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sábado, 11 de agosto de 2012

Crónicas desde Herrsching: Bayerischer Dreiklang






Aquí mi informe detallado de esta semana de músicas tradicionales en la que he tomado parte. Se trata de una actividad organizada por la asociación Bayerischer Landesverein für Heimatpflegey ha tenido lugar en Herrsching, en la Haus der Landwirtschaft, Riederstr. 70.

Rosina y yo cantamos Fein sein, beinander bleibg'n"

Capítulo I

A Herrsching llegamos el domingo a las dos o así, nos conocimos un poco y luego hubo recibimiento oficial, que en lugar de ser un parloteo aburrido de organizadores y autoridades comenzó... ¿Cómo? ¡Bailando! Llegaron el acordeonista y el tuba y empezaron a tocar, y todos a danzar, ¡hala! Luego a cantar... Y después nos dieron la bienvenida. Al rato, ¡otra vez baile! Yo saltaba que daba gusto, lo que no he bailado en mi vida, y no quedó ni muy mal. Una de las veces yo iba en un corro por fuera, luego se paraba el giro y un hombre de dentro me cogía y hacíamos: un golpe con las manos en las caderas, una palmada, otra palmada en las manos de él, y al final en su izquierda con nuestra derecha y en su derecha con nuestra izquierda, y vuelta a girar.

Ayer por la mañana desayunamos, salimos fuera, nos sentamos y... ¡A cantar! AH, antes de ayer ya se constituyeron los grupos de trabajo. Casi todos son de instrumentos, en canto estaremos unos veinte. No veáis cuando entregó la partitura, con textos bavaritos, y yo ni jota... Rosina la pobre dictándome a toda marcha... Es mi amiga de Maisach con la que he venido; antes he estado hospedada en su casa.

Ahora lo que hacemos es que me dicta todo a posteriori, en la habitación... Si no no nos aclaramos. Y cuando no tengo texto y no puedo cantar, lo toco con la flauta, que Monika, la profe, dice que lo hago muy bien. Les he llevado la canción "Kiahschwagerin", que también cantan los Tölzer, y no la conocía, vamos a aprenderla. Las melodías son bellísimas. Incluso por la noche cuando estamos todos reunidos y nos vamos a ir a dormir cantamos una que se llama "Scheint der Herr Mond so schee".

Bueno, pues ayer por la mañana hubo canto colectivo, precioso, allí fuera. Luego grupos de trabajo, en nuestro caso también canto, luego comer y después había danza folklórica. Yo pensé que para mí iba a ser un lío y me fui con Rosina al Amersee; pero el acceso que encontramos no tenía profundidad, el agua no llega más allá de las rodillas. Me dio igual: me tumbé y anduve jugueteando con el preciado líquido elemento, caminando con las manos, etc.

A las cuatro y media, Canto de nuevo, o sea, grupo de trabajo; y por la noche una Scharade, que yo no tenía ni idea de lo que era, pero ya lo supe el primer día y preferí no participar. A cada grupo le dan un concepto, que en este caso resultaron ser topónimos, pero como los topónimos significan también otras cosas, las demás personas tenían que adivinar a qué se referían gracias a las representaciones que hacían. Yo pensé que para mí, sin el tema visual y encima todo en bávaro, iba a ser muy complejo, así que me quedé con unos vecinos que tampoco iban a participar y estuvimos tocando y cantando. Ellos se asombraron muchísimo de que conociera tantas canciones populares alemanas.

Capítulo II

El día de ayer fue igual de intenso: tras el desayuno, canto colectivo. Después, canto en grupo, el grupo nuestro, y a las once lo que se llama Dreigesang; canto sólo con tres voces. EStábamos en realidad diez o doce, pero íbamos alternando. Imaginad: yo escuchando y grabando en mi disco duro interno un texto en bávaro puro, y luego cantándolo con otros dos o con otros tres, a veces había también bajo... Quedó bien, aunque la contralto se iba... Pero no pude grabarlo, fase KO del minidisc.

