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miércoles, 14 de marzo de 2018

Muere el físico británico Stephen Hawking.


Noticia en BBC News.
Artículo en El País.

Firma el libro de condolencias en línea.

 
Carta del Profesor Hawking

“He tenido una vida completa y satisfactoria. Creo que los discapacitados deberían concentrarse en las cosas que su discapacidad no les impida hacer y no lamentarse por las que no puedan hacer.”


Sobre


"One of the great revelations of the Space Age has been the perspective it has given humanity on ourselves. When we see the Earth from space, we see ourselves as a whole. We see the unity and not the divisions. It is such a simple image with a compelling message. One planet. One human race.
We are here together and we need to live together with tolerance and respect. We must become Global Citizens. Our only boundaries are the way we see ourselves. The only borders, the way we see each other".





"El universo no sería gran cosa si no fuera hogar de la gente a la que amas".

"Mi objetivo es simple: comprender completamente el universo, saber qué es y por qué existe".

"El peor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, sino la ilusión de conocimiento".

Esta madrugada falleció en su casa de Cambridge el brillante físico teórico y cosmólogo Stephen Hawking, a la edad de 76 años. Precisamente hoy, cuando homenajeamos las matemáticas y el número Pi. Un 14 de marzo nacía Albert Einstein y Hawking vino al mundo justo 300 años después de la muerte de Galileo, el 8 de enero de 1942.
Su vida ha sido de película, luchando contra la adversidad desde muy joven; pero la esclerosis lateral amiotrófica no le impidió dedicarse a lo que amaba: investigar, trabajar, aprender... Nos deja sin haber descubierto las claves de algo muy ambicioso con lo que sueñan los físicos: una ley que explique el funcionamiento del universo al completo; desde los cuásars hasta los quarks. La llaman Teoría del Todo o teoría unificada. Dicha ley podría ser enunciada con una brillante y sencilla ecuación, como la de Einstein, y nos desvelaría muchas incógnitas sobre el comportamiento de la materia; la unión de lo grande y lo pequeño. ¿Se trata de algo utópico, o la encontraremos realmente? Hawking nunca lo sabrá.





Debo mucho a este genio: su fuerza y su tesón hicieron que me acercara a la ciencia para homenajearlo. Decía él que somos el único animal capaz de reflexionar sobre su origen y su posición en el universo y que estamos obligados a descubrirlo a partir de bases científicas; da igual el conocimiento y el punto de partida de cada uno. ¡Qué gran regalo! Leer A BRIEF HISTORY OF TIME supuso un antes y un después. Por eso ahora me duele que nos haya dejado; me duele no haber tenido la oportunidad de estrechar su mano y de expresarle mi admiración personalmente. En fin: al menos estuve junto a su foto en la puerta del Gonville & Caius College de Cambridge... ¡algo es algo!
Transmito mi más sentido pésame a sus hijos Robert, Lucy y Tim, a su ex esposa Jane Wilde y al resto de familiares, colegas y amigos. También a la ciencia en general, que hoy llora la muerte de uno de sus iconos. ¡Gracias, profesor Hawking!

A modo de homenaje, recopilo aquí varios artículos que le dediqué o en los que fue mencionado.

Stephen Hawking: todo se puede.
Mi carta a Stephen Hawking / My letter to Stephen Hawking.
Arrojándome desde la torre de Pisa: conversación con Stephen Hawking.
Detenida una mujer en Tenerife por amenazar de muerte a Stephen Hawking.
El King's College de Cambridge.
Mi carta a Jane Wilde, ex esposa de Stephen Hawking / My letter to Jane Wilde- Hawking.
Stephen Hawking: 75 años.


Artículos posteriores:
Blog de JAL: "El genio del sintetizador de voz".
Sus cenizas junto a Newton.
El homenaje a Stephen Hawking está abierto a viajeros en el tiempo.

¡Siguen la ignorancia y el fanatismo!
Un día después de la muerte de Hawking, Salvador Sostres escribió esto en el blog de ABC. ¡Sí, habéis oído bien! No se trata de una página personal, sino de un medio público. Juzgad vosotros mismos: El charlatán Hawking.
Estuve dudando si añadirlo o no; no quería enturbiar mi homenaje. Al final lo incluyo para que veáis hasta dónde es ilimitada la estupidez humana. Por fortuna, la Real Sociedad Española de Física ha enviado una carta al diario. Aquí la tenéis, aunque me temo que andará escondida en una página sin relevancia y que serán pocos quienes la lean. En fin: agradezco a la sociedad y a su presidente, José Adolfo de Azcárraga.
Sostres parece odiar a cualquiera que no piense como él, y especialmente a los discapacitados. Decir que valoramos a Hawking por inmerecida sensiblería me parece cruel y de absoluto mal gusto. Claro: todos sabemos que la Universidad de Cambridge otorga cátedras lucasianas a charlatanes de cabeza hueca, y la Royal Society admitió a Hawking a los 32 años por su condición de idiota... ¡Qué pena; qué triste! El diario ABC debería retirar esa sarta de mentiras, difamaciones, estulticias y repugnante descrédito gratuito. Me duele que el recuerdo a tan gran genio tenga que verse manchado así, pero entre los objetivos del blog se cuentan la denuncia de injusticias y la solidaridad con todo tipo de minusvalías.
Este hombre, adalid de la derecha más extrema e irracional, pensará que es una bella y excelente persona por creer en Dios. Ah: ¿entonces tiene permiso para pisotear a quien quiera? Como luego va a la iglesia y está bautizado, puede infligir el daño que desee sin que le pese en la conciencia. Lamentable: sencillamente lamentable y odioso.

Queridísimo Stephen: ¿qué hubieras respondido a Sostres? ¿Perdón? ¿nada, dices? ¡Te ha denigrado y ofendido! ¿Lo toleras? ¿Que no llore? Claro, soy consciente: el tiempo es demasiado valioso como para perderlo; nuestra breve historia, ¿eh? Admito, sin embargo, que llevo varias horas dándole vueltas. Sí: sé que es un despreciable charlatán y que no merece más que indiferencia, Pero... Amigo mío: ¡me afecta; me enciende! ¿Qué hago? ¿Calma? ¿Cómo? ¡¡Estúpido; zafio! No lo soporto. ¿Relajarme, bajar el tono? ¡Imposible! ¡Ay: no te enfades; te lo suplico! ¡Hoy no! ¡Dime algo! ¿No quieres hablar? ¡Lo siento, lo siento... Disculpa! Ya no lloro, ¡mira! ¿Puedo darte la mano? ¡Ah: conque para hacerme reaccionar! ¡Qué bromista! ¡Lo has conseguido, en cualquier caso! Cuando estoy triste, Bach me consuela: ¿vienes a escuchar una cantata? Tranquilo: intentaré no sucumbir, como deseas. ¡Pero es tan difícil...! Tú lo lograste siempre: ¡dame coraje otra vez! Prometo no rendirme: ¡nunca! Pídemelo de nuevo; quiero oír tu vieja voz sintética. ¿Que has muerto? Bah: un nimio detalle irrelevante: vivirás en la memoria de nuestra especie, el privilegiado e irreflexivo Homo Sapiens, perdurando hasta su extinción.
¡Adiós, profesor Hawking!


