza. Tan sólo nos muestra superficies, pero su profundidad es de un millón de brazas.
Ralph Waldo Emerson.

Queridísimo, sapientísimo, gran doctor Sagan:

Bueno, no sé qué tratamiento aplicarte. ¿Prefieres profesor Sagan, o simplemente Carl? Tras casi dos meses oyendo tu voz... ¡-Qué razón tienes, cuán maravillosos son los libros! Puedo acudir a ellos tantas veces como quiera y gozar de la compañía de genios presentes y pasados. ¡Ay! Si no nos hubiésemos encargado de destruir tanto saber... Como a ti me indigna sobremanera lo de la Biblioteca de Alejandría, y comparto el pensamiento de nuestro veloz progreso si la barbarie y la sinrazón no hubieran pisoteado el conocimiento jonio. Escribí unas líneas en homenaje a Anaxágoras, Sócrates, Hipatia y algunos otros grandes frenados abruptamente en su búsqueda del conocimiento:
También arremetí contra la intolerancia religiosa, cosechando muchas críticas por ello:
¡Oh, Dime, te ruego: ¿Por qué ocurre esto? Parece ser que estamos lejos, a años luz de conseguir esa hermandad humana que predicas, sin rechazo cultural, para poder seguir construyendo y hablar en nombre de la Tierra. La amenaza nuclear no es tan evidente como en tus tiempos; o al menos quiero creer que no, pero... El Estado Islámico comete tropelías que no relato por miedo a las lágrimas, y en el otro extremo de esta palanca mortífera de primer grado -por tipo de palanca y por destructora- se amontonan gobiernos occidentales de extrema derecha y principios absurdos, como el de Donald Trump. ¿Qué hubieras escrito si lo hubieses visto? ¿Crees que todos esos bárbaros no fueron acariciados en su niñez? Sí: los pequeños que sufren maltrato no desarrollarán el cerebro con normalidad; en él quedarán secuelas para toda la vida. Sólo tras la adolescencia se consolida el centro de control cerebral y las huellas anteriores de la barbarie humana lo dislocan, en mayor o menor medida. ¿Por qué somos así? Capaces de crear sublimes obras de arte y, al mismo tiempo, de levantar la mano contra una tierna criaturita indefensa (!viles, cobardes, sádicos abyectos: dañar a niños!!!) contra la esposa; contra alguien que piense de modo diferente al nuestro. O de estrellar aviones y colocar bombas donde sea, ¡contra la especie, Homo Sapiens Sapiens! Temía a las lágrimas y ya han nublado mis ojos. Siento que no estés aquí para abrazarme y consolarme. Quisiera pensar que nuestra inteligencia evolucionará con objeto de  frenar la autodestrucción..., ¡pero sé que es una utopía! !Asimov, trae a los de la Segunda Fundación! Querido Carl: te fuiste casi un lustro después que el gran Isaac, a quien sin duda conociste. De adolescente soñaba con esa inteligencia benefactora que manipula nuestras mentes para erradicar el mal. ¡Ay! ¿Por qué nos dejasteis tan pronto? Ahora tendrías 82 y yo podría dirigirte mis líneas realmente, y tal vez responderías a mis muchas dudas. En junio descubrí el coloquio televisivo que mantenéis Stephen Hawking, Arthur C. Clarcke y tú: ¡es tan interesante...! Me encanta que prologaras la Historia del Tiempo de mi amigo Hawking, libro que me hizo emerger de las tinieblas emocionales e interesarme por nuestro cosmos. Bueno, en realidad fue la película "La teoría del todo", que no conoces, basada en la vida del genial Stephen a quien supongo que admirarías como yo: ¡el triunfo de la inteligencia, la constancia, el tesón y la voluntad!

Hace más de un mes empecé tu magnífico libro, viaje personal por el universo y las civilizaciones. ¿Por qué no se me ocurrió antes? Asimov pide que leamos y que aprendamos nosotros mismos, desde casa, con hipotéticos superordenadores conectados al mundo para uso personal, que ya existen desde hace tiempo en todos los hogares. Hawking me llevó a sus libros de divulgación científica; luego exploré por algunos programas de radio y televisión y me entusiaasmé con la neurociencia de la mano de Mariano Sigman y Oliver Sacks. ¡Ay, el gran Sacks, cómo valoraba la música! La empleó en sus terapias con increíbles resultados, y aquí la tenemos tan infravalorada... Bach, sé que lo adoras: ¡lo mandaste al espacio! ¡Lo mencionas en tu "Cosmos"! También amas a Beethoven, tejido musical en momentos cruciales de la serie. Con ambos músicos, de hecho, finaliza el capítulo 13 y último. Compartimos pasión, amigo. ¡Ven, que necesito abrazarte de nuevo! He llorado tanto con tu libro... Y me he sentido tan..., tan... grande y pequeña a un tiempo... Quasars y quarks, galaxias y átomos; y en un insignificante rinconcito nosotros, una anécdota cósmica. No sé cómo nos obstinamos durante tanto tiempo en ser el centro de la Creación, y todavía lo predican muchas religiones. También pretendemos trascender, buscar una finalidad, una inmortalidad... ¡Con lo aburrido que ha de ser! Hasta hace nada,  nuestra esperanza de vida era de unos 30 años; ahora la hemos duplicado de sobra. ¿Qué provoca esto? Inadaptación biológica, depresiones, hastío... ¡No estamos preparados! Como predijo Asimov, tenemos todos los cacharritos que queramos a nuestro servicio y sin embargo nos aburrimos, recurriendo a la psiquiatría. Yo misma colapsé y quise abandonarlo todo, pero Hawking me resucitó, entre otros. Si vamos a pasar vivos una minusculez, ¿a qué tanta prisa por destruir la vida? ¿Tanta evolución, combinación y recombinación de átomos de hidrógeno para autoinmolarnos? ¡No, no tiene sentido! No habría leído tu "Cosmos" si hubiese sucumbido; no habría conocido a Hawking; no habría gozado de la compañía de buenos amigos, ni de ratos estupendos con lecturas, música, paseos, viajes... Y ahora, en una madrugada de domingo, no estaría escribiéndote. ¡Oh, Carl! Necesito abrazarte de nuevo, y ya van tres. A veces me siento muy sola, muy incomprendida. Seres como tú me hacen ver que mi forma de pensar es lógica y que grandes hombres la comparten; pero... ¡Estáis lejos, o muertos! ¡Oh, cuánto os adoro! Ponéis la ciencia, la cultura en nuestras manos; nos la brindáis en bandejas de oro para que la degustemos a placer y gocemos de sus beneficios. ¡Qué magna obra de generosidad!
Te incluyo aquí la carta que escribí a Hawking, allá por mayo, cuando estaba alcanzando el horizonte de sucesos emocional. 
Aún me veía incomprendida y de golpe, en un extraño arranque, sentí que únicamente Hawking estaría capacitado para  entender mi angustia, mis pesares, mi soledad. Busqué esa comprensión a través de una misiva lanzada al ciberespacio, pero mientras la redactaba me di cuenta de que tampoco sería tan dramático si Hawking pensaba como los demás; como muchos que me ridiculizaron y denigraron, que me llamaron loca e ignorante. Ya daba igual, mientras que yo no renunciase a mi propia identidad y al progreso personal, buscando siempre la superación y contribuyendo, desde mi rinconcito, a mejorar el mundo. No tengo niños a los que acariciar, y a este paso nunca dispondré de pareja y descendencia. No me preocupa, aunque me obsesionara durante las crisis, cuando mi soledad se me hacía insoportablemente cruel. Pero, ¡Me está permitido ayudar a mis congéneres! Tal vez lo haga incluso con estas líneas, o com mis artículos "disuacidas" Y a diario con mis allegados, demostrándoles amor. ¡Qué insustancial se vuelve nuestra sociedad! Todo va muy rápido, cada uno se envuelve en su propia nebulosa y no interactúa. Los dispositivos móviles están haciendo mucho daño. ¡Qué pena! Una tecnología tan maravillosa en cualquier bolsillo, fatalmente usada. Tienes razón: no sabemos gestionar nuestros medios.
Carl, grande y sabio: ¡explícame por qué estoy llorando ahora! ¿Tal vez porque quisiera que estuvieses aquí, que me ilustrases, que tomases mi mano y me condujeras por el Cosmos? ¡Ayúdame! ¡Quiero seguir aprendiendo! Hay tanto por conocer... Pero siempre seré una gran ignorante, sobre todo en ciencias: nunca me enseñaron bien las matemáticas y me disuadieron haciéndome creer idiota. Si tal cosa ocurre durante la más tierna infancia, te puede dañar permanentemente. Ahora no soy buena con el cálculo mental; no tengo lógica; no sé operar; no puedo abstraer... ¡Ay, qué analfabetismo! ¡Perdóname, por favor! Quisiera ser capaz de procesar mejor la información para así poder comprenderos con mayor plenitud. Deseo llegar a la ciencia. ¡Y acabo de terminar "Cosmos", qué pena! Por suerte me quedan nueve episodios documentales que trataré de ver en inglés, si los encuentro, para estar contigo realmente y dejarme fascinar por tu propia voz. He descargado tus memorias del ciberespacio, así como "El cerebro de Broca" y la "conexión cósmica". Soy muy curiosa y los hojearé pronto. ¡Oh, escribes sobre el cerebro, con lo que me entusiasma! ¡Qué prodigio la evolución perpetrada en la corteza! Por cierto: las depresiones trastornan el nucleus accumbens del sistema límbico, anulando nuestra curiosidad y nuestro interés por carecer de estímulos y recompensas. ¡Cuántos suicidios podrían haberse evitado con la ayuda, el tratamiento necesarios! ¿Por qué suele culparse a los deprimidos de su enfermedad? ¡Otra carga más que soportar! Yo llegué a asfixiarme por la culpa; llegué a ansiar mi propia muerte como única liberación. ¡Carl, ayúdame! ¡No permitas que estalle en lágrimas! A propósito: ¡vas a odiarme por llorar tanto! No pretendía angustiarte ni enturbiar tu recuerdo, con todo lo que has hecho por mí, por nosotros. ¡Cuán desagradecida soy! Pero..., ¿me comprendes? ¿Me aceptas? ¡Sí, claro! Si la especie humana hubiera aprendido a tolerarse, a pesar de sus minúsculas diferencias... ¡Cuánto habría avanzado! Ahora no estaríamos hablando del Daesh, ni de Donald Trump, ni de atentados terroristas, violaciones, maltrato infantil o a la pareja, intolerancia religiosa o política...