A las doce comida y tras ella danza tradicional, donde no participé, fuimos a dar un paseíto por el lago. A las cuatro y media, canto en grupo, a las seis cena y después algo muy interesante.

Había una serie de conferencias, cada uno podía apuntarse a la que quisiera, y yo hice la de "Obertöne". EN principio, al ver esa palabra pensé que iba a tratarse de cómo improvisar una segunda voz por arriba, de cantar en terceras, y no me pareció interesante, pero Rosina me aclaró un poco la cosa y... ¡Vaya! Se trata de una técnica que usan sobre todo en Mongolia consistente en cantar un tono fundamental y a la vez extraer armónicos. Nuestro profesor nos puso un cd donde un hombre simplemente canta a dos voces: ¡lo veo increíble! Él también extrae melodías con los armónicos, dando una nota fundamental abajo; esta nota puede ir cambiando y a la vez los armónicos. Nos puso la celebérrima Es ist ein Ros entsprungen cantada así, dos melodías hechas por un mismo hombre...

Nos explicó la técnica, pero a mí no me sale, aunque él dice que sí, que se oyen Obertöne; mas, claro, no una melodía por arriba, supongo que para eso hay que ejercitarse.

Los armónicos están fundamentalmente entre decir "ui" y "iu", o sea, que hay que viajar por esa posición. La lengua se coloca como para una ele y una n, más bien una n pero abriendo un poquito, haciendo como nnnnggg, o sea: por uno de los lados hay que dejar una abertura, el resto queda como pegado al paladar y a los dientes... No estoy segura de haber entendido del todo la posición de la lengua, mas en esencia creo que es eso.

Y para finalizar, conciertito afuera. Cantamos todos algunas bellas piezas; y una que interpretaron, sobre un cuco, era tan hermosa que lloré. También tomaron parte algunos profesores: un cuarteto de cuerdas con gigas irlandesas, el grupo característico de acordeón, clarinete y tuba... En fin, hermoso de verdad, pero al final estaba agotada, a las once o así, desde las siete en planta...

En esta página, al parecer, hay un programita gratis que permite grabaros y analizar el espectro de la onda para ver si os salen armónicos.

¡Hala, el acordeonista! Vienen para despertarnos, es genial. Y yo llevo ya una hora despierta... ¡Hay también un clarinete agudo. He salido y bailado el vals en el pasillo, ya andan por otras habitaciones.

Ah, ¡qué gracia! Imaginad ayer: hablando en bávaro puro y con la lengua por ahí encima del labio y demás... Me refiero al profe de los Obertöne. Y así lo dije: si ya el bávaro era demasiado, el bávaro con filigranas...

Os dejo aquí cursillo de Obertöne.

Y aquí una muestra del canto con esa técnica:

Capítulo III

Hoy levantarse ha sido una ardua tarea. Lo hemos hecho un poco antes porque yo me tenía que lavar también el pelo. Mi pobre Rosina pensaba ocupar antes el baño, pero estaba tan dormida que me dio pena y entré yo primero, aunque confieso que me costó dar el paso inicial.

Ayer por la mañana, en "singen im Plenum", lo que traducido al cristiano -cristiano = todo lo que no es bávaro- significa entre otras cosas (pues hay muchas versiones del Cristiano) ´"que tos juntos cantan", interpretamos piezas religiosas porque por la tarde, antes de la caminata, fuimos a una iglesia a cantar, pero eso viene luego. Bellísimo el Lied "Maria ging im Garten, ex gloria dei; Maria ging im Garten, auf Jesum tat sie warten". Os reto a que lo traduzcáis, ya que esto no es bávaro, sino alto alemán; y los que ya sean alemanes o sepan alemán, que lo pasen a oberbávaro, es decir, a bávaro de arriba.