Entre Probetas: El universo de Stephen Hawking y más allá.
Visita del profesor Stephen Hawking al Instituto de Astrofísica de Andalucía (Granada).
Cambridge Independent: Tributo público permanente.
Fotos de mi charla homenaje a Hawking en la Feria del Libro de Granada.
Millenium (La 2 de TVE): El universo Stephen Hawking.
Trabajo póstumo de Hawking y Hertog: el universo es finito (noticia en El País).
Poema de Marie Howe. Su viaja hacia el agujero negro más cercano.



Bibliografía.

Asimov, Isaac: Guía de la Tierra y el espacio. Ed. Ariel - 2013.
Id, Id: Nueva Guía de la ciencia. Ed. Plaza y Janés - 1985.
Edelstein, José y Gomberoff, Andrés: Einstein para perplejos: materia, energía, luz, espacio y tiempo. Ed. Debate - 2018.
Feynman, Richard Phillips: Seis piezas fáciles. Ed. Crítica - 2007.
Gamow, George: En el país de las maravillas. Ed. Fondo de Cultura Económica - 2004.
Gribbin, John: Historia de la ciencia. 2ª Edición, Ed. Crítica - 2004.
Hawking, Jane W.: Hacia el infinito. Mi vida con Stephen Hawking. Ed. Lumen - 2015.
Hawking, Stephen W.: Breve historia de mi vida. Ed. Crítica - 2014.
Id, Id: Historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros. Ed. Planeta - 2013.
Sagan, Carl: Cosmos. Ed. Planeta - 1982.
Thorne, Kip S.: Agujeros negros y tiempo curvo; el escandaloso legado de Einstein. Ed. Crítica - 1995.

30 comentarios:

  1. Se nos ha ido el más grande. Sólo puedo decir eso.

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  2. Sabemos que la muerte es un paso más de la vida pero nunca estamos preparados para aceptarla y, menos, de grandes, buenas y sabias personas...

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  3. Me he querido pasar por tu blog al ver que participaba en los Premios20Blogs y conocerlo bien. Recibe un cordial saludo desde Lepe y mucha suerte en el concurso.

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  4. ¡Muchas gracias! También yo ando de expedición bloguera en esta fase de votaciones. ¡Huy: concurren 3.330!
    Ayer se brindó una misa homenaje a Hawking. ¡Ay: qué gran pérdida! Me entristece tanto...
    Un abrazo.

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  5. Una gran pérdida Rocío. Para la física y para la humanidad. Personas fuertes, que no se rinden, que saben lo que quieren y lo que son capaces de hacer no abundan por estos lares. Me ha gustado donde dices que cuando estás triste Bach te consuela. Permíteme coger tu remedio y consolarme con Bach, que es bueno aprender de los que saben de música. Un abrazo fuerte.
    Mariló Brenes.

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  6. ¡Gracias, querida! He despedido a mi Hawking con el coro final de la Pasión según san Mateo: "Wir setzen uns mit Tränen nieder". Con lágrimas, cierto. Si ese gran hombre hubiera sabido cuánto me ayudó... "Ruhe sanfte, sanfte ruh".

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  7. Hola Rocío,

    No he llegado por casualidad al blog, (sino que ando tras tu pista porque me gustaría pedirte un favor), pero me gustaría felicitarte por tu trabajo. Es hermoso el mensaje y el ejemplo de vida que nos dejan personas tan positivas como Hawking.

    Si quieres puedes escribirme al correo electrónico natalia.cachatina@gmail.com y te explico mi propuesta. Un saludo.

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  8. De acuerdo; ahora mismo. Muchas gracias por tus palabras.
    Hawking vino a pedirme que no me rindiese: ¡imagina hasta qué punto es importante para mí! :-) Nos deja un enorme vacío.

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  9. Gracias por tus comentarios en mi blog. Te felicito por tu trabajo, compañera bloguera. Suerte en el concurso de 20minutos. Y busquemos siempre el respeto antes que la mera tolerancia. Otro abrazo, cmg

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  10. ¡Oh, muchas gracias! Respeto, sí: con buenas dosis del mismo tendríamos un mundo más vivible. Pero... ¡se están perdiendo tantos valores...! ¡Nos estamos volviendo tan frívolos...! Por suerte quedan algunos faros.Decía mi amigo Hawking que observar la Tierra desde el espacio nos lleva a vernos como un todo; a percibir la unidad y no las divisiones. ¡Huy! Necesitamos urgentemente mucha perspectiva espacial. Vamos a poner en órbita a Trump, al sirio, al ruso, al de Corea, a los de Al Qhaeda, a... ¡Preparados para el lanzamiento! :-)

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  11. Hola, gracias por visitar mi blog. Ya he añadido tu blog: Vivir a ciegas a los favoritos. Felicidades para tu trabajo y buena suerte para el concurso 20minutos. Saludos cordiales, Charles E.

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  12. ¡Muchas gracias! Sí: estos días estoy conociendo bastantes blogs. Los de divulgación científica me interesan especialmente.
    ¿Sabéis que el próximo día 21, a las 13:00, tendré ocasión de homenajear a Hawking públicamente en la carpa de la ciencia de la Feria del Libro de Granada? Me ha invitado Emilio García, del Instituto de Astrofísica, que sabe de sobra lo de mi rescate por parte de este gran hombre con sus mensajes de continuar, de no rendirme... ¡Y mi entrada en la ciencia por amor! Amor, claro: a su tesón; su fuerza de voluntad; su genialidad... También aprendí alemán por amor: a Bach y al pueblo germánico. OMNIA VINCIT AMOR, ¿no? ¡Es el mejor impulso! ¿La quinta interacción de la materia? ¿ja, ja!
    El sábado, pues, hablaré después de un físico famoso, Carlos Barceló: él de Física; yo de superación; de descubrimiento; de amor. Relataré a todo el que quiera escucharlo cómo el insigne Stephen Hawking me abrió los ojos.
    ¡Gracias, Emilio! ¡Gracias, amigo Hawking! Tengo que hacerlo bien: quiero honrar al máximo su memoria. Esto me sirve para luchar contra mi tristeza por haberlo perdido. ¡Ah, profesor Hawking; amigo Stephen: qué gran enseñanza! Siempre tendré presentes tus mensajes de optimismo y tu ejemplo de superación. I WILL NEVER GIVE UP!