El día se abre paso. Fuera canta un mirlo. Estoy en Inglaterra, en casa de un amigo de Cranfield. ¡Qué maravilla vivir en plena naturaleza! Le damos la espalda cada vez más, ¡y eso es tan malo...! Habitamos en cajitas superpuestas, circundados de estruendo y prisas; de gente que camina sin mirar, oye sin escuchar y habla sin comprender, empujando y rezongando. ¡No, no, no! ¿Es el ocaso de nuestro avance? ¿Sucumbiremos? El mirlo emite dos notas rítmicas, repitidas. Ahora acaba de cambiar su canción, con otro esquema. ¡Y otro! ¡Qué variedad! No se parece a la ballena yubarta. Me identifico con estos cetàceos porque el sonido me sirve para orientarme: ¿qué sería de mí, ciega, sin la ecolocalización? Al igual que a estos mamíferos, la contaminación acústica me perturba grandemente. ¡Oh, cuánto ruido hay en nuestra sociedad, real y figurado! Cada vez nos comunicamos menos, y algún día ni sabremos hacerlo. ¿Para eso tantos siglos de evolución del lenguaje? Orwell tenía razón: eliminamos palabras y, con ellas, los conceptos, las ideas.
¡Abrázame de nuevo, Carl! Hoy me encuentro especialmente triste: ¿sabrás perdonarme? Seguro que sí, porque eres tan sensible... Me identifico con esa sensibilidad, y como tú adoro y admiro los árboles. Un día soñé que estaba en el bosque, junto a uno de ellos,, y de pronto se desencadenó un incendio. Iba a salir corriendo, mas algo me detuvo: "Si este árbol va a morir, moriré con él!". Imbuida por tan fuerte determinación me abracé a su tronco. El fuego avanzaba rápidamente; podía olerlo, oír el crepitar  y sentir su calor. Sin embargo, yo permanecía impertérrita aferrada al árbol y a mi destino mientras lloraba por aquel nuevo daño infligido a la Naturaleza. Cuando, antes de ser alcanzada por las llamas, mi cerebro decidió arrojarme del sueño, pude comprobar con sorpresa que tenía los ojos anegados en lágrimas.

¡Oh,Adorado, humanísimo Carl! ¿Me dejas llorar sobre tu hombro? ¡No lo entiendo! Ni siquiera cuando escribí a Hawking sucumbí tanto! Bueno, es que... ¡Se trata de la emoción! Me has conmovido hasta el tuétano con tu libro, ese poético canto a la vida. Si hubiese mucha más gente como tú en este pálido planeta, nuestra especie y todas las que lo habitan tendrían más esperanza, más posibilidades de no autoinmolarse. ¡Pero no! Si pudieras ver lo que está ocurriendo ahora..., lo que ha sucedido en estos años... Aunque tu época anduvo bastante más convulsa, con la amenaza nuclear ciñéndose sobre vuestras cabezas. ¡Viste de lejos la II Guerra Mundial, y las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki! También la partida de ajedrez a ambos lados del Telón de Acero, con el muro de Berlín, la Stasi, la caza de brujas, las horrendas, espeluznantes purgas soviéticas, el maoísmo, el salvaje y gratuitamente cruento apocalipsis de Vietnam, las guerras de Irak y Afganistán...! ¿Vivías aún cuando los talibanes destruyeron los budas? Fue el año de tu muerte, si no recuerdo mal. ¡Ah, olvidaba el genocidio de Uganda! ¡Y Pol Pot, y las terribles dictaduras sudamericanas, con torturas y muertes orquestadas por un cruento Estado del terror! Esos torturadores... ¿Por qué? ¿No los acariciaron en su infancia? ¿Cómo podían permanecer impertérritos mientras infligían un lento, aniquilador daño a sus víctimas? ¡Igual que los nazis! ¡O los "interrogadores" de Guantánamo! Trump defiende ahora estas prácticas en público: ¡no puedo creerlo! ¿También lo maltrataron cuando era niño? ¡Explícamelo! ¿Por qué nos deleitamos con el padecimiento ajeno? ¡Ven, aplaca mi llanto! ¡Consuélame de algún modo! "Kommt, ihr Töchter, helft mir klagen". Seguro que tú también adorabas esta magna obra de Bach, que plasma el sufrimiento humano con toda su crudeza, y la injusticia, la barbarie en general. No importa que el papel protagonista lo desempeñe Jesús, podría haber detentado cualquier otro nombre; el de la especie humana al completo víctima de la sinrazón de sus propios miembros. A veces también me planteo qué pensaría un observador extraterrestre mucho más civilizado, cómo lamentaría nuestra intolerancia y nuestra barbarie; el daño que causamos a la Tierra; los esfuerzos por invertir en armamento y afanarnos en cruentas guerras o gobiernos de terror, en lugar de querernos, amarnos, consolarnos, acariciarnos y cuidar un planeta que ha llegado tan lejos, una inteligencia tecnológica adolescente que vive en él. ¡Pobre pequeño mundo! ¿Cuál será su inmediato destino?