Luego fue el trabajo en grupo; nosotros a cantar, unos veinte que seremos, con nuestra profe Monika Baumgartner, cuyo acento es imposible, pero ya me las voy arreglando. Por ejemplo, en vez de "alle zusammen", que significa "todos juntos", dice "olli z'samm". Imaginad pues la variación en el resto de palabras. Pero ella afirma que lo hago todo "super" y me admira.

Luego el Kleingesang, como lo he bautizado. después de comer, a la una y media -almorzamos a las doce y cenamos a las seis-, salimos de aquí en dirección a la iglesia. Los músicos de la Kapelle iban tocando, y yo detrás con la flauta también, ¡jejeje! La gente del pueblo se quedaba mirando y preguntaba qué clase de fiesta era. En Raisting, localidad a la que después llegaríamos andando, un señor comentó con un tonillo de desprecio: "Was für ein komischer Verein!".

El paisaje precioso, con el lago y casitas pintadas al estilo alpino, pero como la procesión no paraba, no pude hacer fotos, y tampoco quería molestar extra a Rosina, que la pobre ya se lo está currando. La llamo Muatta (imitando a una amiga mía, destinataria también de este mensaje). Bueno, para los no iniciados: madre en alemán se dice Mutter, pero si lo pasamos a no cristiano queda Muata, y un día alguien nos preguntó si éramos madre e hija. Puesto que Rosina es tan solícita, tan amorosa, me cuida tanto, pues ya está. Ah: mi madre que no se preocupe, no la he reemplazado, porque ella es mamá y Rosina Muatta. Además siempre es bueno tener madre en Alemania, pues cuando mi madre se canse, me puede empaquetar y mandarme aquí con la vicemadre.

Media hora de camino, con música y canto, y llegamos a la iglesia, donde hacemos lo que llaman un Andach, que es una especie de meditación con música. Muchos de vosotros conocéis el ANdachtsjodler que cantan los Tölzer... ¡No os acordáis? NO hay problema, por el texto lo reconoceréis enseguida: "Jo jo diri, jo jo diri, jo jo ri diri joe jo diri". Seguro que Rosina me varía alguna sílaba. Cuando canto con ella, y con los demás, le dan una importancia a eso... Como comprenderéis no soy capaz de recordar en los distintos Jodler si se dice "diri" o "tiri", "Joe" o "Roe", y a veces me equivoco; enseguida llega alguien y me corrige, y yo no puedo evitar pensar en Loriot y su Jodelschule.

EN la Iglesia interpretamos los del grupo de canto esas piezas religiosas; luego hubo Dreigesang, que no lo hicieron precisamente muy afinado. Tras eso la belleza del címbalo con el arpa y después solistas con todos, un magnificat y un padre nuestro.

Después, caminata, pero una caminata de las buenas, dos horas. Yo llegué kaputt, como dicen aquí, con dolor de piernas. A las siete cena: un plato no apto para ciegos porque era totalmente plano y rectangular, un fuentón, y yo había pedido queso de cabra empanado, que vino con su ensalada y un tarrito de mermelada dentro para mojar el queso. Claro, no tenía pan, y al principio me iba a morir partiendo aquello, pues se deshacía. Pero mi Muatta me pidió un pedacito de pan y entonces... ¡Oh, salvación! ¡Qué poco se necesita para ser feliz! Vino sin embargo el segundo problema: las hierbas. No sé si será una cuestión de estética: aquí las hierbas de las ensaladas las dejan enormes, y no veáis cuando pillé una con el tenedor e intuí sus dimensiones. Hube de enristrar nuevamente el cuchillo y masacrar aquel verde. En el camino me tropecé con el tarrito de mermelada, que como es obvio saqué del plato. Imaginad el hecho de colar el queso justo en la mermelada, sin saber exactamente a qué hora del plato está... Para los no iniciados: los ciegos nos basamos en un sistema horario, de manera que lo que hay en el plato justo enfrente, pero lo más alejado, son las doce; si está a la derecha, las tres; si a la izquierda, las nueve y lo más próximo a nosotros, las seis. De nuevo acudió mi Muatta y echó la mermelada por encima del queso, lo cual me hizo doblemente feliz.