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  13. Excelente artículo. Al igual que Hawking, tú también eres un ejemplo de crecimiento y superación. Voy a añadir tu blog a mis favoritos. Sigue así.

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  14. ¡Oh! Me ha emocionado que me relaciones en algo con Hawking: ¡vaya honor! Ayer gustó mi charla, le di un carácter muy emotivo. Los del IAA me tienen mucho cariño. Antxón Alberdi, su director, es otro cielo. Dice que, si lo deseo, un día me contará anécdotas de la visita de Hawking en 2001. Las pocas cosas que me relató me hicieron sentir aún más pena por no haberlo podido conocer personalmente: ¡vaya humor! ¡Qué hombre tan divertido! ¡Ja, ja! Carlos, el físico que me precedió en la charla, dice que, como tenía que condensar mucho la información en frases breves debido a lo que le costaba generarlas, parecía un oráculo. ¡El oráculo de Cambridge! ¡Ah! Allí van a erigir un memorial permanente; le pega algo relacionado con los agujeros negros.
    Querido Stephen: ¿por qué no esperaste un poquito más? En mi carta dije que iba a abrazarte... ¡y ya no puedo! He llorado con tu muerte. ¡Pero tú no quieres que llore! ¿Verdad? ¡No quieres que gaste energía; que sucumba! Antxón me ha dicho algo hermoso: que dejas un legado en mí y yo ahora he de ocuparme en mis círculos y donde pueda de que no olvidemos tu vida; tu inteligencia; tu lucha; tu grandeza. Lo tendré en cuenta a lo largo de toda mi vida.
    Has sido mi principal inspirador en el blog durante los últimos dos años; en el blog y en mi existencia, pero ahora estoy hablando de esta página. Me siento vacía por no poder dirigirte líneas: aunque fuera consciente de que no ibas a leerlas, me reconfortaba que estuvieses ahí trabajando, investigando, amando, riendo y ayudándonos a crecer.
    ¡Gracias; muchas gracias! ¡No, no te enfades! Ya dejo de llorar. ¡Sigue guiándome hacia la ciencia!

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  15. P. S.: obviamente, con lo de dirigirle líneas me refiero a escribirle en mi blog; incluso a hacerlo aparecer en mis ficciones conversando conmigo. Sólo le envié una postal navideña a finales de 2016 cuya pronta respuesta figura al comienzo de esta entrada.

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  16. -¡Vaya: gracias por todos tus elogios y homenajes! Recibirlos es la única ventaja de morirse, aparte de contribuir a la evolución de la especie. Todavía me quedaban muchas cosas por hacer, pero... Sin muerte no hay vida; ya sabes.
    -¿Qué? ¿Me estoy volviendo loca? ¡Profesor Hawking! Pfff... Pido cita urgente para el Psiquiatra; no hay más remedio.
    -¡Tranquila! De acuerdo con tu teoría, ¿se considera enfermos mentales a todos los que dejan correr su imaginación? ¡Pobre de mí, entonces! Desde mi silla de ruedas he volado tantas veces... Y a tantos sitios; dentro y fuera de la Tierra, del sistema solar, de la galaxia... ¡Tú también! ¿No lo recuerdas?
    -¡Ja, ja! Mi caída iniciática desde la torre de Pisa.
    -Te quedó bonita la historia: ¡gracias por tratarme tan bien! Pero... No sé qué habría ocurrido si te hubieses dedicado a la Física. ¡Destrozaste tú solita varias leyes de la Naturaleza!
    -¿No me dijiste que imaginara?
    -¡Ay! Así me gusta; ya vas aprendiendo. "La fantasía es más importante que el saber porque el saber es limitado".
    -¡Cita de tu colega Albert Einstein!
    -¡Premio! ¿Conoces a Jean-Do Bauby? ¡Menudos paraísos se montaba en su cabeza!
    -¡Claro! El de la escafandra y la mariposa. ¡Qué horror! Es como vivir una eterna pesadilla: absolutamente bloqueado. Pero mira: ¡llegó a escribir un libro a base de parpadeos! ¡Sois grandes vosotros; qué capacidad! ¡Enseñadme a crecer!
    -¡Ja, ja! Crecerás hasta que mueras, amiga mía.
    -¡Oh! ¿Por qué no esperaste? ¡Cuánto me hubiera gustado conocerte en persona!
    -¡Ay, no! ¡No vuelvas a llorar! Por mucho que te empeñes, las lágrimas no resucitan a nadie. Ahórrate ese gasto de energía; ¡vamos! ¿Qué dejarás entonces para cuando te bloqueen en What's App? ¡Brava: así me gusta! ¡Sonríe!
    -¡Contigo es inevitable!
    -¡Ajá! Equivoqué mi profesión: ¡tenía que haber sido payaso en vez de físico!
    -¡Ay! Ahora lloro de risa.
    -Bien: siempre logro lo que quiero. Me voy. Duerme: ¡lo necesitas! ¡Y no estés triste, por favor! ¿Has olvidado la consigna?
    -¿Cuál?
    -It matters that you don't just give up.
    -¡No: no me rindo! Te lo prometí, ¡y yo cumplo mis promesas!
    -De acuerdo. Serénate ahora. Volveremos a vernos, ¡y yo también cumplo mis promesas!
    -¡Hasta pronto, amigo Stephen!

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  17. ¡Qué bonito, qué sublime, qué grandioso, qué maravilla, la imaginación al poder! ¡Grande Rocío, una vez más!

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  18. Los mundos de Euterpe. Otros toman psicotrópicos y yo lo arreglo escribiendo. Ha muerto un gran científico, un adalid de la superación... ¡pero no mi personaje! ¡Basta! Lo resucitaré cuando lo necesite rescatándolo de las regiones oníricas. ¿Qué tiene de malo? :-)