Te dejo, querido Carl; no es mi deseo molestarte o atribularte. Pero... ¡Aguarda! ¿Prometes seguir iluminando mi senda hacia el conocimiento? ¿Prometes no abandonarme, no dejarme sucumbir, colapsar de nuevo? Hawking tampoco lo permitiría; ni Asimov; ni... ¿Por qué habéis muerto tan pronto? Hawking ha cumplido 75, él sí nos honra con su presencia. Algún día lo abrazaré como merece; pero a ti... ¡Sólo puede ser figurado, y lo lamento!
¡Gracias, muchas gracias por tu contribución al progreso humano! Te adoro. Ahora mismo abro el libro y vuelvo a oír tu voz, a través de la distancia y el tiempo. ¡Ven, dime que llorar no tiene sentido! ¡Persuádeme del gasto de energía innecesario! ¡Repíteme que hay mucho por descubrir en nuestro Cosmos, que es absurdo dejarse cegar por las lágrimas y no contemplarlo! ¡Abrázame! ¡Tómame de la mano y condúceme por lo grande y lo pequeño! ¡Haz que me asombre ante la majestuosidad de un árbol y el melodioso canto de un pájaro! ¡Explícame cómo se ven las estrellas, cómo se percibe una galaxia o se descubre una partícula subatómica! ¡Déjame ver a través de tus ojos sensibles y ávidos de conocimiento! ¡No permitas que me venza el pesimismo! ¡Guíame!




Hemos empezado a contemplar nuestros orígenes: ?sustancia estelar que medita sobre las estrellas? Conjuntos organizados de decenas de miles de billones de billones de átomos que consideran la evolución de los átomos y rastrean el largo camino a través del cual llegó a surgir la consciencia, por lo menos aquí. Nosotros hablamos en nombre de la Tierra. Debemos nuestra obligación de sobrevivir no sólo a nosotros sino también a este Cosmos, antiguo y vasto, del cual procedemos.
Carl Sagan: "Cosmos".
Por mi parte, me gusta vivir en un universo que encierra aún mucho de desconocido y que, al mismo tiempo, es susceptible de llegar a ser interpretado. Un universo del que lo conociéramos todo sería estático y deprimente, tan aburrido como el cielo que nos prometen ciertos teólogos pobres de espíritu.
Carl Sagan: "El cerebro de Broca".

sábado, 25 de febrero de 2017

!Veo al coro del King's College en Cambridge!




Sobre el río Cam

 Hoy he vuelto a mi querida ciudad de Cambridge para ver un oficio de Vísperas (Evensong) con el coro del King's College: ¡todo un privilegio!
Llegamos poco antes de las cuatro, con lloviznas. Me encantan los días nublados y ese olor a humedad. Encuentro a Cambridge muy tranquila, al contrario del tremendamente estresante jaleoque caracteriza a muchas ciudades españolas. Había bicicletas por doquier: ¡claro! En un sitio tan llano... Podríamos bautizarla como "la ciudad de colinas planas".

Curiosa escultura. Cambridge

 Albergaba la esperanza de cruzarme con mi amigo Stephen Hawking, pero no ocurrió: ¿Andará también hoy por aquí o habrá ido a impartir conferencias a cualquier parte del mundo? ¡Oh, querido profesor Hawking! Estoy terminando "Cosmos". Tú tuviste la fortuna de conocer a carl Sagan: ¡incluso prologó tu breve historia del tiempo! ¡Qué gran hombre! ¿Verdad? ¡Cuánta sensibilidad, cuánto amor por el saber! Cuando acabe este artículo, le escribiré: la carta que nunca podrá leer. ¿Por qué tengo tantos amigos muertos?

La carretera de Herschel

Mañana es el día de las enfermedades raras. ¿Han dejado algún día libre en el año? Imagino que habrá muchos dedicados a varios hechos simultáneos, si no no dan abasto con sólo 365 disponibles. ¿Servirán de algo tantas efemérides? Creo que más bien conducen a la sobresaturación. De todos modos expreso mi deseo de que aumenten los fondos para investigar estas dolencias minoritarias. ¡Qué curioso es el cerebro! ¿Por qué motivo puede negarse a obedecer las órdenes del movimiento? ¿Por qué te privó de él; a ti, tan genial? ¿Qué falla en tu química?

El "Cronófago", un reloj original


Había mucha cola para entrar a la capilla del King's College, pero los menos eran los fieles: ¡casi todos turistas! !Y hasta niños de tres y cuatro años. Sin eembargo, nadie molestó con ruidos y toses; tampoco en el concierto de órgano que escuchamos justo después. ¡Así puedo concentrarme plenamente en la música! En España, por desgracia, he de sufrir a los impacientes maleducados que parecen tener alergia al silencio. El otro día en Sevilla, en "La Flauta Mágica", estuve a punto de lanzar una indignada exclamación de fastidio. "¡Señores: a los conciertos se viene ya tosidito de casa!".

Enrique VIII en la fachada


Hemos de agradecer a la religión cristiana las músicas que ha inspirado. Claro que, sin ella, igual hubiéramos compuesto cantatas a los planetas y las estrellas, a la belleza de un paisaje o a la conmovedora ternura de un niño pequeño...
¡Oh, mi querido coro del King's College, en directo! Estábamos un poco lejos y la acústica no era muy buena, pero... ¡Qué maravilla! Sobre todo un pasaje con dos niños soprano solistas. Al final interpretamos todos un himno. Yo no tenía la letra, lo hice "a bocca chiusa". Me enteré después de que hubiera podido pedir los textos en Braille. ¡Bravo! Cambridge, ciudad accesible. Me encanta la maqueta que tienen al lado del Trinity College, con la zona del centro. En ella he podido apreciar la forma alargada de la capilla del King's.

Programa del concierto


Me he hecho una foto junto al Corpus Clock, y al lado del cartel anunciador de la calle William Herrschel. ¡Sí! El músico alemán que, a la vejez, leyó un libro de astronomía, se interesó por esta ciencia y descubrió Urano. ¡Genial, ciertamente!
En nuestro camino hacia el coche, con viento, siete grados y unas tímidas gotas de agua, pasamos junto al Caius College. ¡Amigo Hawking! Sé que algún día nos encontraremos en persona. ¿Lo deseas tanto como yo? Imagino que no, pues tu cohorte de admiradores es gigantesca y yo sólo represento un mínimo porcentaje. En cualquier caso, quiero que sepas que te profeso un inmenso cariño y una gratitud suma por haber contribuido en gran parte a mi resurrección. ¡Gracias, muchas gracias! Y..., ¡Hasta pronto!

viernes, 17 de febrero de 2017

Adiós, mundo cruel: niños suicidas por acoso escolar.