Después hubo baile. Ya sé los pasos de la polca, por si alguien quiere: tú estás con la pareja en la misma línea, digamos, por ejemplo, ella -o él, claro- a tu izquierda. Entonces haces con el pie derecho un paso hacia la derecha y la pareja hacia la izquierda, para alejarse. Luego llevas el pie izquierdo donde el derecho; el otro hace lo mismo simétricamente. Después al contrario, para acercarte, es decir: el izquierdo hacia la izquierda, y luego el derecho va hacia la izquierda pero en el aire; a continuación tomas a tu pareja por la cintura y ella a ti por los hombros y giras 360 grados en cuatro pasos. Espero haberlo aclarado suficientemente.

En el restaurante hacía mucho calor, de modo que Rosina, cuatro o cinco más y yo salimos a dar un paseíto. Encontramos el postre en la naturaleza, ciruelas. A propósito de ciruelas: la familia Schmidt-Gaden me ha enseñado algo muy bueno, en bávaro puro. Es lo que Gerhard enseña a los niños para iniciarlos en la pronunciación. Esto lo traducís vosotros. ¡Hala, viene el despertador! Y creo que tocan algo así como Alvan Berg... ¿Qué significan tales disonancias? Ah, no, es que no estaban afinando bien. Son dos clarinetes, ¡precioso!

Frase en bávaro:

"Zwanzg' zquetschte Zwetschg'n und zwanzg' zquetschte Zwetschg'n sand vierz'g zquetschte Zwetschg'n".

¡Anda, anda, traducid! Y sobre todo: ¡pronunciad!

A mí me corrigieron ilustres personajes, y mi Helga se quedó admirada con el Braille Lite (el anotador braille).

Luego estuvimos cantando algunos Jodler fuera, pero no escribo la letra porque viene a ser eso de jo tiri diri diri roe joe hollaro hollari yuhu y demás variantes.

ENtramos nuevamente, bailamos un poco y... ¡Al autobús! También allí, en el viaje de vuelta, entonamos algunas cancioncillas.

Resumiendo, o como dicen mis alemanes, palabra que me encanta: Kurzum. Pero tenéis que pronunciar kurz y luego um, no kurzum como haríamos en España. Pues eso, kurzum: un día completo.

Capítulo IV.

Ayer tuvimos... Ah, había olvidado decir que antes del canto hay calentamiento: un cuarto de hora haciendo "lalala uiiiuu mmm". El profe es el de los Obertöne y ha dicho una cosa muy interesante: que los bebés hacen precisamente eso, calentamiento con su voz, prueban sus posibilidades... También las diversas acústicas; por ejemplo, si entran a una iglesia enseguida gritan para comprobar. ¡Divertido! Estoy imaginando a un bebé que diga "do mi sol do sol mi do, do re mi re do re mi re do" y después: "¡Buaaaaaaah!". Este "do mi sol do" sin notas, sólo "la la lala"; lo he escrito con notas para que sepáis qué sonidos trato de representar.

En el "Singen im Plenum" hemos aprendido un hermoso Jodler. Luego el canto con nuestro grupo, donde preparamos algo para la serenata. Uf, ¡vaya piececita! Arreglárselas con el texto es tarea ardua, os copio una muestra:

"Ja vor der Liesl ihr'm Fenster

steht a Riesenneger im Nieselregen,

dabei war er doch so riesig gern

bei der Liesl im Zimmer glegn.

Da läut läut der Riesenneger bei der Liesl o

und frogt, ob er bei ihr schlofn ko.

Sagt die Liesl: "Riesenneger, a bissl später, bis mei Peter geht warts'd no im NIeselregen".

Pero lo mejor es:

"Sogt die Resi: -Riesenneger im Nieselregen, du kannst di gern bei mir im Bad auf d'Fliesen legn".

¡Brrrrrr! Por suerte tenía mi Braille Lite.

