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viernes, 24 de junio de 2016

Con los ojos de la mente: ¡recupero la vista!


Dos meses van ya desde que recobré la vista. ¡Sí, habéis leído bien! Mi nacimiento antes de lo previsto y la incubadora me han dejado ciega para siempre, mas sólo ahora, desde hace tan minúsculamente poco en la breve historia de mi tiempo lineal, soy capaz de ver con los ojos de la mente.

Ya no me importan mis limitaciones: citando a Stephen Hawking,
"la humanidad es tan insignificante si la comparamos con los eventos del universo que el hecho de ser un minusválido no tiene mayor importancia cósmica".
¡Sí, sí, sí: di que sí! A ver, TELL ME, amigo y colega en discapacidad, si estoy pensando "fuera del recipiente" [Please, please!]:

1. Si yo no fuera ciega, no sería yo. No como se me conoce ahora; viviría en un presente paralelo que podría resultar mejor o peor. Imagina -imaginad- que no conociese a Bach, ni a mi maravillosa familia, ni a mis estupendos amigos, ni a todo el que libremente desee quererme o me quiera de facto. Porque ahí entra la variable de que no hubiese nacido ni en España, ni en Andalucía, ni en mi entorno. De acuerdo: igual en Leipzig, en München, en Salzburg; en Bad Tölz; pero... En Siria, en Irak, en Afganistán, en Etiopía, en Cuba, en Camboya, en Israel... Sí, puede que vidente, mas... Con sordera, narcolepsia, diabetes, esquizofrenia, trastorno límite de la personalidad, difteria, hidrocefalia, dengue, malaria, osteogénesis imperfecta, distrofia muscular, síndrome de Ondina, neurofibromatosis central, adrenoleucodistrofia, afasia, síndrome de Guillain-Barré",... O, lo peor, ¡resfriado [guiño]!

Algunas de estas patologías habrían formado parte de mí y las habría aceptado hasta el presente imaginario; pero con otras ni siquiera habría llegado a 36 años lineales -ni a dos, ni a cinco-, o estaría sufriendo de por vida, o no dispondría de la capacidad de saber si asumía o no mi destino: ¿cómo puede un dulce niño con trisomía en el par 21 y fuerte déficit cognitivo cavilar sobre el puesto que desempeña en su entorno; en su espacio y en su tiempo? Cierto, igual es más feliz que todos nosotros, pero eso no es lo que estoy cuestionando. La idea consiste en que no podemos desear haber sido otra persona bajo la hipótesis de que el cambio resultara a mejor, porque eso no lo garantiza nadie. Claro que partimos otra vez de una premisa falsa, puesto que nunca podremos transformarnos en otro yo salvo en las regiones infinitas de la fantasía desbordante.

2. Es que... Me vas a perdonar, Prof. Dr. Hawking: ¡lo he expuesto ya todo en el punto anterior!

¿Qué dices?
Remember to look up at the stars and not down at your feet. Try to make sense of what you see and wonder about what makes the universe exist. Be curious.

And however difficult life may seem, there is always something you can do and succeed at. It matters that you don't just give up.


-¡Aaaaaaaah! ¡Gracias! Lo tendré en cuenta.

N.b.: las citas puestas en boca de Stephen Hawking son realmente de Stephen Hawking y, por tanto, no pertenecen a mis fantasías delirantes.

1 comentario:

  1. Ser uno mismo es la clave para poder estar bien, sin importar nada y sin esconderse ante nada ni ante nadie.

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