Crónicas: La cadena del silencio. RTVE.La historia de Lucía en El Mundo. Si me queréis ver, tendréis que ir a mi tumba. El pasado mes de enero se quitaba la vida Lucía, una niña murciana de 13 años, guapa e inteligente, insultada y denigrada durante mucho tiempo por sus compañeros de escuela: "¿quién se va a sentar hoy con la gorda?". La despreciaban, la empujaban y la dejaban sola. El cambio de centro no sirvió de mucho, porque la niña ya había sido anulada y las secuelas continuaban allí; además de sus antiguos compañeros, si bien ya no en el Instituto.
Hace unos meses, su madre descubrió un diario en el que anunciaba repetidamente que estaba harta de sufrir, que se encontraría mejor muerta: "Estoy mal, y ahora sólo quiero descansar. Voy a llorar hasta dormir. Buenas noches, a quien pueda tenerlas". "A veces el silencio es el mejor de los gritos". "Se me caían lágrimas, pero nadie se dio cuenta: como siempre. Hay veces que quisiera encerrarme en una bola y no salir nunca".
Se alertó al centro de enseñanza sin que, al parecer, y ciñéndonos a declaraciones de los padres, tomase demasiadas medidas. Por supuesto no quiero decir que los institutos y profesores seamos los responsables últimos de estos desastres y lamento que se nos exija tan a menudo algo fuera de nuestro control, máxime cuando los niños no ponen en conocimiento el drama que atraviesan: ¡no se puede adivinar! Pero, por supuesto: ¡que nadie le reste importancia! ¡Que no escurran el bulto afirmando simplemente que se trata de "cosas de críos"! ¡Basta ya!
¡Lucía es una víctima más de esta sociedad bárbara que estamos creando! Nos inmunizamos ante la violencia porque es habitual, porque la tenemos en las pantallas todo el día; bien en televisión (películas, noticiarios, series) o en los deleznables juegos de videoconsolas. Internet es una puerta abierta al mundo con toda su crudeza, y nuestros hijos, aún carentes de criterio e indefensos, son arrojados a él. La ley del más fuerte prevalece en las escuelas y otros grupos sociales: domina el violento, el que grita, el que insulta y denigra, el chulito fanfarrón. Las víctimas suelen ser personas tímidas, o muy inteligentes (consideradas excéntricas), o discapacitadas (bien físicas o intelectuales). Estos cobardes matones atacan al débil, al que no los delatará. Así, los críos son condenados a sufrir en silencio el peor de los calvarios..., hasta que explotan.
Por favor: ¡frenemos tamaña lacra! ¡Denuncien! No ya ante el colegio: ¡en la Fiscalía! Y vosotros, queridos niños: ¡no estáis solos, recordadlo! ¡No os calléis! ¡Nunca! ¿Me oís? ¡Nunca! ¡Os apoyamos! ¡Os apoyaremos en todo momento! No tengáis miedo y confiad en quien os quiere, en quien os puede auxiliar. ¡No os quitéis la vida, os ruego! ¡Jamás! ¡Bajo ningún concepto! Miradme y escuchad con atención: si os matáis, ya no habrá nada. En cambio, la situación actual puede acabar pronto; sobre todo si nos ayudáis a ponerle coto con vuestra delación. ¡Hacedlo, no esperéis más! Cielos, ¡queremos veros vivir; crecer; perseguir vuestros sueños! ¡No sucumbáis! ¡Sois muy, muy valiosos! ¡Esos idiotas no pueden derrotaros, no se lo permitamos! ¿Qué pasa si os sentís distintos? ¿Con quiénes queréis igualaros? No imitéis a nadie: ¡sed vosotros mismos! ¡Viva la diferencia! ¿Os cuento un secreto? Muchos acosadores hacen daño por pura envidia. Además son unos cobardes: ¡unos despreciables cobardes! ¡Estáis muy por encima de ellos, queridos! No merecen ni un minuto más de vuestro tiempo; de vuestro sufrimiento; de vuestras lágrimas. ¡No os rindáis!
Van mi abrazo y mis ánimos para chavales, familias y amigos.
Teléfono de Atención a Niños y Adolescentes.
Línea de prevención del suicidio centralizada (España): 902500002. No implica costes para el usuario a pesar del prefijo, pues desvía a los números provinciales.
Superdotados y acoso escolar.
Los discapacitados, grupo de riesgo.
 

Hyperloop: viajando por un tubo.


Entrevista radiofónica a Manuel Martínez, diseñador de uno de los proyectos.
¿Os imagináis allá por 2037, viajando de Sevilla a Barcelona en menos de una hora, en unas cápsulas que se desplacen, sin conductor y con energía absolutamente limpia, por el interior de tubos al vacío propulsados mediante levitación magnética y motores de inducción? Eso es Hyperloop, el transporte del futuro. En agosto se decidirá quién ha ganado el proyecto de diseño, que se presentó a concurso. Algunos estudiantes españoles de grado y máster decidieron probar suerte con sus ideas: ¿tendrán éxito? Dentro de diez años, Hyperloop se destinará al transporte de mercancías, ¡y las personas lo usaremos en unas dos décadas! ¡Huy! Con lo que yo viajo, me vendría de escándalo. Entonces tendría alrededor de sesenta, y espero que mis ganas de conocer mundo permanezcan inalteradas.
Desde aquí expreso mi deseo de que estos jóvenes españoles cosechen mucho éxito, independientemente de si ganan o no la apuesta Hyperloop. Nuestra ciencia necesita muchas inyecciones, mas parece ser que los presupuestos van a ir destinados a defensa en detrimento del progreso. Seremos unos burros que se peleen mucho, retrocediendo así en nuestra concepción del universo y dando pasos firmes hacia un desastre seguro. ¿Vamos a arrojar por tierra tantos avances como ha alcanzado el Homo Sapiens Sapiens a lo largo de miles de años? ¡Sería imperdonable!
VIVAT SCIENTIA!

miércoles, 8 de febrero de 2017

José Luis Pérez de Arteaga: IN MEMORIAM.


Escuchar programas especiales.
¿Quién no lo ha visto alguna vez en un festival importante, en un concierto de cualquier ciudad de España? ¿Quién no ha oído su voz en televisión y no se ha deleitado ante su vasta cultura y sus ilustrativos comentarios? ¿Quién no ha crecido con la banda sonora de "El mundo de la fonografía"? ¿Quién no se ha maravillado ante su constancia, su persistencia, su perseverancia, la continuidad durante más de treinta años en nuestra emisora clásica? Sí, es él: Pérez de Arteaga, que nos ha dejado esta noche a los 66 años. Radio Clásica experimenta hoy un vacío que tardará en llenarse, porque Arteaga, si bien colaborador, es un histórico. Su labor ha resultado encomiable, de manera que hemos perdido a un crítico musical de primer orden.
Siempre invade una gran tristeza ante la muerte de personalidades, por más que sepamos que sin ella tampoco habría vida; que es el fin natural de todo individuo. Pero las despedidas son tristes, muy tristes. Cuando un artista, un científico, un grande en general nos abandona, parte de nosotros se rebela implorando una suerte de eternidad para él: "¡los genios no deberían morir! O, al menos, no tan pronto" -pensamos.
La Parca es democrática, llega para todos; aunque algunos gocen de mayor calidad de vida, de más años; aunque algunos sepan aprovechar mejor el tiempo o compartir con nosotros sus dotes. Arteaga, pues, estará siempre vivo: en el recuerdo y en las innumerables grabaciones; en el cariño de compañeros y oyentes a lo largo de las décadas. Ahora podrá retransmitir para nosotros el concierto de los coros celestiales, y Apolo y las Musas tocarán para él.