A las once el Kleingesang, o más propiamente Dreigesang, donde volví a intervenir como solista. Después de comer hubo tiempo libre, pues no fuimos a bailar y el canto en grupo duraba por la tarde sólo media hora a consecuencia de la preparación de la Serenade. ¡Tiempo, tiempo! ¿Dónde estás? Confieso que aquí sufro el complejo del conejo de Alicia, consistente en pensar que se llega tarde a algo aunque no se esté seguro de a qué. Las clases se suceden sin pausa ni para ir al baño, ¡horror!

Mi Rosina echó una larga siesta, periodo que aproveché para crear mi blog en alemán:

http://daslebenimdunkeln.blogspot.com

A las cinco y media y hasta las seis, grupo de canto. Ah, para Greensleaves me eligieron a mí de solista en el estribillo, y la profe dijo que yo he de cantar "Alloa", lo cual quiere decir "alleine", o sea, "sola". Imaginad las dificultades del dialecto.

Para el concierto vino mi querida Barbara Schmidt-Gaden, ¡todo un detalle por su parte! Además me trajo un curioso regalo: una Jodlertaza. Es una taza que cuando se levanta empieza a cantar Jodler. Ni idea de dónde le han metido el chip y supongo que, cuando se acabe la batería, pues se acabó; no es cuestión de cargarse la taza para cambiarla, ¡je, je! Tiene grabado el escudo bávaro, un recuerdo muy entrañable.

En el concierto hubo mucho nivel: coro, Dreigesang, diversas formaciones instrumentales, piano... Mi actuación con la flauta estuvo bien, recibí un aplauso gigante. Bueno, al final me equivoqué un poco: de esto que cometes un fallo, te pones nerviosa y ya va todo al revés.

Luego cantamos Rosina y yo el ABendsegen de Hänsel y Gretel. Queríamos a alguien que nos acompañase, pero no lo encontrábamos y sólo en el último segundo hallamos a una arpista con la que, claro, no pudimos ensayar. Rosina le pidió -y esto fue un gran fallo- que tocara sólo los acordes iniciales y luego los finales y callase el resto del tiempo. ¿Qué ocurrió? Que yo en un determinado momento he de saltar un intervalo de quinta disminuida, creo recordar, y claro, con los nervios... Me subí. Al final nos traicionó el arpa con un acorde un tono por debajo de donde andábamos. ¡Oh, qué horror! Mi Barbara me preguntó si quería acaso interpretar la Reina de la Noche. Dice que eso es normal con los nervios, y que el truco para paliarlo es respirar profundamente. Afirma también que ella nunca ha estado nerviosa, ni de niña: ¿cómo se hace eso? Igual porque las actuaciones las lleva practicando desde los cuatro añitos...

Tras la Serenade, danza. No sé de qué están hechos estos jóvenes, y no tan jóvenes. Había gente en la pista que no paraba, y luego van a tomar cervecitas hasta las mil... ¡Increíble! Yo bailé tres cosas y me vino el mareo, tuve que salir porque hacía calor con tanta gente.

Capítulo V (y último).

Hoy despedida y cierre, lo cual quiere decir que desayunamos, habrá un bailecito y... ¡Adiós! Es una pena, ha pasado todo tan rápido... Pero veámoslo desde el punto de vista positivo: he vivido algo único, entrañable, y el año que viene seguramente repita.

Ayer, después del desayuno, el canto "in plenum" duró dos horas, como el lunes, porque no hubo Dreigesang y el grupo nuestro de trabajo empezó a las once menos cuarto. Estuvo muy bien, cantamos fuera en el patio. Cuando me era muy difícil entender los textos bailaba o tocaba la flauta. Hay una canción de un pequeño pájaro, "Es war ein kleines Vögelein", en la cual interpretaba el estribillo con la flauta, fue iniciativa propia; pero está bien, porque así imito al pajarillo. En esa canción tocaban un violín y una guitarra.