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  19. Queridísimo Stephen:
    Estoy leyendo Agujeros negros y tiempo curvo de Kip Thorne. Me recuerda a Patricia, compañera del Colegio Mayor en mi primer año como estudiante universitaria. Ella cursaba Farmacia y tenía dos frases predilectas: "amo la ciencia" y "Einstein era un genio". Entonces el libro acababa prácticamente de salir al mercado y yo me preguntaba qué sería eso del tiempo curvo. Patricia tiene una farmacia, lo descubrí en la red; pero no sé nada más de ella.
    Thorne me enseña que, en las proximidades de un agujero negro, la gravedad tiraría de mis pies hacia abajo, de mi cabeza hacia arriba y de los lados hacia adentro. Eso es la espaguetización, ¿no? Si se me permite el término. También me adentra este "nobelado" señor en la relatividad. ¡El tiempo del techo y el del suelo no es el mismo! ¿Y para qué discutir por tonterías, si todo es relativo? Con una mayor formación científica en la población, habría más respeto y tolerancia porque la gente comprendería lo absurdo del provincialismo y las fronteras; no sería dogmática; asumiría sus errores y los del prójimo como algo normal; sabría rectificar y disculparse... ¡Y muchas otras virtudes! Un país no invierte en ciencia porque es rico: es rico porque invierte en ciencia. ¡Más presupuesto, les ruego!
    Ya no podrás resolver mis dudas ni apreciar mis progresos. El 17 hará dos años que decidí ser tu amiga, pero Facebook no me lo recordará con un vídeo porque no existe ninguno. Quizás en un presente alternativo... Hm: dejémoslo; vaya a ser que por cambiar una variable se estropeen cien y a saber dónde nos conduce la aventura.
    Desde ese día, cuando vi la peli, redacté el artículo en mi blog y tomé entre lágrimas A brief history of time, he aprendido muchísimo; primero por homenajearte y enseguida para satisfacer mi propia curiosidad, la avidez de conocimiento que provocaste en mí. ¡Gracias; gracias!
    Aquí tengo también Einstein para perplejos. José Edelstein relató hermosas anécdotas sobre ti, y yo me entristezco al pensar que no he podido verte en persona. Te debía un agradecimiento y un fuerte apretón de mano. Las lágrimas acuden a mis ojos cuando lo pienso, pero entonces te imagino diciendo, con esa vieja voz sintética que no quisiste cambiar pese a los muchos progresos en el campo: "Si te lamentas ahora, pronto lamentarás haberte lamentado". Casi aprecio esa sonrisa sardónica que ya no podías transmitir al mundo por culpa del bloqueo muscular. ¡Oh, querido! ¿No te agobiaba esa extrema lentitud comunicativa? ¡Qué injusto! Pero... Ya, ya te estás enfadando; mejor no alterarse por lo que no puede ser modificado. Sin embargo, todos tenemos nuestro corazoncito. ¡A veces no lo puedo evitar! ¡Ayúdame! He de seguir aprendiendo, como deseas, y para ello necesito la mente clara. ¿Cómo voy a adentrarme en la relatividad y lo cuántico con un nudo en la garganta y el cerebro embotado de pena? Pero, aprovechando que estás aquí: ¿me dejas llorar cinco minutitos? ¡Sólo eso! Luego me sereno y vuelvo a mi felicidad natural. Me duele que no puedas confortarme con tu presencia ni con tu apoyo: ¡fuiste mi paradigma durante casi dos años! Ahora... Bueno, ahora también.
    Me hacía mucha ilusión comentarte en Facebook, por más que supiera que no redactabas personalmente los artículos y que no ibas a leerme nunca. Me mantenía al día de tus investigaciones y actividades y eso era una forma de contacto, ¿no? ¡Qué inyección de moral verte tan dinámico! En los últimos meses andaba preocupada por la ausencia de noticias y... ¡te fuiste! Me alegro de que no hayas sufrido en el proceso.
    ¡Hasta pronto! Seguiré comentando lo que voy aprendiendo. Y sí: ahora exclamo con Patricia que Einstein era un genio.

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  20. -¡Gracias por tu curiosidad e interés! ¿Qué estás aprendiendo últimamente?
    -¡Oh, profesor Hawking! ¿De nuevo me visitas?
    -¡Ja, ja! Yo no hago nada; no olvides que he muerto.
    -Pero...
    -Vamos, déjalo. ¿Qué has aprendido?
    -Que la degeneración electrónica no alude a la amoralidad y depravación irremisible de estas partículas, sino a su comportamiento en situaciones de gran compresión; sufren claustrofobia y les da por agitarse, ¿no era eso?
    -Me encanta: ¡divertidísima! ¿Qué más?
    -Que Chandrasekhar era un genio y que Eddington lo trató fatal. ¡Fue tremendamente injusto! ¿Por qué lo hizo?
    -¡Ay, querida! Compartimos esa sensibilidad extrema a las injusticias. El campo de la ciencia es como cualquier otro: no se libra de la envidia, la competitividad, las traiciones o la ambición.
    -¿Sabes? Quiero leer de nuevo tu Breve Historia del Tiempo para cotejar el progreso de mis conocimientos en estos dos años. La pena es que voy a ser siempre ignorante en Matemáticas, analfabeta numérica; no podré acercarme nunca de verdad a la ciencia.
    -¿Ya estás autolimitándote? Sé curiosa sin dejarte cegar: ¡todos tenemos lagunas! Pero si las utilizamos como excusa para no seguir avanzando...
    -Claro; es verdad. Sólo que podría disfrutar más si poseyera mayor discernimiento; mayor comprensión...
    -Poco a poco: nadie te impide profundizar, como llevas haciendo con aplicación desmedida e inagotable. ¿Te cuento un secreto? Tus progresos me conmueven, me hacen muy feliz. ¡Vas por el camino correcto! ¡Enhorabuena!
    -¡Adoro esto de las estrellas! Si pudiera... pasaría largas horas contigo dejándome fascinar por tus explicaciones.
    -¡La evolución estelar! Has dado en el clavo: me encanta hablar de eso. ¡Cuidado! Podría saturarte, pues no tengo límite: ¡ja, ja!
    -Es sorprendente que genios como Einstein se negaran a admitir el concepto de agujero negro.
    -Sí: se les antojaba demasiado extraño y misterioso.
    -¡Pero Einstein no tuvo ningún problema en derribar los cimientos de la Física! Eso supuso mayor ruptura, ¿no?
    -¡Qué rápido aprendes! Lamento que no tuvieras buenos maestros y los estímulos adecuados para dedicarte a la ciencia: eres crítica y escéptica y se te da bien pensar.
    -¿Ves? Yo también lo lamento: ¡ya no tiene remedio!
    -¡Ay, pobre! ¿Vas a llorar ahora por eso? No era mi intención provocarte el llanto, sino todo lo contrario. ¿Cuántas veces he de decirte que la queja no conduce a nada? Has avanzado muchísimo en 24 meses; de manera autodidacta y sin formación científica previa. Eso tiene gran mérito. Cuentas con bastante tiempo, esperemos, para seguir disfrutando de nuevos aprendizajes: ¡aprovéchalo! No trates de competir; de llegar a una meta. Satisface solamente tu curiosidad. Pero... ¡basta! Voy a enfadarme seriamente como sigas así. ¿Recuerdas la frase de Tagore? "Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas". ¿Qué hago contigo? ¿No reaccionas hoy? ¿Pretendes agotar mi energía, o acaso buscas que te compadezcan? ¡Pobre ignorante sin remisión, vergüenza de la raza humana! Mereces ser arrojada a un agujero negro. ¡Vaya: por fin sonríes! Un esfuerzo ímprobo, amiga.
    -¡Lo siento!
    -No, no te preocupes; sólo quiero que abandones esos complejos tan estúpidos. ¿Me vas a hacer caso?
    -Si tú me lo pides...
    -Indefectiblemente, me salgo siempre con la mía. ¡Gracias! Ahora duerme. Necesitas el cerebro despejado para continuar tu viaje por el conocimiento. Volveremos a vernos. ¡Adiós!
    -¡Espera! ¡No te vayas! Quería decirte que... ¡Ooooh, no!