SIT TIBI TERRA LEVIS.
Por cierto, José Luis: tenías toda la razón. Se está muriendo gente que no se había muerto antes.

Síndrome de Williams: enfermedad rara con extraordinarias dotes musicales.


¿Qué es el síndrome de Williams?
¿Cómo puede una enfermedad genética hipertrofiar las dotes musicales?
¿Podríamos descubrir la forma de potenciar estos talentos en individuos sanos? ¡Píldoras de musicalidad, melograjeas!
El síndrome de Williams es una enfermedad rara que afecta a uno de cada 7.500 niños. Se caracteriza por rasgos faciales específicos, problemas cardiacos y en otros órganos, disfunciones motóricas y retraso intelectual severo en casi todas las áreas. Curiosamente presentan varios dones: dominio del lenguaje con exquisito vocabulario, sociabilidad, empatía y confianza absoluta en la gente y, lo que aquí nos ocupa, ¡un extraordinario sentido para la música! Todos tienen oído absoluto, hipersensibilidad y respuesta inmediata a estímulos musicales; tocan instrumentos y necesitan este arte para vivir. En ellos es esencial, como el aire que respiran. Con la educación y los cuidados médicos apropiados, podrían convertir la música en su profesión, o dedicarse a ayudar a otros enfermos, porque adoran al prójimo.
El gran neurólogo Oliver Sacks, recientemente fallecido, dedica un capítulo de su magnífico libro "Musicofilia" a las particularidades de personas afectadas por esta rara dolencia. Aprovecho para recomendar la obra y la musicoterapia en general, pues, como Sacks y otros han descubierto, la música es lo último que no se pierde. Incluso ante lesiones cerebrales que implican una pérdida absoluta de memoria, los pacientes cantan o tocan un instrumento como siempre hicieron. También en el Alzheimer. Asimismo deaparecen los tics de los Tourette, puede curar depresiones o inducir al movimiento de miembros paralizados. Y, por supuesto, la musicalidad configura el cerebro de un modo específico, beneficioso para otros ámbitos. ¿Por qué, entonces, nuestros sistemas educativos consideran a la música como una materia sin importancia, de segundo o tercer orden? ¡Qué ignorantes, qué insensibles, qué burros!
Se necesita a más gente como Sacks. Entre tanto, sigamos confiando en el poder sanador de ritmos, melodías y armonías.
¡Cuánto podemos aprender de los chicos Williams! Por favor: si son padres de uno, ¡denle música! Así conseguirán que viva feliz.

lunes, 6 de febrero de 2017

Intolerancia religiosa, superchería y fanatismo: ¿hasta cuándo?


Por mi parte, me gustaría vivir en un universo que encierra aún mucho de desconocido y que, al mismo tiempo, es susceptible de llegar a ser interpretado. Un universo del que lo conociéramos todo sería estático y deprimente, tan aburrido como el cielo que nos prometen ciertos teólogos pobres de espíritu.
Carl Sagan: "El cerebro de Broca".
«Dado que existe una ley como la de la gravedad el universo pudo crearse a sí mismo de la nada, como de hecho ocurrió. La creación espontánea es la razón de que exista algo, en vez de nada; de que el universo exista; de que nosotros existamos. No es necesario invocar a Dios para que encienda la mecha y ponga el universo en funcionamiento».
Stephen Hawking.
DESAPRUEBO LO QUE DECÍS, PERO DEFENDERÉ HASTA LA MUERTE VUESTRO DERECHO DE DECIRLO.
Voltaire.
Los hombres creen que la epilepsia es divina, simplemente porque no la entienden. Pero si llamaran divino a todo lo que no entienden, realmente las cosas divinas no tendrían fin.
Hipócrates.
Una infausta tarde, un día de tantos durante mi periodo depresivo, me llamó la amiga de una compañera con la que había mantenido esporádico y circunstancial contacto meses atrás
-Si estás mal, lo mejor es que te vengas conmigo a la oración.
-¡No, si no soy creyente!
-Eso da igual: te vienes, nos conoces, que hay chicos muy simpáticos, tomamos algo y... ¡ya verás!
-Sí, pero me voy a aburrir; ¡me voy a sentir fuera de lugar!
-¡Que no: hazme caso!
La voluntad era precisamente lo que me faltaba en esos años de anulación, de desequilibrio en el sistema límbico; así que me dejé llevar. Como había supuesto, resultó soporífero: todos sentados, rezando monótonamente mientras aguardaban no sé qué gracia divina que, por supuesto, no llegó; o al menos yo no la noté. No me malinterpretéis: que rece quien quiera, quien así se sienta mejor; pero, ¿yo? ¿Por qué, para qué? ¡Absurdo!
Poco tiempo después volvió a llamar mi evangelizadora preguntando si la acompañaba a la parroquia. Me negué, claro está, y su reacción me sorprendió en demasía:
-¡Es que no te dejas ayudar, no pones voluntad! ¿Sabes una cosa? ¡Yo también tengo mis propios problemas! Eres una egoísta: sólo piensas en ti. Desde ahora te bloqueo del What's App: ¡no tienes vergüenza!
¡Bravo! ¿Y presume de caridad cristiana, de auxiliar a los desfavorecidos, de solidaridad? ¿Son ésos los hombres BONAE VOLUNTATIS? ¡Qué gracioso! Tolerancia con quienes piensan exactamente igual que ellos: ¿verdad? ¡Así es facilísimo!
Cuando uno está mal, aparecen salvavidas por generación espontánea recomendando homeopatía, agua mineral con ampollas de no sé qué mezcladas y en reposo durante 48 horas antes de la ingesta (¡es verídico!), papelitos donde se escriben los problemas y luego han de ser quemados... ¡Bien, querida psicóloga! Si provoco un incendio en casa, multiplico exponencialmente mis tribulaciones.
Hace poco, en el tren, tomó asiento a mi lado una monja de clausura sudamericana, residente en no sé qué convento de por aquí. Cuando me preguntó por mi inclinación religiosa le respondí que soy atea, y pareció horrorizarse:
-¡Ah, por eso sufres! Voy a rezar por tu alma.
-No, no te molestes: no creo en el alma y ya soy feliz: no necesito la religión.
-¡Claro, pero entonces no sabes qué está bien y qué está mal; yo ya no voy a preocuparme por ti.
-¡Repito que no tienes que preocuparte de nada! Y perdona: quizás me rijan unas concepciones morales mucho más sólidas que las tuyas, porque nadie me las ha impuesto y porque no actúo atemorizada por un castigo o una recompensa eternos. He llegado a mis principios por decisión propia. ¿Qué pasa, que según tú quienes piensan de forma diferente son amorales? ¿Cómo queréis que creamos? El fanatismo religioso ha acabado con muchas vidas inocentes y lo sigue haciendo, por desgracia. Yo soy tolerante, y la tolerancia no ha matado a nadie. Puedo quererte a ti, por ejemplo, sin ningún problema, aunque tú vayas a misa y yo no..., y tú sin embargo me rechazas.
La monjita siguió en sus trece. Tal vez, en sus visiones oníricas, se le aparezca mi espíritu como algo demoníaco de lo que hay que huir.
Según la lógica de gente como ella, yo habría tenido que eliminar de mi lista de amigos a todos los creyentes: ¡menuda idiotez! Pero, ¿por qué todavía existe ese pudor cuando uno se reconoce ateo? ¡Que Franco murió en 1975! El gran Manuel Toharia hubo de afrontar respuestas absurdas en Facebook cuando habló en Radio Nacional sobre el origen del universo y el big bang. Alguien sugirió incluso que se lo censurara, que no se hace proselitismo ateo en una radio pública. ¡Ja, ja! ¡Hablar de ciencia es hacer proselitismo! Y ellos, que meten la religión católica en todas partes... En la educación de un Estado aconfesional, por ejemplo, que se supone que es España (o eso reza la Constitución).
Por supuesto que Toharia no opinó sobre creencias religiosas, que no tenían cabida en una charla sobre física ni eran el tema expuesto; sólo explicó algo nada nuevo en absoluto, ni mágico, ni sorprendente: la transformación de energía en materia y la conservación de ésta. Todos los escolares lo recitan (me recuerdo a mí misma haciéndolo, con doce años, en el pasillo de camino al patio de recreo): "La energía no se crea ni se destruye: únicamente se transforma". ¡Gran Einstein, ayúdame! E=mc², ¡Verdad? Cierto: "es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio". Seguro que tú también te topaste con muchos intolerantes. ¡Oh, pobre! Rechazado en Alemannia por los nazis y en Estados Unidos por los macarthistas y otros ignorantes, ¡habiendo visto anteriormente cómo arrojaban la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki...! Mas sigamos con lo nuestro. Cualquier niño de primaria suelta asimismo, de carrerilla, que la Tierra gira en torno al Sol, y que es un planeta de tantos y tantos, sin mayor importancia cósmica. Galileo estuvo a punto de morir quemado por atreverse a afirmarlo, y tuvo que retractarse y vivir bajo arresto domiciliario: ¡pobre hombre!
¿Qué ventaja evolutiva presentan el fanatismo y la sinrazón? Bueno, opino que ambos son directamente proporcionales a la incultura y la ignorancia. ¡Cuántos males podríamos remediar con la educación adecuada! Pero los sistemas educativos van decayendo, degenerando, empobreciéndose y acatetándose. La universalidad, la amplitud de miras necesaria para abrir las puertas al conocimiento sin prejuicios es reemplazada por un provincialismo que asusta, donde lo mejor es el pueblo de uno simplemente porque ha nacido allí. Lo siento: esa ceguera no la soluciona ningún oftalmólogo.
La diversidad es buena; es positiva; es necesaria. Con ella descubrimos que no somos los únicos; que nuestra concepción no tiene por qué ser la mejor y, sobre todo, aceptamos el hecho de cambiar de opinión como algo natural. El error nos hace crecer y asumir los propios fallos nos engrandece. ¡Oh! ¡De cuánto dogmatismo nos libraría entender esto!
Tiendo a ser pesimista en general, y, teniendo en cuenta las andanzas del Daesh y de Donald Trump, entre otros, el panorama no resulta muy alentador. Confiemos en que nos invada una pandemia de sensatez.
ERRANDO DISCIMUS.