Ahí me veis, bailando la polca entre las sillas: "auseinander, wiederzsamm, drehen, drehen, drehen, drehen". Esto significa que para cada paso hay una sílaba y es precisamente lo que se hace: separarse, juntarse de nuevo y girar, girar, girar, girar. Tanto giro me mareaba a veces, pero le he tomado el vicio; ayer por la noche la polca con Rosina me salió aceptablemente bien, aunque imagino que mis pasos serán tipo robot.

En un determinado momento del plenum hubo que bailar y un vecino se me acercó y me dijo: "Komm", que como todo el mundo sabe, significa: "Ven". Si me hubiera dicho lo mismo en bávaro, creo que el resultado hubiese sido "Kimm". Günther (esto lo supe después, lo de su nombre) bailó conmigo, y tras cada danza me apretaba ligeramente la cintura en un signo de aprobación.

La primera parte del canto en grupo estuvo dedicada a críticas, sugerencias, etc. Yo propuse que hubiera una conferencia cuyo título rezase: "Introducción a los complejos vericuetos del dialecto bávaro". Todos rieron. También propuse que hubiera una pausa entre curso y curso, pues faltaba tiempo hasta para ir al servicio.

Tras la comida y una pequeña siesta de Rosina, que yo aproveché para perfeccionar mi blog alemán, fuimos a tomar café aquí en la entrada. Entonces llegó Filomena, una amiga de Rosina tan obsesionada con el Jodler como ella, o incluso más. "¡Vamos a cantar, vamos a cantar!". Eso mismo había propuesto por la mañana, que si queríamos en el tiempo libre cantar, y mi respuesta fue clara y contundente: "El tiempo libre es el tiempo libre". Es que, tenemos todo tan condensado, que cuando hay un ratito de dispersión lo que apetece es dar un paseo, tomar el aire... ¡Y mirad que yo adoro la música! Pero no es cuestión de pasarse las 24 horas del día cantando. Imaginad: el miércoles, cuando volvimos de la excursión a las doce de la noche, Filomena quería seguir cantando y yo dije a Rosina que muy bien, pero que tuviera la bondad de acompañarme a mi habitación porque me iba a dormir. Al final ella vio que la cosa no funcionaba y Filomena hubo de apreciar lo mismo, porque se retiró a sus aposentos.

Bueno, que me voy por las ramas: llegó esta señora y propuso lo de cantar, a lo que yo respondí que antes quería tomarme mi café tranquilamente. Luego salí al patio e interpreté con ellos algunas de las piezas que conozco, pero enseguida mi Filomena propuso ésta, aquélla, que yo ni zorra. Al principio muy bonito escucharlos, muy entrañable, aunque había alguna que desafinaba de lo lindo. Después se agregó un hombre, al que Filomena preguntó si conocía las piezas: "Vamos a cantar algo que todos sepamos". "Ajá -respondí yo-, veo que no pertenezco al todo". Me dio un poco de rabia que se preocupara porque el hombre conociera las canciones y no por mí, teniendo en cuenta que el repertorio de esta semana ha sido bastante amplio y podíamos haber repetido más. EN fin, tenían ganas de cantar otras cosas, lo entiendo. Es que en Munich, una vez al mes, organizan música en bares, lo que se llama Horgast ("Bar para oír").

Resumen: cuando llevaban ya una hora en la tarea, imaginando que esta gente iba a transcurrir nuestra próxima hora libre en el mismo menester y luego habría que pasar, sin solución de continuidad, al grupo de trabajo de canto, lo que en total suman dos horas y media (esta vez duraba menos el grupo de trabajo) y quiere decir además que, en mi último día, no iba a poder disfrutar ni de un poco de aire libre, me levanté y dije a Rosina que por favor me acompañara a la habitación a coger el bastón, que iba a dar un paseo, aunque fuera sola. "No, no, yo voy contigo". "¡Oh, no, de verdad, no te sientas obligada, sigue cantando!". Pero ella me dio la razón, confesó que era demasiado y que también le apetecía caminar.