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  21. -¿Qué es eso del pelo de los agujeros negros? ¡Los físicos me estáis volviendo loca! Entre el sabor de las partículas, los números cuánticos, el antiuniverso...! Y yo aquí, embarcada en estas cuestiones pese a mi ignorancia; todo sea por homenajearte.
    -Sí: nos van las metáforas.
    -Y Wheeler, que no creía en esta solución para la muerte de estrellas masivas, acabó otorgándoles el nombre actual.
    -¡La pasión de los conversos! ¡Ay! Perdona: me estoy acordando de mis apuestas con Thorne y Preskill: ¡cómo nos divertíamos!
    -Menos mal que te dedicaste a la física y no a apostar, querido.
    -¡Bah! Perder era lo de menos.
    -¡Qué risa con los pelos! Ayer no pude reprimir las carcajadas leyendo a Thorne. ¿Y dices que los agujeros negros podrían lucir una rutilante cabellera?
    -Ahí andamos: ¡qué lástima no seguir investigando, ahora que se descubren ondas gravitacionales! En fin: que continúen mis sucesores; habrá que dejarles espacio.
    -Me ilusionó verte allí de jovencito, en el equipo de Sciama, luchando contra el tiempo. ¡Brillante época aquélla!
    -Sí: yo estaba empezando a trabajar seriamente por primera vez. En Oxford dedicaba al estudio sólo una hora diaria. Pero claro: al parecer me quedaba tan poco tiempo, que como no me diera prisa terminaría mi existencia antes que la tesis.
    -¿No te angustiaba eso?
    -Al principio sí, obvio; llegué a deprimirme: un diagnóstico semejante no es plato de buen gusto para nadie. Pero... Enseguida pensé en lo absurdo de dilapidar mis últimos meses: la pérdida hubiera resultado mayor.
    -¡Qué grande; qué fuerza! Me enseñaste tanto... Cuando viniste a mi vida llevaba ya desperdiciados varios años por culpa de la crisis.
    -Lo sé, amiga mía; pero no olvides que la depresión es una enfermedad y que no somos responsables de ella. En esa época hiciste lo que pudiste hacer. ¡Basta! También te sirvió de aprendizaje... y para conocerme, ¿no?
    -¡Claro! Muchas gracias. Jamás olvidaré tu ayuda, tu enorme regalo.
    -¡Por todas las estrellas! ¿Cada vez que nos veamos vas a acabar llorando? Tendré que dejarte para siempre, entonces.
    -¡No, por favor! Es que... me emociono.
    -Perfecto: ¡eso es bueno! Evidentemente, estoy bromeando. ¿Quieres que hagamos una apuesta? Si lloras en la próxima ocasión... ¡Ja, ja! ¿Qué puede ganar o perder un muerto? Dejémoslo. Recuerda, mi incansable aprendiz: ¡el lamento no sirve de nada! Continúa leyendo. ¡Adiós!
    -¡Gracias! Eres magnífico.

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  22. Queridísimo Stephen:
    Menos mal que no apostamos nada, porque estoy llorando otra vez. Iba a dejar el libro de Thorne hasta mañana, pero entonces empezó a hablar de ti y... Claro: tuve que seguir. Me he conmovido profundamente por el cariño y la inmensa amistad que te profesaba y por cómo te describe. Relata esa escena del curso de verano en los Alpes que ya conocía por el libro de Jane; aquella vez que él, Jane y los niños, y no recuerdo si alguien más, salieron de excursión y se extraviaron mientras tú esperabas abajo. Cuenta que una de las cosas más bellas fue ver tu amplia sonrisa y tus lágrimas al recibirlos cuando finalmente aparecieron. ¡Pobre! La preocupación no te permitía ni comer.
    ¡Ay, tu brillante idea de 1970! ¿Por qué se inspirará uno más de noche? ¿Recuerdas la carta que te escribí, arrojándola a la blogosfera con la tenue, más bien casi nula esperanza de que algún día la encontrases? Tuve que levantarme a las cuatro de la mañana y permanecí ocupada hasta las ocho: ¡fue un impulso! La retoqué en los días sucesivos, pero el grueso estaba ya hecho. Me levanté casi a pesar de mí misma, abandonando la paz del sueño aunque fuese consciente de lo inadecuado de transcurrir la noche en vela; como si algo externo a mi propia voluntad me dirigiese. ¿Eras tú? ¡Ja, ja! El cerebro reestructura lo aprendido durante el día cuando estamos durmiendo; tal vez, si despiertas en el proceso, aparecen ideas locas y censurables en otros contextos, pues el córtex prefrontal se desinhibe. Entonces, si uno es un genio, otorga el toque de osadía necesario para aventurar algo novedoso y... ¡Eureka! ¡Cuánto envidio a los científicos por esos momentos únicos de revelaciones! ¿Qué sentiste tras el descubrimiento?
    ¡Vaya penita! Gozaste de poco éxito con tu anuncio de que los agujeros negros se evaporan. ¡Pero al final tuvieron que admitirlo! Incluso Zeldóvich.
    ¡Qué hermosas habían de ser esas reuniones de genios! ¡preclaras mentes! Los pobres ignorantes como yo estamos lejísimos de alcanzar tales esferas: os profeso una enorme admiración. Jane pensaría lo mismo y lamentaría no poder acceder a esos terrenos selectos. A veces le dolería la escisión; como si los niños y ella fueran inferiores y viviesen a la sombra de tu intelecto. Cuestiones delicadas, obvio; pero... ¡qué bonito! Pienso en vosotros como pareja y también me conmuevo. Por fortuna volvisteis a tener relación cordial tras tu ruptura con Elaine. ¡Grande Jane Wilde!
    Thorne también destaca tu inagotable humor, magnífico aliado en épocas difíciles: ¡ay, cuán poco se valora este aspecto para la salud emocional!
    Te dejo, mi gran amigo, con lágrimas en los ojos y esa reiterada tristeza por no haber podido conocerte en persona. Nuestra comunicación se habría visto muy limitada en cualquier caso, ¡pero no importa! Precisaba únicamente estrechar tu mano y balbucir un ahogado "gracias"; sólo eso porque el nudo en la garganta no me hubiera permitido otra cosa. Recién diagnosticado de ELA, cuando pensabas que tu tiempo iba a concluir, fantaseabas con salvar a alguien para otorgar así un sentido a tu breve existencia. Querido mío: ¡conmigo lo has hecho! En 2016 no necesitabas aquella justificación original, pero creo que debes saberlo porque tu aportación a mi dicha presente es inmensa. Tal vez me hubiera visto avocada al colapso si tú no hubieses aparecido. ¡Gracias, gracias de nuevo! No puedo darte la mano ni abrazarte como mereces, ¡y bien que lo siento!
    Perdona: ya no sé qué decir, la emoción me lo impide. ¡Te adoro, Stephen!