[DOS DÍAS DESPUÉS]

Me comunica un corresponsal que este artículo es un insulto a todas las religiones, "proselitismo de la ciencia [parece ser que llaman así a la curiosidad y el interés científico]" y me pide que demuestre la existencia del universo sin un dios. ¡Ah, magnífico! Él, que es quien sostiene afirmaciones que van en contra de la Física, me incita a contraargumentar. ¿Por qué no al revés? Claro, sólo puede hacerlo con una única frase: "Es cuestión de fe". Ahí directamente no seguimos hablando, pero a eso lo llamo yo principio de autoridad: una peligrosa trampa fanática que, entre otras cosas, es incompatible con el método científico. Muchos han perecido o se han visto silenciados por culpa de esta sinrazón.
Queridos lectores de cualquier credo: ¿os sentís insultados? Si es así, ¿por qué?
¡Viva la libertad de pensamiento!
[Una semana después]

Estimado profesor Hawking; queridísimo amigo:
Otro corresponsal de la misma lista arremete directamente contra ti. Dice que no has aportado nada, que sólo eres famoso por un libro de divulgación y una campaña de mercado e intereses orquestada por las editoriales y la universidad de Cambridge. !No puedo creerlo! ?Así arroja por los suelos tu encomiable trayectoria vital?
?Qué? ?Cómo que no llore? !No es para menos! ?Cómo me voy a relajar, después de esto? Los agujeros negros de la ignorancia autocomplaciente sí que no ofrecen salida. ?Que no pierda el tiempo? Claro, el tiempo es un preciado don, ?verdad? Necesito abrazarte: ?me dejas? !Gracias! ??Cómo que no tiene importancia? ?Que es absurdo preocuparse? ?Por qué? !Te han insultado, te han ofendido!
Te escucho: !perdona! !Soy incorregible! Dime. No no conozco al sujeto, es miembro de una lista... ?A qué cita de Shakespeare te refieres? !Aaaah! Tienes razón: el mundo está desquiciado, !ja, ja! Pero yo no voy a ser quien lo arregle. Hay gente de todas clases: es tarea mía buscar a quien me convenga, ?no? !Oh, siempre me apaciguas! !No, no te preocupes! Ahora lloro de emoción. !Gracias, mi adorado profesor Hawking!


Si se diera una fiel relación de las ideas del Hombre sobre la Divinidad, se vería obligado a reconocer que la palabra "dioses" se ha utilizado casi siempre para expresar las causas ocultas, remotas, desconocidas, de los efectos que presenciaba; que aplica este término cuando la fuente de lo natural, la fuente de las causas conocidas, deja de ser visible: tan pronto como pierde el hilo de estas causas, o tan pronto como su mente se ve incapaz de seguir la cadena, resuelve la dificultad, da por terminada su investigación, y lo atribuye a sus dioses… Así pues, cuando atribuye a sus dioses la producción de algún fenómeno… ¿Hace algo más, de hecho, que sustituir la oscuridad de su mente por un sonido que se ha acostumbrado A oír con un temor reverencial?
Paul Heinrich Dietrich, barón Von Holbach.
William James solía predicar la "voluntad de creer". Yo, por mi parte, quisiera predicar la "voluntad de dudar"... Lo que se persigue no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir, que es exactamente lo opuesto.
Bertrand Russell: "Sceptical Essays" (1928).

sábado, 4 de febrero de 2017

jueves, 26 de enero de 2017

!Donald Trump defiende la práctica de torturas en interrogatorios!