Fuimos por el lago y vimos que había un acceso con más agua donde hubiera podido nadar. Lástima no haber conocido esto y haberme tenido que conformar con un charco hasta las rodillas. Fue un paseo muy interesante y, como el camino era amplio, pude andar la mayor parte del tiempo junto a Rosina, sin agarrarla y sin bastón, lo cual ella admiró. No sé, la gente admira unas cosas... Ayer por la noche preguntó una que si yo también había hecho la caminata del miércoles. "¿Por qué no? ¡Claro! Aunque al final me dolían las piernas". "¿Y no hubieras preferido ir con la profesora en coche?". Ahí respondí algo enérgicamente: "¡Eh, que mi problema está en los ojos, no en las piernas!". "No, como decías que te dolían...". "Sí, pero creo que los ciegos también tenemos derecho a que nos ocurran estas cosas".

Es como el rato que pasé con los vecinos por no querer participar en la Scharade. Llegó una y preguntó no sé qué, a lo cual respondió mi vecino: "Sí, ella está aquí, su tutora...". Interrumpí, educadamente, pero con cierta acritud: "Disculpad, por favor, pero Rosina no es mi tutora, sino mi amiga". ¡Es que estoy harta! Cuando fui al curso del Goethe en Freiburg ocurrió lo mismo: los organizadores le preguntaron a una amiga mía de allí que si era mi tutora y tomaron su dirección y teléfono.

Trabajo en grupo, última cena (¡uy, qué bíblico me ha sonado!) y gala final. ¡Oh, oh! Cuando era adolescente y me veía obligada a ir a la discoteca porque mis coetáneas no frecuentaban ningún otro lugar, imaginaba un sitio donde no hubiese música grabada, sino en directo, y música clásica, y donde se bailasen esas danzas. Señores, el lugar soñado existe. Lo primero que bailamos fue una polonesa, que consiste en ir haciendo figuras y caminar, dando vueltas... Había cuatro o cinco grupos. A veces unos paraban y los demás marchaban en medio, dentro de nuestro círculo. Otras había grupos que hacían un puente y la gente caminaba por debajo. En un determinado punto fue muy gracioso porque yo iba andando de la mano de dos personas y había que apresurarse para no deshacer el círculo, y tenía tal tensión en los brazos que parecía que me los fuesen a arrancar.

Luego interpretaron otras danzas. Hubo una barroca, creo que de Matteis o de John Blow; con dos flautas de pico, un violín, una guitarra... Y el grupo, que lo había ensayado previamente en los cursos de baile, lo hizo como es, todo elegante, con reverencias y besitos a la dama... ¡No podía creerlo! Ahí no intervine, claro, pero sí en la mazurca. Ah, hay una danza muy típica de por aquí que se llama "Zwiefacher". Esto es: el ritmo sería un, dos, tres, un, dos, tres, un, dos, un, dos. Pero no es fijo, puede cambiar un poco el esquema. Os pego uno:

Conozco hasta el texto, atención:

"Unsre oide Kat möcht ano, ano,

unsre oide Kat, möcht ano Oan.

Wart noch an bissl, wart noch an bissl, kreagst scho, kreagst scho,

wart noch an bissl, wart noch an bissl, kreagst scho Oan".

Lo cual significa: "Nuestra vieja Catarina quiere un hombre. Espera un poco, espera un poco y conseguirás uno".

La letra sigue, pero ya la desconozco.

Todo tipo de formaciones musicales interpretó danzas ayer. Claro que lo que más abundó fue el clásico grupo de acordeones, clarinetes, tuba... Pero también hubo violines, flautas de pico, címbalo... Y cantamos nosotros.