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  23. Sigo aprendiendo: fluctuaciones del vacío, espuma cuántica probabilística, censura cósmica, conjetura de protección cronológica, tazas que pueden convertirse en rosquillas sin rasgarse y demuestran que hay singularidades en los agujeros negros... A propósito: ¡qué ilusión! Roger Penrose vive aún. Es que, cuando conozco a grandes genios, o bien han fallecido o están a punto de morir. ¡Buaaaah! Amigo Hawking: no puedo viajar al pasado para verte en persona.
    He terminado el libro de Thorne: ¡qué bien hecho está! Me encanta. Pero tengo que profundizar en esos conceptos tan difíciles; aunque, sin destreza numérica...

    -Sí, mi querido Kip: ¡echo de menos a tantos...! ¡Colapso! Las leyes de la Física impiden a los muertos añorar cualquier cosa: ¡ja, ja! Por cierto: esa explicación tuya de la topología ha de ser mejorada [guiño].
    -¡Gran Stephen! Me hubieras sido tan necesario para resolver dudas... ¡Y ya no estás!
    -No soy el único: ¡pregunta a otros! A José Edelstein, por ejemplo. Kip se alegraría también de tus progresos y de cómo llegaste a la ciencia por querer homenajearme. ¡Huy! Si no estuviera muerto, me sentiría bastante halagado.
    -¿Por qué no esperaste?
    -¿otra vez? ¿Acaso decidimos conscientemente el momento de morir? ¡Basta ya! Sigue leyendo.
    -¿Qué leo?
    -¡Ay! ¡Estás imposible! ¿No has dormido bien, o qué te ocurre?
    -¡Es que me duele que ya no vivas con nosotros!
    -Y a mí me duele verte tan atascada y espesa: ¡vamos! ¡Elige una obra divulgativa y continúa explorando el conocimiento!
    -¿Átomo, de Asimov?
    -Bien: ¡de los agujeros negros a los átomos! A ver si vas a ser tú, pequeña curiosa, quien halle las claves unificadoras entre la relatividad general y el mundo cuántico: ¡ánimo! Eso tiene Nobel. ¡Disfruta con lo que aprendas y no abandones tu entusiasmo, tu deseo de saber!
    -¡Gracias por estimulármelos!
    -Venga: ¡no llores, querida! ¡No pierdas tiempo y energía tontamente! Abre el libro.
    -De acuerdo. ¡Hasta pronto!

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  24. Dado que somos mortales por naturaleza, pienso que es muy sano aceptar la finitud y no quedarnos en el regodeo del dolor y la añoranza de los seres amados, por más sabios o ignorantes que hayan sido.
    Adiós a los muertos! Vamos a celebrar la vida de los que vivimos en este instante y honrar a los muertos de vez en cuando.
    La ciencia seguirá avanzando por inercia propia, aunque se invierta poco y vayan falleciendo científicos.
    Siento que tu inquietud por el conocimiento viene de más atrás, desde que te sacudieran al nacer,o antes... No tienes, a mi parecer, tanto que deberle, es de tu cosecha propia el deseo y el interés de utilizar los medios a tu alcance para encontrarte a tí misma en el placer que experimentas conociendo un poco el universo que nos rodea.

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  25. ¡Pues claro! Sin muerte no hay vida; sin muerte no estaríamos aquí. Pero no olvidemos que Hawking apareció cuando me hallaba yo en mi colapso particular. Bueno: aún me restaba un poco de combustible. El tesón y la fuerza de este genio contribuyeron a ese empuje necesario.
    Con los escritos fantasiosos intento brindarle mi particular homenaje; además me sirve de diversión... y para aprender. Estos diálogos requieren mucha lectura y documentación previa: ¡ja, ja! Asimismo, si aparecen otros no iniciados a quienes pueda imbuirles la curiosidad y el amor por la ciencia...
    Sí: debo mucho a los divulgadores; a Hawking y a todos los que nos acercan el conocimiento. Por lo que respecta a la ciencia, la Humanidad estará siempre en deuda con ella. Somos una raza de monos inteligentes, ¿verdad, amigo Stephen? Nos caracteriza el progreso; la capacidad de indagar y descubrir sobre nuestros orígenes, nuestra situación... ¡el universo al completo! :-)

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  26. Ayer te enterraron en la Abadía de Westminster, junto a otras personalidades. ¡Kip Thorne dio un discurso en la ceremonia! Y tu voz, pronunciando un mensaje de paz, viaja por el espacio: ¡qué romántico!
    ¿Has logrado explicar a Newton que no existe el éter y que su espacio y su tiempo absolutos son el espaciotiempo relativo? Shakespeare te sonríe porque utilizaste una cita de Hamlet para dar título a uno de tus libros. Decide homenajearte con sonetos, aunque le cuesta entender conceptos como "agujero negro" y "entropía". Purcell compone su ópera Beagle basada en los viajes que Darwin no para de relatar. Haendel, entre tanto, casi ha terminado su Oratorio Cuántico: ¡hermoso coro de bariones y fugato de leptones! Pero creo que el más brillante es el arioso muónico. A Chaucer se le resiste eso de las partículas y decide escribir un cuento a la antigua usanza. Thomson y Rutherford se sorprenden ante tanta partícula elemental y a lord Kelvin lo asombra el rápido avance de la Física en poco más de un siglo. Dickens se plantea escribir una novela inspirada en ti, pero no tiene prisa: cuenta con toda la Eternidad para hacerlo.
    -¿Qué dices ahora? ¡Vaya un derroche de imaginación! ¡Explótala: dedícate a escribir!
    -No soy tan inteligente y creativa como para eso, gran Stephen. ¿Sabes? He leído libros de Gamow y me alegra que utilice mi método onírico. ¡Qué divertido!
    -Ciertamente, tienes mucho del señor Tompkins. ¡Sigue fantaseando, amiga mía!
    -¡Oh, te echo de menos!
    -Pues mejor dedícate a leer: es más rentable. ¡Qué pena no haber podido asistir a mi entierro! Es hermoso sentirse tan apreciado. A veces, uno tiene que esperar a morir para que le lleguen los reconocimientos; en mi caso no ocurrió así. Me gustaría daros las gracias a todos, pero ya es tarde.
    -No te preocupes. Vivirás siempre en nuestro recuerdo; es una forma de inmortalidad, ¿no?
    -Sí, y no tan tediosa y desesperante como la vida eterna: ¡vaya tortura! ¿Por qué la ofrecen como máximo galardón tantas religiones?
    -Hm... ni idea. Me he preguntado lo mismo con frecuencia. Mientras tanto llamaban al mundo "valle de lágrimas".
    -¡Pues peor para ellos! Malgastaron su precioso tiempo. ¡No lo hagas tú: nunca! ¡Lee; curiosea; explora; aprende; disfruta; ama; sonríe: vive!
    -¡Claro! Eso es lo que hago, ¿no crees?
    -Por supuesto; mas quiero que lo tengas siempre presente; también en momentos difíciles.
    -Prometido. ¡Gracias, Stephen!

