
Esta mañana sintonicé Radio Nacional y oí que había tenido lugar un desgraciado accidente ferroviario. Seguí escuchando y comprobé que el siniestro se había producido cuando unos jóvenes decidieron saltarse el paso a nivel subterráneo para ahorrar unos segundos de espera. Se siguió hablando de posibles medidas de seguridad que hdeberían adoptarse para el año próximo; de urgente investigación de los hechos, etc. En el colmo de la insensatez opinó un oyente: "hay que entenderlo, todos hemos tenido veinte años". O sea, que en lugar de aprovechar para persuadir a otros de que no se salten las normas, de que no son invulnerables y el riesgo también les afecta, justifican la imprudencia de estos jóvenes y tratan de buscar no sé qué medidas de seguridad, cuando el paso a nivel era lo suficientemente grande y estaba estupendamente bien indicado. La misión del ente público es la de educar y se exige asimismo transparencia en la información: ¡no escondamos la realidad, dejémonos de frivolidades cuando se trata de poner en juego la vida de personas! ¿Es que ya no se los puede obligar ni a someterse a las normas? ?Estamos tratando de hacerles ver que nada importa, que se encuentran por encima del Bien y del Mal y que las leyes no les afectan? ¿No es políticamente correcto llamar a las cosas por su nombre, culpar a quienes realmente tienen la culpa y responsabilizar a los que han de cargar con la responsabilidad sin salirnos por la tangente? ¿Qué medidas van a adoptar para otros años, un dispositivo especial que acompañe a los jóvenes a la playa o una escolta para vigilar que respetan las señales? ¡Por favor, seamos sensatos!
En la radio -e imagino que en más medios de comunicación que todavía no he cotejado- siguen hablando de "accidente ferroviario" y hurgando en el morbo de la noticia, lo cual no conduce a nada pero vende. Estoy indignada.