En un determinado momento se acercó Günther y me pidió bailar. Yo estaba un poco cansada, pero no quise ser descortés, de modo que bailé cuatro o cinco danzas seguidas. De la única que conocía los pasos era de la polca... Bueno, con el vals hacía un, dos, tres; es decir, un pie a la derecha, el otro se le aproxima y el derecho hace el tercer paso en el mismo sitio. A veces lo hacíamos de delante a atrás. Pero ya no sé si la danza tiene otra coreografía, más vueltas y demás. Luego hubo un Zwiefach y yo sólo iba siguiendo el ritmo, mas... ¡Tarea ardua! El esquema iba cambiando. En realidad era fijo, pero durante la estrofa resultaba de una forma y en el estribillo de otra, de manera que me costó tener el esquema del compás en la cabeza.

Luego pusieron salchichas y Brezen, y como habíamos cenado a las seis, a las once y pico teníamos hambre, de modo que nos servimos cómodamente. Después bailé algo más con Rosina. ¿Veis? Si las discotecas fueran así, me encantarían.

Estaba muerta, pero claro: todo era tan bonito... A las doce y pico nos retiramos.

Ahora otra curiosidad del dialecto bávaro. La profe quiso decir que nos lo comunicaría todo (de las entradas en la canción y demás), lo que en Hochdeutsch o alto alemán es "Ich sage alles an". Comparad con el dialecto: "I sog ois o". Increíble, ¿verdad? Pues así es todo el bávaro. Ya voy cogiéndole el tranquillo, la verdad, y aquí se asombran de que una andaluza muestre tanto interés por el dialecto. Rosina tiene dos caras: su alemán es absolutamente académico porque está acostumbrada, imparte clases a niños; además es bilingüe con el francés y sabe también italiano. Ella no nació en Baviera sino en Saarland, pero lleva aquí treinta y tantos años. Bueno: pues cuando tenemos el grupo de canto o se junta con muchos autóctonos, habla tan bávaro que no la entiendo. Ella dice que no domina el dialecto y que muchas veces tampoco se entera de lo que van diciendo por aquí, pero... EN fin, yo diría que de un 90 por ciento.

Voy a ver si encuentro en el youtube la canción del cuco que interpretaron el miércoles; es preciosa y lloré y todo, pero he de buscar una versión bonita. Las lágrimas acudieron a mis ojos en la última estrofa, cuando el cuco dice que la muerte se lo lleva y que volverá al polvo y las cenizas de donde procede.

Vaya, no la localizo, y ésa creo que no viene en el librito que nos han dado; tampoco los cantos del grupo de trabajo, sólo lo del plenum y algunas cosas que tocaron los instrumentistas. Es un bello recuerdo.

Pego aquí un poco del texto de la canción del cuco:

Ich bin's Kuckuck und bleib's Kuckuck

und lass mich Kuckuck nennen.

Wer meinen Nam net hören will,

der braucht mi aa net kennen.

Im Winter fliag i im greane Wald,

im Summa, auf die Auen.

Da suach i meinen Aufenthalt

bei schönen Schäfersfrauen".

ES increíble la cantidad, la variedad de canciones que tiene el folklore bávaro. Ah, un inciso: esto es Hochdeutsch, ¡je, je! Sólo alguna palabrita en dialecto; pero mirad por ejemplo esta otra cancioncita:

Wann's Routkröpferl pfeift

auf der Lamer hüt'n,

da wird i mei Schötzela

scho Hoama schick'n.

Scho Hoama schick'n

in de Friahbozeit'n,

da wird mi mein Schotzele

nimma schlofe leid'n.

¿Qué porcentaje habéis entendido? Yo bastante, oye... O eso creo, igual lo imagino.

Mañana he de regresar a España, con el calor... ¡Qué desgracia! ¡Se esperan 45 grados en Sevilla y ayer hubo una mínima de 30! ¿Podéis imaginarlo? ¡Creo que me voy a derretir! Además echaré muchísimo de menos a Rosina, mi gran amiga, que tanto me ha ayudado, tanto ha hecho por mí... ¡Maravilloso que exista gente como ella!

Bayern, bis bald! O eso espero.


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