Ver noticia en la página de RTVE.
"In the end the Party would announce that two and two made five, and you would have to believe it. It was inevitable that they should make that claim sooner or later: the logic of their position demanded it. Not merely the validity of experience, but the very existence of external reality, was tacitly denied by their philosophy. The heresy of heresies was common sense. And what was terrifying was not that they would kill you for thinking otherwise, but that they might be right. For, after all, how do we know that two and two make four? Or that the force of gravity works? Or that the past is unchangeable? If both the past and the external world exist only in the mind, and if the mind itself is controllable – what then?".
George Orwell: "1984".

Conociendo la trayectoria de este señor, no me sorprende en absoluto, pero confiaba en que al menos fuese a esperar un tiempo antes de lanzar tan horrendas declaraciones: ¡que el ahogamiento simulado funciona! ¿Funciona para qué? ¿Para que declaren lo que quieras, vil sádico? ¡Que repetirá barbaridades como las perpetradas en Guantánamo! "Interrogatorios con prácticas mejoradas" lo llaman, los muy cínicos: privación de sueño, ruido, luces cegadoras, gritos, ahogamiento, palizas -a veces hasta la muerte-, humillaciones de todo género, coacción, chantaje, alimentación forzosa con métodos brutales... Todo esto fue permitido por la Administración Bush, abolido por Obama y...! ¿Ahora qué? ¡Me indigna! ¡Me aterra! ¡No puedo creerlo! En pleno siglo XXI, en un país supuestamente civilizado que ostenta el dudoso honor de erigirse como gran potencia. ¡No lo consintamos! ¡Derroquemos a Trump! ¡Que intervengan las organizaciones humanitarias; la ONU...! Ah, no, la ONU no: Estados Unidos tiene derecho a veto. ¡Por favor, votantes: no lo elijáis de nuevo! ¡Manifestaos! ¡Impedid la barbarie! ¡No desviéis la mirada; no seáis cómplices por omisión, al igual que muchos ante tropelías como el Nazismo! ¡Que no tengamos que lamentar en un futuro actos perfectamente evitables! ¡Ayudadme a creer en la Humanidad!

No quiero pasar por alto la vergonzosa actuación en la que Trump ridiculizó a un periodista discapacitado físico emulando sus limitados movimientos. ¡Cobarde! ¡Eso es lo último! Si alguien en mi presencia osara burlarse de la discapacidad de otra persona, os juro que lo enfrentaría, lo miraría a los ojos a pesar de mi ceguera y le diría: "haga el favor de retirarse; no voy a dirigirle la palabra nunca más, salvo arrepentimiento sincero y disculpas convenientemente argumentadas. ¡Ahora déjeme!".

Mr. Trump, would you like to be damaged? Why do you allow that others suffer torture, violence, injustice? The USA constitues the first Democracy of Modern Age! Please DO NOT commit such acts! Please respect main rights of human beings! I beg [crying]!

.... --- .-. .-. --- .-.

Avaaz: ¡únete a la carta abierta del mundo para Trump!

*¡ADVERTENCIA!!! Este documental puede herir su sensibilidad. Creo necesario incluirlo para cumplir mi objetivo de denuncia. Por favor: ¡alejen a los niños!
*WARNING!!! The documentary film below could hurt your sensibility. I include it to make more effective my complaint. Please keep children apart!

martes, 24 de enero de 2017

Vivaldi y Haendel con el Coro de la Sociedad Musical de Sevilla.

Ver crítica en el Diario de Sevilla.




 
En octubre comenzamos los ensayos de esta producción; algo para mí emocionante, pues el Gloria de Vivaldi lo conozco desde que era pequeña (a los 13 años canté en la asignatura de Coro el Domine Fili Unigenite) y el Dixit Dominus de Haendel lo escuché por primera vez en 2006 en unas circunstancias muy especiales: en la catedral de Freiburg (Alemania) con su coro de niños. Me impresionó la gran dificultad y el estilo no habitual, pues el compositor sajón aún no se había establecido en Inglaterra y estaba definiendo su personalidad artística. ¿Cómo pudo componer algo así tratándose de un veinteañero?




Contamos con un reducido conjunto instrumental (al contrabajo, José Luis Sosa, lo conocí en los cursos de música antigua de Galaroza; es el hermano del organizador) y nos dirigió Raul Moncada, venido expresamente desde Cuernavaca (México). Raúl interpretó también el órgano en algunos números. Es muy inteligente, dinámico y pleno de humor, y ha sabido extraer lo mejor de nosotros. Me encantaron sus tempi y los contrastes dinámicos, así como la fuerza, la energía, la insistencia en declamar el texto como si habláramos, teniendo presente siempre lo que se está queriendo decir.




Los solistas fueron Rocío de Frutos y Gabriel Díaz. A rocío la vi por vez primera este verano, me impartió unas clases de canto histórico. Es increíblemente buena, no sé cómo se la conoce tan poco en general. Ella proviene del extinto Coro Barroco de Andalucía y canta a menudo con Raúl Mallavibarrena.

Gabriel es nuestro director, y su voz de contratenor me emociona hasta límites insospechados. En el Domine Deus, del Gloria, donde hay alternancia entre coro y solistas, a veces estaba tan eclipsada oyéndolo que casi olvidaba que tenía que cantar. ¡Qué buen gusto en la ornamentación!



Hace unos meses no hubiera podido imaginar que iba a ser capaz de aprender estas piezas sin partitura, directamente de los discos y los ensayos, estudiando apenas. Menos mal, porque si he de esperar a que me transcriban las obras, las recibo dos meses después. No estoy criticando a la ONCE, que conste; muy al contrario: mi agradecimiento es inmenso. Lo que ocurre es que no hay tiempo material, porque no soy la única usuaria (por suerte) y las partituras han de ser transcritas a mano. ¡Gracias, Manuel Cepero!




Siempre me conmueve este canto colectivo; formar parte del todo armónico y sentirme necesaria en mi insignificancia; indispensable al par que minúscula. Como las neuronas que constituyen redes y transmiten millones y millones de bits de información por segundo, en virtud de lo cual estoy ahora aquí, escribiendo. Un estudio publicado en 2013 por "Frontiers in Psychology" sostiene que las personas que cantan juntas se sincronizan: respiración, ritmo cardiaco... El efecto de entonar notas largas en comunión con los otros produce sensación de bienestar, relajación; algo bueno a todas luces. La música, a su vez, potencia la ación de los neurotransmisores y estimula el nucleus accumbens (centro del placer y recompensa del cerebro). Sería como una droga, pero sin efectos secundarios: ¡al revvés! ¡Todo son ventajas! ¿Qué más se puede pedir, entonces?
¡gracias, muchas gracias, queridos compañeros! Ahora os abrazaría a todos, un abrazo virtual que abarque la totalidad del conjunto; un apretón sincrónico de axones.
CANTEMUS ET EXULTEMUs!

lunes, 23 de enero de 2017

La Escolanía de los Palacios en "No es un día cualquiera".




Escuchar la actuación

Para mí, gran seguidora de coros de niños por todo el mundo, constituyó una bellísima sorpresa encontrarme con uno tan bueno en mi propia provincia. Lo vi por primera vez en el Femás, en un bello programa de corales de Bach junto a la Accademia del Piacere.
Este coro colabora con el Teatro de la Maestranza cuando los niños son requeridos en óperas, como Carmen, Tosca, Turandot o La Flauta Mágica. En febrero tendré el placer de asistir a una representación de ésta última, con tres solistas infantiles de la Escolanía guiando a Tamino en su senda hacia el amor y la verdad e impidiendo que la desesperada Pamina y el cómico Papageno se suiciden.