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  27. Queridísimo Stephen:
    Me está gustando Átomo. Asimov divulga muy bien, pero hay conceptos que creo que no me quedarán nunca claros: spin, números cuánticos... Voy por la fusión nuclear. A propósito: ¡qué bien relatado el capítulo de Thorne sobre la bomba atómica! ¿Sabes que una noche soñé con el atolón del Pacífico destruido por la bomba H? ¡H de horror! Tuvo que ser una pesadilla aquel pulso entre potencias. ¡Qué mal trató Teller a Oppenheimer! ¡Ay! Me aterra que esta loca especie disponga de la tecnología para aniquilar el planeta en diez minutos.
    -Sí, querida. Yo no entiendo que se demonice a los físicos teóricos por haber posibilitado estas horribles armas mientras que los militares siguen siendo considerados héroes.
    -Pero..., ¿por qué no claudicaron todos?
    -Eran tiempos de guerra y había mucha presión y mucho miedo: en principio con los nazis, que demostraban de sobra su afán de sesgar vidas sin el mayor remordimiento. Stalin no les iba a la zaga, como sabes. En fin: no voy a extenderme ahora con la Guerra Fría.
    -¡Pues estuvieron a punto de eliminar la civilización! Pienso que somos egoístas e insensatos y albergo pocas esperanzas para un mejor futuro. ¡Mira la lentitud en promoverse acuerdos y medidas contra el cambio climático; los fanatismos religiosos; los gobiernos dictatoriales o intolerantes; la progresiva falta de cultura voluntaria en países desarrollados con medios a un clic de ratón!
    -¡Basta: no vuelvas a llorar! Todo eso es cierto y lamentable, pero poco arreglas estallando en lágrimas. Intenta cambiar lo que puedas desde tu posición; denunciando, escribiendo... Yo redacté y pronuncié discursos contra la barbarie nuclear y a favor de una sólida educación y formación científica. En ello reside la clave: ¡cultura; amplitud de miras; conocimiento! Sólo así podremos respetarnos; a nosotros y al planeta. Pero... ¡anímate! ¡Pobre joven! Te toca sufrir por culpa de una sensibilidad hipertrofiada: es algo que compartimos. Rodéate de buena gente, que la hay, y procura ser feliz, contribuyendo en lo que puedas al bienestar colectivo.
    -¡Muchas gracias! Perdona. Es que... ¡me afecta todo tanto...!
    -Lo entiendo. Descansa ahora. Otro día, si quieres, hablamos del spin y del resto de números cuánticos. Empiezas por lo fácil, ¿eh? Las partículas y su comportamiento nos intrigan a todos. ¡Hasta pronto, mi luchadora incansable!

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  28. Hoy he aprendido que los átomos tendrían que ser llamados polítomos y los positrones antielectrones o, en todo caso, positones; igual que hay antiprotones, antineutrones y antineutrinos. Claro que no hubiera sonado tan bien un cerebro antielectrónico en los robots de Asimov; lo de "positrónico" le da un toque más misterioso.
    Veo que hay muchos parámetros que se conservan: la energía, la carga eléctrica, el spin, el momento angular, el número leptónico y el bariónico... ¿Estos números se asignan en función de si la carga es positiva o negativa? ¡Madre mía, detectar un neutrino! No puedo concebirlo. ¿Cómo se ve la cara a las partículas, algo tan minúsculo? Y si encima son de ésas que no interactúan con nada...
    ¡Números mágicos! ¿Acaso los físicos se volvieron místicos y esotéricos?
    -¡Detente! En ciencia no hay nada mágico; todo se demuestra y se explica. Lo que ocurre es que somos amantes de las metáforas y de nombres literarios. El número mágico alude a un número de protones o neutrones que hacen al núcleo atómico más estable frente a la desintegración: ¡así de simple!
    -¡Pues me vais a volver loca con las denominaciones! Ya, ya sé que no os ha dado por creer en los milagros. ¡Qué maravilla! Se reduciría el dogmatismo con una educación científica más amplia, porque la ciencia no tiene ningún problema en adoptar teorías completamente nuevas si se demuestra que las antiguas, válidas hasta entonces, presentan fallos o no han sido consideradas debidamente.
    -¡Claro! Muchos critican este aspecto, tildándonos poco menos que de oportunistas. Pero..., ¿cómo se puede ser tan atrevido; es que quieren saberlo todo de golpe? Más bien desean no aprender, enquistados en convicciones a las que ni siquiera se molestaron en llegar por sí mismos: ¡dogmas de fe; principio de autoridad! Es muy peligroso, ¡y tremendamente pobre! Razonar con gente así resulta imposible, pues sólo pretende que no se la saque de su creencia. Luego nos piden a nosotros que demostremos lo indemostrable: ¡vaya falacia; qué trampa dialéctica! Demuéstrame que no has visto ahora mismo una vaca volando: ¡ja, ja!
    -¡Ay, qué gracioso! He tenido problemas con personas de ese tipo; su intransigencia asusta.
    -Sí, querida; a mí me dan pena: se están perdiendo tanto... Recuerda: la ciencia es humilde. Descubrimos y aprendemos siempre, ¡y siempre nos quedará una inmensidad por conocer! ¿No es maravilloso?
    -¡Bellísimo, en efecto! Esa idea eliminó de un plumazo mis complejos de ignorancia y me hizo posible avanzar sin trabas. ¡Gracias! ¡Abriste para mí las puertas del universo!
    -¡Qué grandilocuente! Gracias a ti: me emociono al pensar que haya podido contribuir tanto a tu dicha.

