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martes, 1 de noviembre de 2016

Aktion T4: barbarie superlativa.


En Berlín, en el número 4 de la Tiergartenstraße, se coordinaron todos los horrores perpetrados por  médicos y enfermeras de seis centros de Alemania y la Austria anexionada. No se puede precisar el número de víctimas, hay fuentes que hablan de unas 70.000 y otras de más de 200.000. Eran discapacitados físicos, enfermos mentales "incurables" o portadores de "taras" hereditarias; desde niños de tres años hasta ancianos.
Los pacientes eran sustraídos a sus familias con la excusa de su internamiento en centros mejores, donde serían atendidos conforme a sus necesidades. Al poco se informaba a los allegados del fallecimiento, por causas inventadas, y de la imposibilidad de llevarles los restos. En realidad eran gaseados con monóxido de carbono (CO) o bien se insuflaba aire en sus venas o se les inyectaban drogas letales. Muchos fueron esterilizados o convertidos en material para experimentos médicos.
Los cerebros del programa no se cortaron en absoluto a la hora de Publicitarlo y de presentarlo como la mejor opción en forma de películas donde intervenían directores y actores famosos. Citemos "yo acuso", ganadora del premio de la Bienal de Venecia. En este festival ya sólo intervenían la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler. El argumento es el siguiente:
Ana sufre esclerosis múltiple, enfermedad incurable. Un médico amigo de la familia aprueba la llamada eutanasia. Ana pide al marido que la mate por sobredosis de medicamentos y el resto de la película es una justificación de tan deleznable hecho.
En la escalofriante propaganda suelen aparecer científicos, actores en el papel de eminentes catedráticos impartiendo conferencias en las que tergiversan las leyes de la selección natural adecuándolas a sus fines: si Darwin supiese... En un momento determinado el pretendido científico hace un cálculo en la pizarra de los gastos que estos enfermos incurables ocasionan y aboga por la "misericordia" para una existencia sin vida: "también yo pediría la eutanasia si me viera en esa situación. Las madres de estos enfermos fueron preguntadas si querían que liberaran a sus hijos de tal vida no digna de ser vivida y el 63% respondió que sí. Una nos dijo: "no preguntéis: !actuad!"".
Muchos de los médicos y psiquiatras asesinos continuaron en altos puestos después de la guerra e incluso recibieron condecoraciones.

El Homo Sapiens Sapiens  ha demostrado a lo largo de su breve historia la capacidad para llevar a cabo desde las acciones más sublimes hasta las peores bajezas. Confiemos en que la balanza se incline mayoritariamente hacia las primeras.
Seid umschlungen, Millionen!

2 comentarios:

  1. Nunca debemos olvidar lo sucedido en el pasado para que no vuelva a suceder jamás, lo malo claro. Es mejor quedarse con esas buenas acciones y repudiar las malas, sólo así será posible un mundo mejor.

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  2. !Vidas no dignas de ser vividas! ?Y estos médicos, estas enfermeras, cómo podían creerlo, organizarlo, redactar actas de condena, inyectar veneno o mandar incluso a criaturitas de tres años a las cámaras de gas sin que ocurriese nada dentro de sus conciencias? ?Es una insensibilidad patológica? ?Genética o aadquirida? Please explain!

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