Muchos deberían tomar nota y apostar por la creación de coros infantiles, excelente oportunidad de formación y cantera para futuros músicos.
El sábado conocí a Guillermo; sevillano, de nueve años e hijo de dos coristas aficionados. Es bilingüe perfecto por circunstancias familiares, estudia clave y adora a Haendel y a Bach. Dice que no está en coros de niños porque sólo hay chicas y cantan nimiedades en lugar de obras grandes como el Mesías. ?Por qué tenemos ese déficit, tan bien cubierto en Alemania e Inglaterra, por ejemplo? !Preparemos tanto a buenos coros infantiles como a solistas de calidad! !Interpretemos Renacimiento y Barroco con niños, como en la época! En este caso niños varones. Así se hacía. De acuerdo que el origen de tal costumbre fue la intransigencia machista de la Iglesia y el nulo papel de la mujer, pero... !Resulta tan homogéneo el timbre de las voces masculinas infantiles...! !Y esos graves de los altos...! Claro, siempre que la voz esté correctamente educada, como sucede, por ejemplo, con los Tölzer.



Por favor, directores: formen coros de niños mixtos, masculinos y femeninos! !Preparen a buenos solistas que interpreten arias de cantatas de Bach y oratorios de Haendel! !Descubran talentos vocales en colegios y conservatorios! !Que ningún chaval tenga que lamentarse como Guillermo!

https://youtu.be/S9BFmx5f55s

[Un día después]

Me comunican desde Cádiz que acaba de nacer la Escolanía Bravissimo, en el marco de la academia de música Bravissimo Music Lab. ¡Así se hace! La redacción de este blog le desea mucha suerte y pide a otras escuelas, profesores y directores que se apliquen el ejemplo. ¡Hoy creo un poquito más en nuestra especie!

domingo, 8 de enero de 2017

Stephen Hawking: 75 años.

Con un amigo, el profesor Hawkings, delante de su colegio Gonville & Caius
 
Ver noticia en Rtve.es
Artículo en Mirror Online. Entrevista a Stephen Hawking en "Órbita Laika"
Hoy no sólo la ciencia, concretamente en el campo de la física teórica, está de celebración. También lo festejamos todos los que alguna vez tuvimos espíritu imbatible ante la adversidad y no nos arrastramos hacia el desánimo. Los 75 años de Hawking representan cada momento de quienes apuestan por no rendirse; por no renunciar a sus sueños pese a obstáculos y barreras que, a todas luces, inducirían a la claudicación.
Hawking no se dejó morir a los 21, cuando le diagnosticaron la fatal enfermedad y la inevitable condena en un brevísimo periodo. Apostó por vivir intensamente lo poco o mucho que le quedara, el supuesto tiempo prestado (en fin, también nuestro tiempo lo es...). Quizás por eso disfrutó con mayor intensidad de cada día, hora, minuto, segundo. Quiso investigar, descubrir, amar, regocijarse, sonreír, maravillarse ante cada pequeño momento de gozo que está ahí, listo para ser paladeado con fruición. Por desgracia, muchos de nosotros recorremos de puntillas nuestra senda sin detenernos en esos placeres que constituyen el devenir. Nos obsesionamos con ambiciosos proyectos inalcanzables o futuros irreales, postergando el ahora. ¿Para qué? En el ocaso de la vida echaremos la vista atrás y diremos: "No disfruté; no fui dichoso; desperdicié la existencia con nimiedades".
Muchos confiesan que se suicidarían si les viniera la desgracia de sufrir una enfermedad invalidante. Otros, demasiados, muestran su infelicidad ante cualquier pequeño revés, exclamando: "¿por qué a mí? ¡No lo puedo soportar! ¡Es injusto!". A todos ellos los insto a que se planteen la pregunta que el psicólogo Rafael Santandreu suele hacer a sus pacientes: "¿qué te diría Stephen Hawking?".

Yo misma había sido devorada por las cruentas fauces de la depresión; cuatro años llevaba ya sumergida en la ciénaga de la tristeza. El día anterior a mi trigesimosexto cumpleaños vi "La teoría del todo", película de 2014 sobre la vida de este genio. Lo primero que sentí fue un colosal desprecio hacia mí misma; persona joven (en los parámetros actuales, obviamente), capaz de moverse, con un estado de salud aparentemente normal y entregada al insano ejercicio del lamento. Hubieron de transcurrir aún cinco fatídicos meses antes de que, en una noche insomne de finales de mayo, se me revelara súbitamente lo que aquel buen hombre trataba de explicarme: "Quejarse es una pérdida de tiempo. Anhelar tu propia muerte constituye un absurdo e improductivo gasto de energía. Si te dejas anular por impulsos autodestructivos, la ceguera mental no te permitirá descubrir tu lugar en el universo. ¡Vamos! ¡Levántate y mira a las estrellas! Sé curiosa: hay tanto por aprender...".
Le hice caso tras el abundante y liberador llanto catártico que acudía por fin a socorrerme, y ahora puedo afirmar que me ha obsequiado con el mejor de los regalos: ser consciente de las maravillas que mi propia vida encierra, si me aplico en buscarlas. ¿Cómo podría yo, humilde e ignorante admiradora, devolverle el favor? Creo que habré de conformarme con transmitir por este medio mis buenos deseos.
Happy birthday, Professor Hawking! You have come to my life in a collapsing emotional moment, in a particularly dificult crisis. Thanks to your effort I have been healed! You have made me discover the joy of being alive, here and now, as part of the universe! What a gift! The world needs more people like you!
Enjoy this day in good company! I wish you happiness, love, health, strength and all kind of positive emotions. I hope to write to you again after 25 years! And, of course, also before. Do not give up!

"It's been an extraordinary time to be alive and working in the field of cosmology. I'm happy if I've been able to make a contribution to our understanding of black holes and the origin of the universe. But it would be an empty universe indeed if it were not for my family and friends. So as I reach my 75th birthday, it's time for me to say thank you to all of you who have helped and supported me along the way and made my universe so full of life, love and energy. SH"`.
[Cita obtenida de su página de Facebook].].
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martes, 3 de enero de 2017

Clases de alemán y música online para el blog.

Desde hace un mes colaboro con un proyecto completamente altruista,
"Radio General". Se trata de un equipo de más de ochenta personas
distribuidas en varios países que confecciona programas de diversa
índole: música, literatura, idiomas, ciencia, noticias, teatro,
películas...
Mis espacios se llaman "Aprenda alemán" y "El lenguaje de la música".
En el primero se estudia la lengua alemana desde cero (nivel A1) y el
segundo propone un aprendizaje de los elementos constitutivos de la
música: parámetros del sonido (altura, duración, intensidad y timbre)
con todo lo que implica: escalas, intervalos, tonalidad y modalidad,
figuras, tempo, mecanismos de producción sonora <instrumentos y su
clasificación-, monodía y polifonía, reglas armónicas, formas
musicales, etc., todo desde un punto de vista ameno y participativo.
Los programas pueden ser descargados del siguiente enlace:
http://radiogeneral.com/prog
Cada semana, debido a las limitaciones de espacio del servidor, los
archivos son sustituidos por los nuevos; se recomienda pues
descargarlos en un plazo máximo de siete días para no perder ninguno.
Espero que disfrutéis y aprendáis.