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  29. Ya me voy aclarando: los hadrones están hechos de quarks; si tienen dos se llaman mesones y si tres, bariones. El protón y el neutrón son bariones, nombre proveniente de una palabra griega que significa "pesado"; al contrario que los leptones, de la palabra que significa "ligero". Los mesones son los piones, kaones; partículas muy inestables. Los hadrones se ven sometidos a la interacción fuerte y los leptones no; éstos últimos son fermiones, llamados así por Enrico Fermi: electrón, muón, tau y tres neutrinos, con sus antipartículas. Luego están las partículas de intercambio relacionadas con las cuatro fuerzas fundamentales; se llaman bosones y son éstos: gluones, que median en la interacción nuclear fuerte; fotones, en la electromagnética; bosones W y Z en la débil y gravitones en la gravitatoria. El bosón de Higgs explica la masa de las partículas, pero no es portador. ¡Al menos ya tengo una estructura! Otra cosa es que lo comprenda bien, algo que sólo puede hacerse con ecuaciones y experimentos. Asimov ha sido más claro que tú: ¡lo siento mucho!
    -¡Vaya! Progresas a un ritmo vertiginoso, amiga mía! Tales conceptos son duros para los no iniciados y divulgarlos resulta arduo. No pueden confinarse en un capítulo de un libro... Sí: muchos interrumpieron la lectura de A brief history of time cuando llegaron a este punto. ¡Pero tú no te rendiste y sigues investigando! ¡Gracias!
    -Me llama la atención que los neutrinos, tan poco masivos, puedan ser determinantes en si nuestro universo será abierto o cerrado, y que para buscar estas partículas en el Sol hubiera que enterrar los detectores a tanta profundidad. Evitando interferencias, obvio. Llevo unos días sin leer. Es que, como hace calor, suelo bañarme en la piscina. Voy a empezar La búsqueda de los elementos, también de Asimov.
    -¡Magnífico! ¡Qué capacidad! Sigue así: con aplicación entenderás más y más cosas, y encima reestructuras tu cableado cerebral, fortaleciendo las sinapsis.
    -¡Ay! Admiro a los físicos porque comprendéis la materia.
    -Bueno: comprenderla... Yo siempre he sido curioso; me he preguntado desde niño cómo funcionaba el mundo. ¡Ja, ja! He roto tantos juguetes para descubrir su mecanismo... En la adolescencia debatía con mis compañeros sobre el universo... ¡y mira! En principio quise estudiar matemáticas, pero acabé siendo físico.
    -¡Vaya nombres! Color, sabor, encanto, extrañeza...
    -Sí; algunos de ellos no muy afortunados, por cierto, pero cuando se difunden ampliamente y todo el mundo los usa..., ¿quién los cambia?
    -Claro, la inercia. Te dejo, a ver si leo un poco.
    -¡Hazlo! Hoy me has sorprendido muy gratamente. ¡No abandones nunca ese afán; esa curiosidad!
    -No, ya no puedo; ¡es como una droga! Pero sin efectos nocivos: ¡todo lo contrario! Hasta pronto.
    -¡Adiós, filocientífica!

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  30. -Hoy no vengo a hablarte de Física, sino de intolerancia y fanatismo.
    -¡Oh! ¿Estás llorando? Con lo bien que íbamos últimamente y lo orgulloso que me haces sentir... Venga: tranquilízate y dime qué te ha ocurrido.
    -Varias feministas radicales aseguran que Simone de Beauvoir aportó a la Historia más que Darwin: ¡menudo disparate! En vez de luchar por la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, se van al polo opuesto. La palabra "machismo" nos evoca represión, falta de libertad, injusticia histórica y violencia mientras que "feminismo" sugiere liberación, modernidad y progreso. ¿No se dan cuenta de que son dos caras de la misma moneda? Si pasamos de un extremo al otro, seguimos en el mismo sitio. He discutido con una y le he dicho que Darwin fue a la Biología lo que Einstein a la Física y que está a la altura de grandes como Galileo, Newton, Maxwell o Planck. "¿Y a las mujeres científicas te las pasas por el forro?". Respondí que de ninguna manera; que admiraba a muchas, como a Hipatia, Emy Noether, Rosalind Franklin, Jocelyn Bell, Rita Levi-Montalcini..., pero que si no abundan porque antes no podían estudiar ni trabajar, no íbamos a intervenir en el pasado. Ignora la importancia de Darwin, carece de cultura y además no sabe escribir, ¡y me pide que lea! ¡Y que lea la Wikipedia: qué gracioso! Ella no va más allá, por supuesto.
    -¿y algo así te altera tanto? ¡Me voy a enfadar contigo! ¿Quién es esa persona?
    -Una de las redes sociales, no la conozco; pero lo de que Beauvoir vale más que Darwin lo sostienen varias escritoras, como una inglesa o una periodista sevillana que acaba de escribir un libro sobre esta filósofa, ídolo de las radicalizadas. Tienen mucha influencia y fanatizan a todos; destruyen el idioma buscando una supuesta inclusión; borran el pasado y se cargan la Historia...
    -Bueno: ¿y qué? ¡Aléjate de ellas! Siempre hay gente interesante con la que hablar y compartir vivencias y de la que puedes aprender mucho. No pretendas cambiar tú solita a la Humanidad, y cambiarla a tu medida: ¡eso no es tolerancia! Por muy segura que estés de llevar razón: ¡resulta facilísimo ser tolerante con quienes piensan igual que uno!
    -Cierto, pero... ¡me aflige que actuemos así! Ya lo decía Einstein: es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio. Constituimos la misma especie, y sin embargo nos empeñamos en dividirnos y luchar por tonterías.
    -Eso viene pasando desde el principio de los tiempos, querida. Por favor: ¡no te sofoques! No merece la pena discutir con tales personas, y mucho menos alterarse.
    -¡Pero es que nos estamos haciendo cada vez más burros e incultos!
    -¡Ay, pobre! Fórmate tú y busca gente interesante, repito. No estás sola, aunque seas minoritaria en muchos círculos.
    -¡Minoritaria, eso es! ¡Incluso amigos míos me ven rara; hay temas que he de evitar! Y si comento que soy atea... estoy perdida. ¡Que eso ocurra en el siglo XXI, y en un país democrático y aconfesional...!
    -¡Para! Voy a tener que ponerme serio, algo que detesto completamente. ¿Buscas acaso la aprobación de la mayoría? ¡Lo dudo! Has llegado a tus ideas por convicción propia, y seguirás avanzando del mismo modo. Siempre encontrarás personas afines con las que sintonices: ¿por qué te importa tanto el resto? Procura vivir en armonía y ayudar a los más próximos. Denuncia lo que no te gusta, si quieres: escribiendo, propagándolo... Otra cosa no puedes hacer. ¡Y deja ya de llorar, que amenazo con darte un tirón de axones!
    -¡Gracias!
    -Bien: olvida todo esto y no pierdas más el tiempo. ¿No quieres leer hoy?
    -Sí: voy por la alquimia. ¡Ah, curioso: gas viene de "caos"!
    -Sé prudente, mi científica; te vaya a dar por reproducir los experimentos de Humphry Davy u otros e incendies la casa en un descuido: ¡ja, ja! Pronto llegarás al flogisto, y luego al padre de la química, Lavoisier, brutalmente asesinado. Mañana comentamos tus nuevos descubrimientos: ¡eso sí es interesante! No inviertas energía en lo que no lo merece, ¿me oyes? ¡Ni una sola lágrima!
    -¡gracias de nuevo! Adiós.
    -Adiós, quijotesca amiga.

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